miércoles, septiembre 19, 2007

178. JORNADAS INTENSIVAS




1300 km. de un viaje sin sobresaltos, pero viaje al fin. Parada en Formosa, ciudad que no conocía y que no terminó de convencerme. Un hotel flojo en una tarde gris. Paso por la frontera sin sobresaltos. Llegada a Asunción: rápidamente nos ubicamos en la zona en que buscábamos a pesar de lo endiablado del tránsito y de la multitud y variedad de vehículos. Pequeño contratiempo: no teníamos la dirección exacta y con el calor húmedo de la ciudad se hacía mas pesada la búsqueda que finalmente no llevó al timbre y a la puerta deseada. Reencuentro, pausa, acuerdos, anécdotas y viaje acompañados hasta la casa de Silvia, nuestra anfitriona en su casa-escuela. Breve recorrido, almuerzo, algo de sista y con Belén - conductora habituada a los malabares de la ciudad- al Congreso. Me surmegí rápidamente en un mar de saludos y de palabras. José, Mercedes, Fátimas y diversos colaboradores. Presenté mis propuestas, me hicieron las suyas y - al rato - estábamos trabajando juntos, atendiendo a la prensa y organizando la jornada del viernes. Viaje, visita (innecesaria y apurada a Luque y a sus producciones de orfebrería), viaje rumbo a la Universidad para el curso en la maestría: conocerlos, convencerlos, compartir, debatir, construir juntos. Regreso con un amigo paraguayo aunque nacido en Bahía Blanca que me contaba sobre su profesión de abogado. Coros que compiten. Demasiado cansado pero al mismo tiempo admirado por las contradicciones de ese país religioso y corrupto, piadoso y fiestero. Finalmente el descanso. El viernes fue el día de todos los horarios: desayunar, viajar, instalarme mi notebbok, conferencia, entusiasmo, los 2000 participantes, los conocidos, los saludos, la pausa, la organización de los grupos, el milagroso trabajo en grupos, el contacto con la gente (los mismos problemas, las mismas historias), la pausa para el almuerzo y la presencia en el diario para la entrevista, regreso, remontar y cerrar la conferencia con el calor de la siesta. Buen final. Viaje nuevamente. Baño y preparativo. A la facultad para encontrarme con el grupo de la Maestría: gente nueva que me lleva y comparte. Charla con José, largas charlas con José: sobre el congreso, sobre el futuro, sobre lo convenido. Todo bien, por cierto. Buen trabajo con los alumnos de la maestría, el tiempo pasa rápido, agradecimiento final. Me siento bien. Cena en un lugar paquete: Un toro y siete vacas... Regreso y descanso para la partida. Llueve sobre Asunción. Nos reencontramos con Adriana. Viene José arreglamos cosas, le entrego mis libros, evaluamos todo. Partida. Ya me ubico en Asunción. Aduana sin contratiempo, Clorinda, Formosa, Resistencia, Reconquista. Ya está. Aquí nos quedamos a descansar: el retorno está cerca. Y Racing gana - sábado por la noche - sobre la hora: Dios existe, atiende en Avellaneda y en el minuto 45 del segundo tiempo. Como la vida, en suma. Y en todo este periplo de miércoles a domingo, los llamados justos.

177. RECETA

Hongos: Lavar bien los hongos. Rociarlos con limón para que no se oxiden y dejarlos escurrir un rato. Verter unos hilos de aceite de oliva en el wok y colocar los hongos con la cabeza hacia abajo. Dorarlos ,agregar sal fina y provenzal;tapar un ratito para que se ablanden los tronquitos. Apagar y servirlos espolvoreados con provenzal e hilitos de aceite de oliva crudo. Ojo:la cocción debe llevar entre 5 a 10 min.Se hacen muy rápido.Bon apetit.
Confieso que es la misma receta, pero no son iguales las circunstancias. A veces las circunstancias lo alteran todo. En este caso, seguramente. El plato levantado y una pregunta: ¿No quiere terminar de comer los que han quedado? Por supuesto: despues me deberías dar la receta.

martes, septiembre 18, 2007

176.AUTORIDAD + ASUNCION

Calor. Mucha gente. Excelente clima humano... y la posibilidad de compartir con mucho un tema que compromete a todos... 13 - 14 de setiembre. Buenos recuerdos, además de buenas imágenes. Y esos cruces casuales y esas palabras al paso... y la posibilidad de que las ideas vayan generando nuevas ideas y sigan su camino...
A veces programamos los hechos y los resultados son pobres; en otras oportunidades no apostamos demasiado a las propuestas y se transforman en acontecimientos. Y eso sucedió: excelente nivel de encuentro y de relación. Y la posibilidad abierta para prolongar el trabajo y los proyectos.
Memorandum: rubros, subsidios, política en la educación, matriz autoritaria, se subordinan hasta la humillación y ejercen el poder sin contemplación, Roa Bastos, machismo, doble moral, religión sin compromisos, clima de temor a lo dispuesto por el estado, presión, ausencia de jubilación, problemas con la formación docente. Partidos políticos, conflictos con la Iglesia y en la Iglesia.
¿Por donde sigue la vida de uno?

