sábado, mayo 19, 2007

090. CULTURA DEL CUIDADO Y LA AMENAZA DEL DES - CUIDO

Instalar la cultura del cuidado es la única manera de sobrevivir en un mundo demasiado ancho, demasiado ajeno, inhóspito, sumergido en multiples formas de orfandad. Cuidar al otro, hacerse cargo del otro, protegerlo para sentirse uno mismo cuidado, protegido, respaldado. El cuidado suele tener un saludable efecto bumerang... Uno va hacia a los demás y los demas regresan hacia uno. El cuidado valora al otro, recupera su iniciativa, respeta su pensamiento, se hace cargo de sus defecto, construye a partir de sus defectos, promueve el crecimiento del otro. Sin envidias, sin bajezas, sin traiciones, sin mezquinos intereses. Los otros son nuestra tarea: ese es el imperativo ético de nuestro tiempo. La ética de hoy es la ética del cuidado: de los otros, de la comunidad, del medio ambiente, del mundo todo. Es global pero comienza por el prójimo, por el que nos sale al encuentro o con el que con-vivimos. Se propone grandes cosas pero brota y germina en los pequeños gestos, en las cosas insignificantes, en las palabras esenciales.
En la otra orilla está la cultura del des-cuido, de lo que se deja de lado, se ignora, se saca del medio por molesto, se aniquila. El des-cuidar es cosificar al otro, dejarlo abandonado a tu propio destino, sumergirlo en un mar de sospechas. La casa des-cuidada es la casa abandonada. Una persona des-cuidada es una persona que no se arregla a sí misma (ni por dentro, ni por fuera). La ciudad des-cuidada es la ciudad que ha dejado de ser pública para ser ajena, extraña, amenazante. El des-cuido es dejar de hacer, pero también agresión, desprotección, huida. Des-cuido, des-cuidar, des-cuidado, me descuidé, te descuidate, como al descuido. Los otros no existen, me inoportunan, me molestan, son funcionales a mis proyectos, reemplazables, transitorios, de ocasión. Sin los otros no hay mundo, no hay destino, no hay futuro.

089. BABEL O LA DESPROTECCION DE NUESTRO TIEMPO

La película BABEL es realmente una bella película, una dolora versión del mundo en que vivimos, de la orfandad y la desprotección en la que nos movemos, de la in-comunicación que nos rodea. Es un canto a la construcción de historias y a un guión ocurrente que salta por sobre lo pre-visible y anticipable para enhebrar tres historias en tres geografías muy distintas (los inhóspitos paisajes de Marruecos, la superpoblada ciudad de Tokio, la frontera de EE.UU y México, en San diego) sin aparente conexión pero plenamente articuladas. Las tres historias que se unen a partir de juego de los primitivos niños marroquíes que juegan con el rifle y terminan hiriendo - sin saberlo - a una turista norteamericana... y que luego establece un puente hacia el mundo de los inmigrantes mexicanos (cuando sus dos hijos al cuidado de una ilegal terminan festejando un casamiento del otro lado de la frontera y sin poder regresar a casa) y a través del rifle se proyecta hacia un departamento japonés en donde está su dueño original que confiesa habérselo regalado a un lugareños en Marruecos. Las historias arrancan sin explicaciones previas y se cortan sin dar mas cuenta de lo que habrá de aconteder. Y a su vez cada una de ellas es una parte de una vida que tiene además mas historias: el casamiento, la adolescente sordomuda y aislada que vive con su padre porque su madre se ha suicidado, el conflicto del matrimonio que no puede alborar el duelo del hijo muerto.
Y esa historia es el reflejo de lo que pasa, de lo que nos pasa: abandonados, lejanos, des- cuidados poco podemos hacer por nosotros y menos por los demás. Nadie ayuda a la mujer herida que siendo ciudadana del primer mundo está muriéndose sin remedio en una geografía ajena a todo progreso; nada se puede hacer por la adolescente que pretende conquistar con su cuerpo la comunicación que nadie le brinda; nadie entiende a la inmigrante ilegal que se sabe la madre real de los niños norteamericanos pero que es expulsada del país y regresada a México. No hay salvación, apenas algunos gestos para sobrevivir en un mundo sin fronteras que sin embargo las ha fortalecido a todas y nos ha sumergido en el desamparo.
Para verla, pensar juntos y discutir a fondo.