175. BOECIO

Edicion de la CONSOLACION DE LA FILOSOFIA de 1694
Cuanta historia que todavía genera nuevas historias.

viernes, septiembre 07, 2007

174. BORGES, ARGUMENTO Y APRIORISMO

(1)Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. (2)La visión dura un segundo o acaso menos; (3)no sé cuántos pájaros vi. (4)¿Era definido o indefinido su número? (5)El problema involucra el de la existencia de Dios. (6)Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. (7)Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. (8)En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, (9)pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. (10)Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. (11)Ese número entero es inconcebible; (12)ergo, Dios existe.
Este "Argumentum ornithologicum" pretende remedar el "Argumentum ontologicum" de san Anselmo. Pero puesto que Borges recurre a la imagen de una bandada de pájaros lo titula "ornithologicum.
Borges jamás aclara que su texto sea una prueba a priori de la existencia de Dios. Sin embargo, la totalidad de los argumentos ontológicos lo son. Borges pretende emular los argumentos ontológicos -como he repetido incansablemente en estas páginas- pero no cumple con el apriorismo característico de los argumentos ontológicos. Al partir de una imagen visual, su argumentación toma un carácter a posteriori. Borges tiene la ocurrencia de partir, por primera vez, de una imagen visual, marginando el concepto. Sin embargo, esta apuesta le impide pactar con el apriorismo. La demostración de Borges es, pues, a posteriori. La prueba de esto es sencilla, y en el caso de Borges es quizá aún más clara: toda imagen proviene de una experiencia previa. Nadie es capaz de reproducir la idea de algo que no ha sido percibido anteriormente por sus sentidos. Si Borges hubiera nacido ciego habría sido imposible que viera esa bandada de pájaros. Sólo porque Borges ha visto durante más de cincuenta años de su vida es capaz de reproducir imágenes previamente adquiridaS. (Enrique G de la G. 1979/2001)

miércoles, septiembre 05, 2007

173. BARCA Y TIMON + 721

La relación no tiene simetría, te dije. No tomes el timón de la nave, no navegues sola. No tiendas tu mirada para definir el territorio que te pertenece. No construyas tu mundo como si fuera tuyo. No armes tus estructuras, no me dejes afuera. No pretendas que me sujete, que forme parte de tu plan o de tu estrategia. No me sometas, ni te impongas. No sirvo para ello.
Somos dos naves que surcamos el mismo mar a la búsqueda de una bahía apacible, silenciosa, llena de ocasos y de gaviotas. Somos dos barcas que pelean en el mar contra las olas y pretender llegar al mismo puerto, a la misma playa para habitarla juntos. Cada uno en su timón, con su estilo y con su barca.
Yo soy de estos navegantes solitarios que surcan los mares solos, que se fortalecen con las tormentas y que reaparecen después de ella. He subido a otras barcas, he permitido que subieran a la mía... pero siempretengo nostalgia por mi barca. Y rápidamente me doy cuenta cuando me quiere domesticar y sujetarme. Y como navegante solitario, me gusta manejar el mar, la barca, las tormentas... y hasta las barcas vecinas.
Tal vez imaginemos un futuro con una sola barca mas espaciosa y compartida, pero es mejor que soñemos una y otra vez, la misma playa. Siempre con el timón compartido y el territorio común, generoso, abierto.
Y tuve la impresión en esos días de que tomaste el timón de una nave imaginaria... y yo me quedé en la playa, viéndote partir, casi sin saludarte, con algunas palabras sin pronunciar y comprendiendo que no era ese el viaje que me hacía sentir feliz.

martes, septiembre 04, 2007

172. REAL + HIPER - REAL

Jean Baudrillard describe la hiperrealidad como “la condición en la cual la realidad ha perdido su referente, y los modelos, simulaciones o discursos se han convertido en más reales que la realidad misma” esto se ha identificado como una característica del desarrollo del capitalismo tardío y de la era postmoderna. En general el término se encuentra asociado con la concreción física de una simulación, ya sea referida a una fantasía, o, otra realidad. Es también un tipo de relación objeto-sujeto en el cual se ve involucrada la satisfacción del individuo, así como su credibilidad con respecto al objeto. La hiperrealidad se halla en la frontera entre la realidad y la ficción y, por lo tanto, lleva a la condición entre ambas realidades. Una de las características de la hiperrealidad es que el individuo o la sociedad terminan por aceptar dicho objeto o espacio como una realidad, y se borran las fronteras con lo imaginario.
Los shopping – una expresión clave de la postmodernidad - crean una atmósfera fantástica al conformar en su interior una serie de simulaciones, en donde todo se reduce a un conjunto de temas con los cuales la persona se siente más cómoda que en un contexto real. Se trata de espacios en donde el escenario ha sido meticulosamente arreglado para promover el consumo. En este caso, el consumo no se refiere únicamente a mercancías, es un consumo en todos los sentidos que involucra objetos, sentimientos (emocionales), tiempos, lugares, ilusiones, ideología. Uno no solo compra productos, sino bienestar, identificación, reconocimiento, seguridad, confort, ausencia de molestias, clase social. En el interior todo está controlado (una esfera de espacio cerrado sometido a las leyes mas rfefinadas de la sociedad de control): los mensajes transmitidos, las imágenes vistas, los sonidos escuchados, los olores, los sabores e incluso hay una preocupación por parte de los diseñadores por lo táctil. Que en el ámbito externo, también lo mismo sucede dentro de una óptica cultural de perspectivas. El diseño es un elemento básico para apoyar la construcción de una simulación. Cuanto mejor se pueda controlar todos los elementos del interior, más fácil será crear sensaciones. Un entorno cerrado aislado del espacio geográfico que los rodea (del mundo real, de la barbarie, la inseguridad, las variaciones del clima o del día, el transito y el paso descontrolado de la gente) facilita la presentación de un mundo diferente del que el visitante ha dejado afuera. Se provoca la pérdida del referente de su vida cotidiana mientras está en ese lugar, y eso permite que provisoriamente la olvide. El encierro es también una forma de establecer nuevas reglas, pues queda implícita la separación que hay con la de afuera y sus espacios. Son espacios que se cierran sobre sí mismos y que no interactúan con el medio urbano: encierran, no dialogan, protegen no comunican.
Cabe preguntarse con respecto a estos fenómenos que se naturalizan y se convierten en necesarios si hay posibilidad ontológica de descubrimiento del otro, o el otro se nos oculta en el brillo de una realidad que se desarma detrás de la hiperrealidad que se construye; si hay algún control social que articule esta variedad de mundo en que vivimos; si hay una ética que salte de la fundamentación del mundo real a la discusión y fundamentación de estos mundos que nos devienen de la imaginación compartida o de nuestra propia imaginación frente a una proyección de imágenes y sonidos con un generoso respaldo tecnológico o una computadora que nos deposita en cualquier mundo y a lado de cualquier persona que nunca conoceremos y de los no tenemos certeza alguna.

171. LO SAGRADO Y LO PROFANO

Busco material para cerrar un trabajo. Solo algunas nociones fundamentales de lo sagrado y de lo profano... y aparece la letra de esta canción (?Chenoa?) Curioso como el trabajo y las demandas me conducen a otros mundos. Y siempre estás allí.

Mírame, como soy por ti muriendo,
solo Mírame, cada parte de mi cuerpo es tuyo
Siénteme y comprueba que enloqueces cada poro,
cada gota de sudor cuando me tocas
Mátame, con esa mirada loca,
solo mátame, que revivo por tu boca,
solo súbeme a la cima de tu cielo
a la cumbre de tu cuerpo y al final de mi deseo
Y no me importa si esta bien o esta mal
porque tu eres hoy mi tabla en el mar
no vivo sin tus ojos que son fuego
y soy adicta a cada paso que das
Profano o sagrado este amor desenfrenado
es delirio y arrebato que enloquece y causa estragos
profano o sagrado este amor esclavo y amo
es eterno y complicado
es prohibido y condenado
Lánzame, al abismo de tus besos,
solo Lánzame, volare por tu muy alto y lejos
rétame y sabrás que una palabra bastará para ganarme
y sobrará para entregarme
Llévame, como un rayo hasta tus brazos,
sólo Llévame, y corrómpeme despacio, sólo
Quiéreme, que me rindo a tus encantos
me someto a tus caricias y alucino con tus labios
Y no me importa si esta bien o esta mal
porque tu eres hoy mi tabla en el mar
no vivo sin tus ojos que son fuego
y soy adicta a cada paso que das
Profano o sagrado este amor desenfrenado
es delirio y arrebato que enloquece y causa estragos
profano o sagrado este amor esclavo y amo
es eterno y complicado es prohibido y condenado