088. PROBARLO TODO Y QUEDARSE CON LO BUENO

“Parece que la mayoría de los que se llaman cristianos se comportan como los compañeros de Ulises: se acercan a la cultura (logos) como gente burda que ha de pasar no sólo junto a las sirenas, sino junto a su ritmo y su melodía. Han tenido que taponarse los oídos con ignorancia, porque saben que si llegasen a escuchar una vez las lecciones de los griegos, no serían ya capaces de volver a su casa. Pero el que sabe recoger de entre lo que oye toda flor buena para su provecho, por más que sea de los griegos -pues «del Señor es la tierra y todo lo que la llena» no tiene por qué huir de la cultura a la manera de los animales irracionales. Al contrario, el que está bien instruido ha de aspirar a proveerse de todos los auxilios que pueda, con tal de que no se entretenga en ellos más que en lo que le sea útil: si toma esto y lo atesora, podrá volver a su casa, a la verdadera filosofía, habiendo conseguido para su alma una convicción firme, con una seguridad a la que todo habrá contribuido. El vulgo, como los niños que temen al coco, teme a la filosofía griega por miedo de ser extraviado por ella. Sin embargo, si la fe que tienen—ya que no me atrevo a llamarla conocimiento— es tal que puede perderse con argumentos, que se pierda, pues con esto sólo ya confiesan que no tienen la verdad. Porque la verdad es invencible: las falsas opiniones son las que se pierden.” (CLEMENTE DE ALEJANDRIA, STROMATA: VI, 10, 80, 5)

087. CURIOSA MIRADA


086. PARADOJAS VISUALES



lunes, mayo 07, 2007

085. SUENA BIEN Y ES UNA CURIOSA HISTORIA

Un ramito de violetas
Cecilia

Era feliz en su matrimonio
aunque su marido era el mismo demonio
Tenía el hombre un poco de mal genio
y ella se quejaba de que nunca fue tierno.
Desde hace ya más de tres años
recibe cartas de un extraño,
cartas llenas de poesía,
que le han devuelto la alegría.

Quién la escribía versos dime quién era
Quién la mandaba flores por primavera
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.

A sueña y se imagina
cómo será aquel que tanto la estima
Sería un hombre más bien de pelo cano,
sonrisa abierta y ternura en las manos.
No sabe quien sufre en silencio
quién puede ser su amor secreto
Y vive así de día en díac
on la ilusión de ser querida.

Quién la escribía versos dime quién era
Quién la mandaba flores por primavera
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.

Y cada tarde al volver su esposo
cansado del trabajo la mira de reojo
No dice nada porque los sabe todo
Sabe que es feliz así de cualquier modo
El su amante su amor secreto,
y ella que no sabe nada
mira a su marido y luego calla.

Quién la escribía versos dime quién era
Quién la mandaba flores por primavera
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.

domingo, mayo 06, 2007

084. LAS PLANTAS Y LOS HIJOS

Hay momentos que son claves en la vida de una planta: el primero es el ritual de la siembra, el nacimiento, el trasplante, el milagro de la vida, a través de los diversos medios: es hermoso ver cómo – de un día para otro – en la tierra debidamente preparada va surgiendo la vida nueva.