170. LA VIDA DE LOS OTROS + QUIENES SON LOS BUENOS

La película alemana "La vida de los otros" tiene muchas lecturas, pero quisiera destacar dos:
(01) el juego de las miradas que se ocupa de quitarle libertad a la vida de los otros, restarle posibilidad de intimidad o, en el sentido político (de la vigilancia universal) quitarle la posibilidad de ejercer la libertad: si el otro me mira no puedo construirme libremente ya que hay alguien que sabe de mi, alguien que sin querer anticipa o certifica lo que voy haciendo. Cuando esta mirada obedece a un programa de investigación que el régimen considera esencial para poder sobrevivir con todo el poder, las libertades se agotan. Vivir observado, sin saber que uno es observado, sin sospecharlo, creyendo que tiene sobrados méritos para poder autogobernarse, respondiendo a las exigencias de ese mismo sistema.
(02) Pero hay además un interrogante ético que se va construyendo y que de maner admirable florece en las últimas escenas de la película. A veces, en la vida, nos salvamos o no, según la versión que de nosotros saben dar algunos. ¿Quiénes son los buenos? Los observados o el observador. ¿Quienes militan por la libertad en contra del régimen, quienes de alguna manera se prostituyen y venden algo de sí mismo (cuerpo, palabra, pensamient) o quien es un declarado y oscuro funcionario del régimen? Allí están las últimas escenas para discutirlo: porque la fidelidad a alguien con el que - definitiva - jamás se encontrará tiene mucho del "deber ser" que corre todas las barreras. Esa dedicatoria final del libro, que el observador universal reconocer al abrir la obra en la librería es toda una declaración de principios éticos. En suma: nunca sabemos si somos nosotros o es otro el bueno de la película o el bueno de la vida.

169. EL QUESO Y LOS GUSANOS + INQUISICION

El queso y los gusanos CARLO GINZBURG cuenta la historia de un molinero friuliano, Domenico Scandella, alias "Menocchio", que es condenado a la hoguera de la Inquisición a fines del siglo XVI por sus ideas avanzadas acerca de la religión y de la libertad. En esta narración aparecen varios niveles superpuestos para describir lo que parece imposible: una cosmovisión que no se puede construir a partir de documentos oficiales, sino de testimonios vagos y fuentes inciertas. Eso es quizás lo que obliga al artificio y a la erudición, a llenar las lagunas de una historia que no tiene narrador oficial. La empresa de Ginzburg representa riesgos metodológicos que son compensados por su intensidad literaria. El hilo que une las investigaciones de Ginzburg parece ser la intuición, una intuición que une hilos invisibles y que ha llamado "el paradigma indiciario": muchos indicios, pocas certezas, casi todo olfato. El mismo habla de su método: Enseñar a descifrar indicios no es fácil. Hace falta partir de un caso, analizarlo y decir: "Yo lo hice así, pero sepan que no me voy a encontrar con un caso exactamente igual a este". Creo que aquí no hay recetas. Sobre todo, no existen recetas sobre el modo de pasar de lo micro a lo macro, de un caso específico a la generalización. Estoy convencido de que el tema fundamental de la microhistoria es la generalización. Parece una paradoja, pero no lo es. Naturalmente, se trata de arribar a una generalización un poco más compleja de las corrientes. Para aprender a hacer esto es necesario desarrollar un talento analógico. Creo que en nuestro modo de estar en el mundo, la analogía tiene una importancia fundamental. Si no tuviéramos capacidad analógica, no sobreviríamos ni siquiera un minuto. (Pablo Rodríguez. La Nación. Agosto 2007)
En otros tiempos era lícito acusar, a quienes historiaban el pasado, de consignar únicamente las "gestas de los reyes". Hoy día ya no lo es, pues cada vez se investiga más sobre lo que ellos callaron, expurgaron o simplemente ignoraron. El queso y los gusanos narra la historia del molinero friulano Domenico Scandella, conocido como Menocchio, que murió en la hoguera por orden del Santo oficio a finales del siglo XVI. Mediante los expedientes del proceso inquisitorial y de otros documentos que dan cuenta de sus actividades económicas y otros aspectos de su vida, Ginzburg reconstruye un fragmento de la llamada "cultura popular" o "cultura de las clases subalternas", condenada al ostracismo por quienes sostienen que la reintegración de las clases subalternas en la historia sólo es posible a través de la demografía y la socilogía. Así, el caso de Menocchio se erige, por su singularidad, en símbolo de su tiempo y en una especie de eslabón perdido de un mundo oscuro, difícilmente asimilable al presente, pero del que, de alguna manera, somos deudores.
El queso y los gusanos es un volumen en el que el objeto explícito de análisis es un individuo, o mejor, nos hallamos ante un libro en el que su autor lleva a cabo la biografía parcial y posible de un sujeto marginal, basándose para ello en una serie de informaciones incompletas, fragmentarias o menores que proceden de una fuente inquisitorial. Esos datos le permiten narrar una vida y recuperar las ideas que defendió, unas ideas que le enfrentaron al sentido común de su época y al poder de la Iglesia.
Pero El queso y los gusanos es también un libro sobre la lectura. Menocchio dice y lee, Ginzburg lee lo que Menocchio dice ante los inquisidores y lee los libros que éste leyó y finalmente nosotros leemos a Ginzburg y leemos al molinero a partir de lo que dice a los inquisidores. Entre lo dicho y lo leído está la escritura, está por un lado la "escripción", un neologismo que alude al acto de transcribir una voz eliminando parte de la oralidad, y está por otro la narración. Podríamos así admitir que esa "escripción" se aproxima al ordo naturalis, al menos por lo que respeta a la sucesión cronológica, mientras que la escritura de Ginzburg sería el ordo artificialis. Esto es, en los términos de los formalistas rusos por los que él siente tanto aprecio, los hechos de Menocchio contenidos en el proceso son la fábula y la narración del historiador constituye la trama. Es, pues, ese entramado, la disposición de los incidentes que lo componen, aquello que hay que considerar.
¿Cuál es la tarea que Ginzburg se propone? ¿Por qué trabajar con una fuente tan poco fiable? El historiador se plantea rastrear el mundo cultural de las clases populares y es consciente de que este objeto apenas ha dejado huellas en el pasado. Por esa razón, un único testimonio, por extraordinario, sesgado o dudoso que sea, acaba siendo valiosísimo. Así pues, si de lo que se trata es de interpretar palabras y silencios, de reconstruir sus contextos y sus fuentes, y para ello no cuenta con suficientes documentos, no parece tener otro remedio que la narración conjetural.