Pero hay un segundo momento importante: cuando la planta – especialmente los futuros árboles – ya se ha afirmado y comienza el camino de su crecimiento, no basta con remover la tierra y abonarla, regarla en su justa proporción, sino que es necesario sostener su crecimiento con una guía o un tutor que asegure que avanza como corresponde. Uno sabe que la planta interiormente se resiste y protesta: quisiera crecer libremente, sin tutelas, hacia cualquier lado porque el milagro de la vida le permite explotar en brotes y en ramas… pero el tutor es quien le pone la dirección indicada. Con suavidad pero con firmeza es imprescindible sujetar y atar. Esa es la fórmula del crecimiento: darle forma y orientar el desarrollo.

A la presencia del tutor se le agrega la tarea de la poda: es quitar para fortalecer, provocar dolor y privaciones para garantizar que la planta tenga mayor fuerza en su tronco y en sus ramas. La permite obedecer mejor a la forma y dirección que le otorga el tutor.

En ciertas etapas del crecimiento – cuando las plantas son más grandes, más fuertes, más altas – los tutores deben también crecer en fortaleza. Y cuando el tronco pueda mantener la copa por si mismo, se eliminan los tutores y las ligaduras.

Un caso especial lo constituyen las enredaderas o trepadoras porque frecuentemente se cree que son plantas libres, que crecen sin control. Sin embargo, si la trepadora no se agarra sola, tendremos que ir atándola sobre un soporte de madera y alambres a medida que crezca. Es la única manera de asegurar que puedan trepar, enredarse, adquirir formas. Algunas especies encuentran en las paredes o en otras plantas la forma de sostenerse: construyen ellas mismas el tutor y el límite con sus pequeñas raíces. Al hallar resistencia y límites pueden elevarse y crecer.

Cuando observamos el crecimiento de los chicos de diversas edades los asociamos naturalmente al crecimiento de las plantas. Un buen padre, una buena madre no son mas que buenos jardineros que con buenos y estratégicos tutores, con la poda necesaria aseguran el crecimiento hasta que los hijos tengan las alas necesarias para sostenerse solos en el aire y volar el vuelo propio.

083. LOS VERDADEROS PADRES

Algún día, cuando nuestros hijos hayan crecido, cuando lleguen a la edad justa en la que ya no nos admiren tanto como para perdonarnos todo, ni nos critiquen tanto como para culparnos de todo, en el momento justo en que se vuelvan adultos y dispongan de la lógica justa para entendernos como padres nos gustaría pasarles a limpio todo lo que hicimos para ayudarlos en el camino del crecimiento.

Es por eso que sería bueno que supieran que los amamos lo suficiente como para:

· Habernos puesto siempre de acuerdo con respecto a la educación y el crecimiento de cada uno de nuestros hijos. Podíamos tener otros desacuerdos pero nunca con respecto al bien de ellos.

· Haberles preguntado siempre a donde iban, con quienes salían y a que horas regresarían, y en cada caso dar nuestro parecer al respecto.

· Preocupamos por marcarles un camino, un criterio y señalarles lo que estaba bien y lo que no debían hacer. Y también para hacerles reconocer las culpas y tratar de arrepentirse de las cosas que no eran las adecuadas y para reparar el daño producido.

· No quedarnos callados y hacerles saber – aunque no les gustara – que ciertos lugares o ciertos amigos no eran convenientes, que ciertas expresiones eran incorrectas, que algunas conductas debían corregirse.

· Aguantarnos las protestas, las contestaciones, los llantos, los enojos, el malhumor, los silencios, los portazos cuando recibían de nosotros una respuesta que no era la que ellos aguardaban.

· Muchas veces aconsejarlos, decir o decidir precisamente lo contrario de los que sus compañeros y amigos pensaban, argumentando que sus padres los respaldaban.

· Quererlos no sólo cuando les entregábamos regalos también cuando les pedíamos cosas difíciles, esfuerzos o renuncias, trabajos u obligaciones y les dábamos razones para exigirles.

· Confiar en ellos pero al mismo tiempo estar vigilantes ayudándolos a crecer.

· No hacer nosotros lo que los hijos debían hacer, ni quitarles las responsabilidades porque hubiéramos traicionado el crecimiento de cada uno.

· Cumplir siempre la palabra y las promesas, tanto cuando los premiábamos como cuando los teníamos que reprender o castigar.

Muchas veces nos costaba hacer todo esto, alguno de nosotros dos se desanimaba o quería dar vuelta atrás… pero seguimos convencidos hasta el final que era lo mejor para ellos. No nos resultaba fácil como padres que nos compararan con otros padres que parecían mas simpáticos, compañeros, complacientes, generosos, pero estábamos convencidos de que nuestra tarea, aunque difícil, a la larga traería todas las recompensas. Porque no éramos nosotros los que debíamos triunfar sino nuestros hijos, acostumbrándose a caminar por la senda correcta. No hay ningún secreto: uno siempre cosecha lo que en algún momento ha sembrado, y en la vida de los padres la educación de los hijos es siempre la mejor siembra.

082. EL GRAN TRUCO... DE LA CIENCIA

La película EL GRAN TRUCO es en sí misma una historia atrayente, ya que enfrenta no sólo las habilidades de dos magos sino el juego de traciones y de recursos con el que se enfrentan los seres humanos en todas las profesiones. Mas allá de la narración que tiene logros interesantes en la puesta en escena de los momentos claves, en el desconcierto que provoca tanto al revelar el secreto de los trucos como al sosprendernos con algo inesperado (aunque sugerido), y en ese juego de paralelismos o simetrías con que se tejen las historias de ambos magos, enfrentados en la vida y en la profesión. Pero el mayor logro de la película es esa referencia permanente al poder de las ciencias físicas al finalizar el siglo XIX. Aunque la historia se desarrolla en Inglaterra, refleja el clima intelectual de toda Europa y se traslada hasta los EE.UU. La ciencia moderna había dado sus pasos fundamentales y sobre todo estaba asociada íntimamente con la Tecnología que explotaba en transformaciones de lo real. El gran truco del siglo no eran los magos sino la ciencia en manos de los científicos o los adelantos tecnológicos e inventos en manos de los hombres de ciencia. Para los magos, los trucos tenían una base mecánica y de creación de recursos que le permitieran armar los engaños (no es extraño que detrás de cada mago hubiera un asistente que se asemejaba a un ingeniero o que el taller de ensayo y de trabajo tuviera similitudes con los laboratorios de la ciencia). Pero los magos que llenaban las salas no hacían mas que popularizar los conocimientos y avances de las ciencias, y anticipar - como por arte de magia - lo que se transformaría en lo normal en la vida cotidiana. El afán por encontrar mejores resultados lleva a hermanarlos. En este caso con NIKOLAS TESLA a quien uno de los protagonistas se acerca para que le entregue el secreto de sus avances en electricidad a cambio del apoyo económico en las investigaciones.
Esa magia no representa ya un atractivo que les permita competir con otras formas de espectáculos, entre otras cosas porque los hombres de ciencia y las nuevas tecnologías nos fueron acostumbrando a los milagros cotidianos que transforman lo real. Y la magia por lo tanto debe renunciar a los grandes secretos y espectáculos para retornar a las primeras manifestaciones sostenidas por la rapidez de las manos o el juego de engaño de las palabras y los gestos.