168. ¿TE ANIMARIAS A CONTARLES?

Está hablando por teléfono. Ha sonado un llamado corto y luego ha llamado él. Lo veía trabajando en su escritorio, pero se levantó y se vino a la ventana. El clima permite abrir un poco las ventanas. Yo estoy dando vuelta con los textos de Juan Escoto. No me convence la edición latina: creo que los alumnos tendrán dificultades para traducirla y prefiero decidirme por una edición traducida. Levanto nuevamente la vista, por sobre los anteojos y veo que se ha acomodado en un sillón contra la ventana. No lo veo más: vuelvo a mis textos. Naturaleza que no es creada y que crea. Teofanía. Theosis. Teia telémata... Selecciono, marco. Ha oscurecido... y ahora casi no se ve porque el departamento no ha encendido aun las luces. Lo escucho. Se ríe y responde al diálogo que llega desde el otro lado: ¿A que no te animás a contarle lo que nos pasa? ¿Raro, no? ¿Que te dirían? ¿Es imposible acaso? Escucha y se vuelve a reir. No me convence el texto: es demasiado largo y demasiado denso. Naturaleza que es creada y crea: deberé hacerles el cuadro para acompañar la memoria: Dios, las ideas ejemplares, entes individuales y sensibles, Dios a quien retornan todas las cosas... Vuelve a reirse: ¿Cuál sería la reacción? ¿No te lo creerían, no? No, no me pidas que yo haga lo mismo. Yo estoy bien así... pero vos parecés no poder contenerte: me llamaste hace un rato para decirme todo lo que sentís y para que te repita todo lo que te amo... Calla, nuevamente. Se levanta. Mira la pantalla de su monitor que es la única luz de la sala... Yo vuelvo a mi Escoto: ¿lo habrán matado a estiletazos sus alumnos? Dice algo que no alcanzo a escuchar. Saluda. Corta. La magia se pierde y yo me refugio nuevamente en el siglo IX, en algún lugar de Francia, entre textos medievales y luchas por encorsetar un pensamiento que hace piruetas para escapar. En algún lugar ha sonado el teléfono. ¿Se habrá animado, la morocha?