lunes, abril 30, 2007

081. LIBROS NECESARIOS

TODOROV TZVETAN : FRENTE AL LIMITE. SIGLO XXI
ZUBIRI: VER OBRAS (FERRARI, JUNIN)
JAEGER: TEOLOGIA DE LA FILOSOFIA GRIEGA. F.C.E.
BORDELOIS Ivonne: LA PALABRA AMENAZADA. Libros del Zorzal.
BRAUDILLARD: LA VIOLENCIA DEL MUNDO., Libros del Zorzal
WALLESTEIN IMM: UN MUNDO IN-CIERTO. Libros del Zorzal.
MADURO OTTO: MAPAS PARA LA FIESTA. ¿CARACAS?
LONGONI: TRAICIONES. Norma.
HECKER Liliana: FIN DE LA HISTORIA. (1996)
VILLORO: PENSAMIENTO MODERNO Y FILOSOFIA DEL RENACIMIENTO. FCE
APADULAY: LA MODERNIDAD DESBORDADA.
BIZZIO SERGIO: RABIA
CHEJFEC SERGIO: BOCA DE LOBO / LOS PLANETAS.
GUEBEL DANIEL: PRODUCCION MENOR
PAULS ALAN: EL PASADO
AIRA CESAR: EL TILO / COMO ME HICE MONJA
VERDU: EL ESTILO DEL MUNDO.
STEINER G. : ELOGIO DE LA TRANSMISION
STEINER G. : DESPUES DE BABEL.
TOULMIN - MUNFORD
MURENA: LA FATALIDAD DE LOS CUERPOS. LA LEY DE LA NOCHE. EL SUEÑO DE LA RAZA. LOS HEREDEROS.

080. INFILTRADOS

La película de Scorsese es una maravilla, desde su argumento hasta el ritmo de su desarrollo. Las actuaciones son espectaculares, sencillamente maravillosas, de esas que uno no puede imaginar distintas. Dos jóvenes policías que por desconocidas razones se han vuelto tales y a quienes desde bandos diferentes les proponen "infiltrarse" en el territorio opuesto: ser un representante mafioso en la policía, ser un un policía en medio de la mafia. El juego de malentendidos es llevado de manera progresiva y simétrica, con los mismos rituales y las mismas referencias. Ambos viven la sensación de vivir en el límite... y combinan el temor con el atrevimiento. Mas allá del final que - previsible - deben determinar quién será el que se quedará con el triunfo... el juego de los tiempos, de los mensajes, de las mínimas traiciones e informes se construye sobre el mutuo reconocimiento de los protagonistas infiltrados que se buscan sin reconocerse (aunque la historias gire en torno a la misma mujer). Curioso, interesante el uso y el juego de los celulares que se convierten en clave de la historia. Lentamente las nuevas tecnologías se apropian de historias en las que - se supone - poco tendrán que ver... pero son centrales a la hora de definir situaciones: archivos, búsquedas, destrezas en los llamados, en los códigos, en los signos, en los rastros que dejan el uso de los mismos... Para no olvidar. A su manera es la historia de COMPENSACIONES el cuento de Benedetti.

079. SORPRESA

De pronto, todos los reclamos. La ausencia de meses, de años, de toda una vida. La ausencia en momentos claves, en compromisos importantes. Y de pronto, los reclamos. Innecesarios, hirientes, ofensivos. Y pensé si lentamente no estamos yendo hacia el final, que esto se termina y que no concluiremos juntos este camino que alguna vez soñamos pero que no hemos construido con la misma intensidad. Demandas, pedidos, lejanía. ¿Como se reconquista un territorio que se ha convertido en un desierto? "Yo puse el esfuerzo. Nunca puso nada". Sabado, por la noche.

078. EL VIENTO QUE ACARICIA EL PRADO

La película Inglesa que recrea la resistencia Irlandesa contra las tropas de ocupación inglesas es una pequeña joyita no sólo desde el punto de vista de la filmación, sino atendiendo a las diversas ideas que dispara y presenta. El juego de las imágenes y de los sonidos revela con crudeza y mucha fuerza la violencia que ejercen unos sobre otros: golpes, muertes, gritos, amenazas, torturas. No hay referencias generales sino directas, próximas, cercanas. El dolor que provoca y la rabia interior que genera se traduce en los diversos niveles de compromiso que asumen sus protagonistas que cambian su vida normal (con reconocimientos y futuros) por la presencia en medio de la tropa irregular que - en una suerte de guerrilla urbana y rural - sorprenden a los Ingleses. Al tema del compromiso se le van sumando las otras cuestiones que hilan mas fino la trama de las relaciones: las traiciones que se pagan con muertes y ejecuciones, las comunicaciones a los familiares, los rituales de la tortura, de la resistencia y de las despedidas ("escribe tus cartas") y - fundamentalmente - el tema de las determinaciones políticas que, cuando Inglaterra le ofrece una nueva figura de relación a Irlanda, divide a los mismos irlandeses que habían jugado en el mismo bando. ¿Vale la pena seguir resistiendo o es preferible aceptar las nuevas condiciones y construir desde allí el futuro?. Son los mismos irlandeses los que se apropian de los discursos (sacerdotes, soldados) y los procedimientos de los ingleses (violencia, traiciones, tortura). El final será el dilema mayor: dos hermanos quedan enfrentados y desde bandos opuestos terminan subordinados el uno al otro, como víctima y victimario. La despedida, los intentos de convencerlo para que abandone la luche y revele los secretos, la ejecución, la muerte y la comunicación de la misma a los familiares son antológicos. ¿Hasta dónde el compromiso polìtico puede desbordar los compromisos éticos? "Entre a esta guerra sin quererla, sin proponérmelo, porque me lo pidieron... y ahora no puedo salir de ella". La vida no nos obliga en el inicio de algunas determinaciones, pero se vuelve implacable cuando ya formamos parte de las cadenas de determinaciones.

martes, abril 24, 2007

077. SIN TU LATIDO + AUTE

Hay algunos que dicen / que todos los caminos conducen a Roma /y es verdad porque el mío / me lleva cada noche al hueco que te nombra / y le hablo y le suelto / una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas; / luego apago tus ojos / y duermo con tu nombre besando mi boca. / Ay, amor mío, /qué terriblemente absurdoes estar vivo / sin el alma de tu cuerpo, /sin tu latido. / Que el final de esta historia, / enésima autobiografía de un fracaso, / no te sirva de ejemplo, / hay quien afirma que el amor es un milagro / que no hay mal que no cure / pero tampoco bien que le dure cien años; / eso casi lo salva, / lo malo son las noches que mojan mi mano. /Aunque todo ya es nada, / no sé por qué te escondes y huyes de mi encuentro. / Por saber de tu vida / no creo que vulnere ningún mandamiento; /tan terrible es el odio / que ni te atreves a mostrarme tu desprecio, / pero no me hagas caso, /lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo.

076. SIN TUS LATIDOS

El viaje de diciembre y un regreso cómplice plagado de cercanías. Una serie de mensajes buscando compartir sugerencias. El correo con sus mensajes. El CD con canciones cuyos contenidos reflejaban muchas cosas. Sugerencias para las vacaciones. Contacto y comunicación en horas muy precisas durante el verano. Cena de amigos y ganas de conocer detalles de mi vida y de mis reacciones. Otros mensajes, otras sugerencias de libros y de ideas. Comentarios, referencias personales, historia. Momentos para encontrarnos y saber que hay un circuito que nos pertenece. Una relación formal que sigue siendo un buen escudo para construir barreras necesarias. Un nuevo viaje y la posibilidad de contarlo todo. El roce de cierta mano o el pedido de cierta música. Un CD para el viaje con un Aute demasiado sugerente y con canciones marcadas. Una sugerencia clara para disfrutar de uno de los temas en la soledad del auto y de la ciudad. Cruce de regalos... Me desconcierta este juego que tiene algo de racional y mucho de irracional. Creo que nos mataría la presencia de otro viaje. Y, sin embargo, nada se construye ni se puede prever: es el azar el que entreteje estas historias, llenas de sobresaltos. ¿Estaremos los dos sacudiendo el polvo de viejas relaciones gastadas por el tiempo y las costumbres?