167. MONASTERIOS MEDIEVALES Y EL VIAJE

Podría relatar cada detalle del viaje. El viaje de ida y el viaje de vuelta. Sobre todo ese medir en kilómetros ciertos gestos, ciertas acciones, ciertas intervenciones. Pero sabemos, ambos lo sabemos que hay ya varios viajes que forman parte del mismo periplo. En diciembre del 2006, en junio, en agosto. Y otro, menos turbulentos, pero viajes, al fin. Ambos lo sabemos. Podría hablar de los monasterios medievales, recorrido por viajes tambien... pero prefiero dejar el lugar para este poema que merece una presencia en este lugar, para volver de tarde en tarde a asomarse en él:
Nos desnudamos tanto
hasta perder el sexo
debajo de la cama,
nos desnudamos tanto
que las moscas juraban
que habíamos muerto.
Te desnudé por dentro,
te desquicié tan hondo
que se extravió mi orgasmo.
Nos desnudamos tanto
que olíamos a quemado,
que cien veces la lava v
volvió para escondernos.
Me hiciste tanto daño
con tu boca,tus dedos,
me hacías saltar tan alto
que yo era tu estandarte
aunque no hubiera viento.
Me desnudaste tanto
que pronuncie mi nombre
y me dolió la lengua,
los años me dolieron.
Nos desnudamos tanto
que los dioses temblaron,
que cien veces mandaron
las lavas a escondernos.
Te frotabas tan rápido los senos
que dos veces caí en sus remolinos,
movías el culo lento,
en alto,para arrearme
a su negra emboscada,
su mediodía perenne.
Abrías tanto su historia,
gritaba su naufragio.
Nos denudamos tanto
que no nos conocíamos,
que los dioses mandaron
la lava a reinventarnos.
Te desmentí de cabo
a rabo devolviéndote a
tus primeros actos,
te escudriñé profundo
hasta escuchar la historia
amarga de tu cuerpo,
pues sólo el amor sabe
cómo llegar tan hondo
sin molestar la sangre.
Esa noche la lava mudó
su paisaje en piedra.
Tú y yo fuimos lo único
que se murió de veras.
Fabio Morabito
CUARTETO DE ALEJANDRIA

166. AUSENCIA

Me pesa que no estés. Me pesa demasiado. Finalmente se produjo lo que alguna vez imaginamos. Breve, tal vez, pero cierto. Estamos inhabilitados. Solo podemos vivir en la normalidad, en el duro (¿para nosotros?) paso de los trabajos y los días. Cuando sobreviene el descanso o la enfermedad, el viaje o los recesos nos quedamos sin posibilidades. Deambulamos huérfanos a la búsquedad de un recuerdo. Y hay muchos, demasiado. ¿Por qué será que esos recuerdo no me bastan en esta mañana húmeda de setiembre y que te quiero aqui, como tantos otros días? Relación asimétrica, te dije. No puedo ubicarte, no puedo llamarte, estoy a tu merced y debo esperarte. Y sin embargo, nos reímos. Porque la risa cura todos nuestros juegos de ideas, de palabras, de atrevimientos, de anticipación. Es un paquetito, me dirás. Y yo me defenderé, seguramente. Pero no me basta, como no logré acallar los deseos en la noche del domingo o la necesidad de decirte varias cosas en la tarde de este martes. Es el libro de los record: 150 kilómetros de regreso y 100 kilómetros de ida: y siempre en el mismo lugar, en el origen del mundo... Y a vos te bastaron 25 miserables kilómetros para producir el efecto... Y volvemos a reir. Pero quiero tenerte. Y no estás. O estás en el lugar que ambos sabemos, metida entre otra gente, pensando cosas similares y sabiendo que sobra pasado ya, ysobrevuela el futuro. Y entonces, cierro los ojos y te pienso entre mis brazos. Y vos, cerrás los tuyos y te imaginas entre los míos. Y me basta.