075. AQUELLO QUE VIVIMOS

Una conversacion contando detalles de una relación personal y la desorientación por lo que significan los avances en una intimidad nunca pedida y nunca cedida, despertó en la mañana del lunes el recuerdo de uan vieja historia, una antigua relación, una serie de bellos recuerdos. Y en la serenidad del encuentro vino a nosotros con todas las fuerzas el pasado que brota de la memoria pero que sigue intacto. Como esperando una revancha definitiva. Agazapado y queriendo que finalmente la vida nos regale una seguda y definitiva oportunidad. Y la vi partir segura, tranquila, serena, feliz. Por un momento volví a creer en los milagros.

lunes, abril 23, 2007

074. FESTEJOS. ANIVERSARIO, PASADO

La celebración de los ochenta años de mi madre fue la oportunidad para el reencuentro. La señora de las ocho décadas se mostraba fuerte y decidida en medio de los afectos. Nos había pedido a los hijos que le organizáramos una fiesta generosa invitando a todos los familiares y amigos de la vida entera. Y así lo hicimos. Pero el golpe no fue para ella que fue manteniendo relaciones con cada uno de ellos, que supo ir acompañando el paso de la vida propia con la vida ajena. El golpe fue especialmente para mí que tuve que afrontar todos los reencuentros. ¿Cuánto hacía que no veía a algunos de ellos? ¿20, 30, 40 años? Algunos saludos muy lejanos y circunstanciales nos separaron para siempre. Es verdad que yo había partido al filo de la niñez y que volví a partir hace muchos años. No solo quedó la geografía y el hogar paterno, sino que quedaron todos los afectos. La conquista del mundo es siempre una aventura sin destino. Y fue allí, en los rostros, en las voces, en los cuerpos que desde siempre conocía pero que se volvían reflejo del paso de los años... en donde dscubrí también el paso de los años. Sin embargo no me sentí viejo, sino que me sentí pleno. Al fin me había reconciliado con mi pasado, con mi historia, con el legado de quienes me precedieron. Había hecho mi propio camino, había sido fiel a los mandatos. Regresaba con mi propia historia y con mis hijos que reproducían en sus rostros mi historia construyendo la suya.
La cena, la música, el baile, la fiesta, los saludos, las promesas, las palabras fueron llevando las horas y llenando los ojos, los oìdos y el espíritu. Fue bueno compartirlo compartirlo con mis hijos y ver que ellos se iban apropiando de esa historia, conversando, preguntando, relacionando rostros, nombres y personas con viejas historias. El cruce de las generaciones operaba el milagro: el pasado se asociaba al futuro, la historia vivida a todo lo por-venir.
Llegó el final, como en la canción de Serrat y el regreso me regaló un reposo lleno de emociones: maas allá de que - propio de una familia grande - uno de los invitados había faltado a la fiesta porque sin proponérselo, había decidido morirse en las vísperas. Con esa natural serenidad y resignación de los años, mi madre - desde los 80 - solamente dijo: es la vida, ayer reimos y hoy lloramos... lástima que no pudo estar con nosotros...
Cuando regresaba - domingo por la noche, autopista neblinosa y con llovizna - mi cabeza y mi memoria cruzaba miles de sensaciones... Algo muy fuerte sucedió este fin de semana.

martes, abril 03, 2007

073. TU VERDAD PERDIDA + REGALO DE MI HIJO

Algo me contabas,
hoy me puse a recordar
sobre tus rodillas me hamacaba.
yo sabia que estabas buscando
esa verdadque los años
se llevaron a pasear.
Y que la vida pasa, que nunca volverá.....
Cuando era mas chico
yo buscaba esa canción
que ahora busco en tus ojos cansados
nadie me explica la forma de vivir
pero me llenaste de calor.
Y mi visión se agranda cuando te escucho a vos....
y te miro y puedo comprender
que seguirás buscando esa verdad perdida
y ahora entiendo que hoy es como ayer
y no voy a frenarte en tu camino.
Yo se a quien le canto porque vos estas acá
conoces las buenas y las malasde este árbol
que siempre volver a crecer
y que buscar con vos la paz
Porque la vida pasa y te aprendí a mirar...
Y te miro y puedo comprender que
seguirás buscando esa verdad perdida
y ahora entiendo que hoy es como ayer
y no voy a frenarte en tu camino.
y quien soy yo para aconsejar
si aun no tiene rumbo mi vida
cada cual elige su final
y no voy a frenarte en tu camino.