domingo, agosto 26, 2007

165.NATURAL

Ella: ¿me pasas a buscar a las 13,00? El : Por supuesto. Ella: Ya arreglé el lugar y convine con la persona el encuentro. Vos dejame que yo te voy indicando. Pasó a las 13. Ella subió al auto, cauta, segura, como siempre. Pero se le nota algo en la cara. Se arregla la ropa, se acomoda en el asiento del auto, se asegura el cincutón de seguridad. Ella: hoy es 24, amor. EL: Y esa es una manera diferente de celebrarlo. Se miran, cómplices. Sonríen. Hay demasiada historia allí en el minúculo espacio del auto. Salen a la ruta. Ella: al fin. Y pasa su mano sobre su pierna y lo invita a crear un gesto simétrico. El se atreve mas. Como siempre. Y ella disfruta mientras las palabras fluyen incontenibles. El viaje no es tal: no espacio, hay tiempo y tiempo concentrado. Porque pasa pero en realidad no pasa. Se detiene y no hay percepción del tiempo. Llegan. Se estacionan. Se arreglan, bajan. Natural, demasiado natural. Son pareja, funcionan bien como pareja. Allí están en el lugar elegido. Ella: ¿te gusta amor?. El : demasiado. Ordenan la comida. Frugal, pero creativa. Se miran hasta el hartarse. Disfrutan. Hay un brillo en la piel y en los ojos. Llega la persona que aguardan. Se transforman: cada en su rol, con miradas y mensajes demasiados conocidos. Y aparece otro rol. Terminan el encuentro, se levantan. Ya en el auto deciden aprovechar el sol y el río: y el auto los lleva por todos los lugares. Ella: ¿nos detemos un rato allí? El tiempo vuelve a detenerse: la gente está allí con sus menesteres cotidianos. Y ellos en el juego de las miradas y de todos los lenguajes. Se rozan, disfrutan, sueñan. Ella: ¿será posible? El: seguramente. ¿Y por qué no, amor? Y fluyen los sueños y las historias. Hay regreso. Ríen, ríen demasiado. Y aparecen historias, retazos del pasado, preguntas, observaciones, esto me gusta de vos, aquello no. Ella: no te apures que se nos termina la magia. ¿Sabes lo que pienso cuando conozco tu pasado? Que quisiera llenarte de ternura. Pone su mano en la pierna. Juega. Se miran como para no olvidarse ni en vidas sucesivas. Es demasiado natural, me digo, mientras los observo, es demasiado natural. Y los dejo en libertad en una calle cualquiera en donde ella baja y se pierde entre la gente, y él prosigue el camino de regreso a su rutina. Sé lo que significa para ellos esta fecha... y me gusta esa manera que tienen de celebrarlo: natural, demasiado natural, como si se conocieran desde siempre. Como si se conocieran para siempre. Y secretamente los envidio. ¿Que tiene de natural mi vida?

164. EL MUNDO EN QUE VIVIMOS

”En el libro que acabo de publicar (BREA JOSÉ LUIS : cultura_RAM. mutaciones de la cultura en la era de su distribución electrónica), investigo un cambio muy profundo en la función que cumple la cultura. Cada vez se ocupa menos de garantizar que los hallazgos se conserven y transmitan de una generación a la siguiente y, en cambio, desarrolla una tarea más inventiva. Esto lo relaciono con dos formas de memoria. Por un lado, la memoria de archivo, la que podríamos identificar con el disco duro de la computadora: una memoria de inscripción, de registro, ligada con la idea de monumento, que tiene esa función rememorativa y de repetición. La otra es la memoria inventiva, la memoria RAM, de proceso, que gestiona los datos para producir enunciados nuevos. En nuestro tiempo, la cultura está teniendo esta función productiva, creativa, que nos ayuda a enfrentar escenarios novedosos. Su objetivo último no es repetir una tradición, sino ayudarnos a habitar lugares nuevos.
Las instituciones culturales no nos preparaban para habitar el presente, sino para habitar el pasado en el presente. Eso nos excluía del presente como invención. En cierta forma, la cultura contemporánea está instaurando todo lo contrario: el desafío de enfrentarse a un mundo que no se conoce. Esta nueva condición de la cultura permite una forma de acercamiento mucho más cotidiano a las formaciones culturales. Somos nosotros los que estamos inventando la cultura de nuestro tiempo y no parece que tengamos detrás esa vieja figura, esa tradición que nos enseñaba cómo habitar el mundo.
La función principal de los Museos de Arte ya no es la de hacer colecciones. Lo que se le pide es que sea capaz de generar tensiones de interpretación, que ponga en contacto la diversidad cultural. Los centros de exposiciones temporales tienden a sustituir a los museos. Estos últimos serían memorias ROM; los centros, memorias RAM. También están las universidades, que tradicionalmente tenían la misión de custodiar el saber. Hoy en día, en cambio, suelen ser unidades productivas; el trabajo de investigación es casi tan importante como el de la docencia. Incluso podríamos hablar de una constitución RAM en la escena de los afectos, que cada vez está menos clausurada en modelos de repetición o en formas estabilizadas de organización. Por el contrario, las estructuras afectivas son cada vez más móviles, más abiertas a la producción de redes.
Las memorias de proceso no son memorias sin memoria, sino que son memorias activas. Creo que hay que conocer el pasado, alimentarse y nutrirse de él. Pero nunca para reproducirlo ni restaurar viejos esquemas. Digamos que una memoria RAM en el ordenador no existe como tal: tú tienes un programa, que es un operador eficiente de relaciones entre datos. Pero esos datos se tienen que sacar de algún sitio. Cuando trabajas con la memoria de proceso, rescatas los datos que trae la memoria de archivo, los pones a funcionar y gestionas nuevas ecuaciones. El pasado, en ese sentido, es un instrumento de nutrición que enriquece la memoria de proceso, sin que la lógica de relación que tengas con ese pasado sea la de reproducirlo como si la única manera de vivir el presente fuera reconstruyendo aquello que ya pasó. Por otra parte, creo que, gracias a los desarrollos sociales de la Web, el blog o el wiki, la cultura contemporánea tiende a ser coproducida por sus propios consumidores. Esto diseña un escenario al menos potencialmente más democrático. Hay que trabajar para que se extiendan estas posibilidades alternativas.
No concuerdo con esa postura que dice que Wikipedia, por ejemplo, va a ser siempre un mecanismo más trivializador de los contenidos que una enciclopedia hecha por autores de gran reputación. Creo que los mecanismos de depuración editoriales derivados del contraste de las opiniones van a lograr que suban los niveles de exigencia crítica. El tiempo irá demostrando que no es verdad que esta nueva lógica sólo genera “cultura basura” mientras que la lógica de los monumentos, las grandes catedrales y la producción de documentos muy singulares habría creado ciertas garantías de “calidad”. Los ciudadanos consumidores de discursos simbólicos no son tontos. Cuanto más puedan mediar en la propia sanción de validación de los discursos, tanto más el nivel se elevará.
“Ciudadanía” es una palabra clave. He investigado acerca de cómo se pueden ir configurando nuevos modos de ciudadanía que establezcan lo que es comunitario por mutuo acuerdo, sin necesidad de grandes monumentos que sirvan como insignias de lo compartido. Esto se establecería alrededor de cosas muy puntuales, de preocupaciones o intereses en una problemática local, compartida por un pequeño grupo. Hasta cierto punto pienso en las ciudades que se construyen on line, pero también en una ciudad más volcada a los efectos de interconexión de unos con otros, un poco harta de una memoria que se fija en monumentos y lastra las posibilidades de actuar.”
LA N ACION : Domingo 26 de agosto de 2007