LA MANCHA DE ROLANDO

viernes, marzo 30, 2007

072. EL NOMBRE DE LA FELICIDAD

Cuando me preguntan por los momentos de la vida en qué he conocido la felicidad, siempre recuerdo - y así lo expreso - el nacimiento de mis dos hijos. La nueva vida y especialmente la vida de alguien de la propia sangre nos saca del cauce de normal de los acontecimientos y nos deposita en otra dimensión. Recuerdo la trabajosa espera del 16 de julio de 1979, desde las 9,00 a las 21,00 en que finalmente me encontré con mi primer hijo, aunque rodeado de los afectos que aguardaban su llegada.
Pero el 5 de abril de 1985, un viernes santo frío y desapacible, no lo podré olvidar jamás. En el sanatorio casi no había pacientes, no había partos programados... pero mi segundo hijo quiso nacer ese día y se anunció a la madrugada con una presurosa llegada que se ha prolongado en su personalidad y en su forma de ser. No había muchas enfermeras y el médico tardó en ella llegar. Estábamos solo con mi esposa, sin familiares ni amigos porque a las 5,30 de la mañana de un feriado largo era difícil encontrar respuestas en los teléfonos...
Jorge Sebastián nació demasiado rápido y como el personal tenía que atender a la mamá... me preguntaron si tenía donde colocarlo. En el apuro por atender al parto inmediato, no había bajado nada... Y fue alli, desde las 6,00 a las 6,45 que lo tuve en mis brazos, en su primer día, en su primera hora. ¿No es eso la felicidad? Le dije cosas, le hablaba, le agradecía a la vida, quería que ese momento fuera eterno, lo tengo grabado en mi memoria: estuve inmovil, en medio de la habitación y junto a la cama, ajeno a todo.
Cada 5 de abril, desde entonces, repetimos el ritual (a veces a la misma hora) : levanto a mi hijo por un rato y le hablo como en aquella primera hora de su vida. Confieso que ahora a los 22 año será más difícil, pero el esfuerzo bien vale la pena. Hay un íntimo secreto que nos unirá por siempre... y una delgada línea que tiende un puente entre mi vida de padre y su vida de hijo. Hay algo de eternidad, de detenerse del tiempo en todo ello. Y gozo recordándolo. Sé que él - a su manera, mientras revisa los papeles de mis escritos antiguos - también.
Ese es el nombre de la felicidad. Por lo menos de la mía. No sé si hay un común denominador para la felicidad de todos. Tal vez el común denominador sea la capacidad de descubrirla.

domingo, marzo 25, 2007

071. RE-CONSTRUIR LA HISTORIA

A partir de un viejo escrito de los años 70, denominado EL SILLON creo que me espera un proceso de reconstrucción de un pasado que ya podría destapar:
-- FUERON APARECIENDO TODOS LOS "LLAMADOS"
-- LA PARTIDA, EL VIAJE, LA DESPEDIDA
-- LOS PRIMEROS ENCUENTROS. LAS PRIMERAS LLEGADAS. RAYMUNDO.
-- DOLORES Y AUSENCIAS. LA ENFERMERIA.
-- MIEDO Y SUFRIMIENTO. LOS REGRESOS Y LOS RELATOS LEGITIMADORES.
-- AMISTADES PARTICULARES
-- UNA GALERIA DE PERSONAJES
-- ¿FELICIDAD O RESIGNACION?
-- VACACIONES.
-- ENTRE VARONES. ¿PUEDE ACALLARSE EL CRECIMIENTO Y LA SEXUALIDAD?
-- RITUALES COTIDIANOS: DORMITORIOS, ESCRITORIOS, BAÑOS, IGLESIA, COMEDOR
-- DISCIPLINA Y CONTROL: LAS MIRADAS OBLICUAS O DERIVADAS