lunes, agosto 20, 2007

163. NUEVOS LIBROS + DESDE MUY LEJOS

¿Podés traerme algunos libros que no los puedo conseguir aqui?
01. ROUSSEAU, J.J. : EMILE OU DE L'EDUCATION. Folio.Essais
02. CONDORCET: CINQ MEMOIRES SUR L'INSTRCTION PUBLIQUE. GF.Flammarion
03. ROUCHE M.: HISTOIRE DE L'ENSEIGNEMENT ET DE L'EDUCATION. Tempus.
04. LINDO ELVIRA: POBRE MANOLITO.
05. LINDO ELVIRA: MANOLITO GAFOTAS
06. RIVAS MANUEL: ¿QUE ME QUIERES, AMOR? Alfaguara
07. GRUWELL: DIARIOS DE LA CALLE. Epipsis
08. PENINAT: CONOCIMIENTO Y EDUCACION SUPERIOR. Paidós.
09. KNICHT: EL PROFESORADO DE EDUCACION SUPERIOR. Narcea.
10. FULLAN M.: LOS NUEVOS SIGNIFICADOS DEL CAMBIO EN LA EDUCACION. Octaedro.
11. IMBERNON (coord): LA EDUCACION EN EL SIGLO XXI: LOS RETOS DEL FUTURO.

162. LOS NUEVOS PRINCIPES EN LA DEMOCRACIA

Usted escribió un libro sobre El príncipe democrático. ¿Necesitan siempre las democracias líderes fuertes? "Vengo de un país donde hay un gran miedo al príncipe. Italia tuvo el fascismo, la Piazza Venezia en Roma, un balcón (yo soy de una familia que ha estado comprometida en política, mis padres pertenecieron a la Resistencia, y crecí con esa imagen, ese terror del balcón en Piazza Venezia) con Mussolini hablando a las interminables masas italianas: "¡Vamos a la guerra!" "¡Sííí!" Entonces, ese miedo al déspota, al dictador, acompañó toda la cultura política italiana de la posguerra, como acompañó la cultura política alemana. A medida que Italia fue consolidándose en la integración europea y más avanzaban las otras democracias y a Italia más le costaba seguir el ritmo, traté de comprender por qué a Italia le costaba tanto. Nos atemorizaba el hecho de que hubiese alguien que tomara decisiones. Al fascismo le dimos la respuesta del "asambleísmo". Antes decidía uno solo, ahora deben decidir 945 personas: 630 de la cámara baja y 315 de la cámara alta. Frente a esto traté de comprender la figura del Príncipe y aplicarla a las democracias europeas y estadounidense. Obviamente, siendo italiano, tuve que subirme a las espaldas del gigante más grande de los estudiosos del Príncipe, que es Maquiavelo. El explicaba, ya hace muchos siglos, que las democracias -"las repúblicas", las llamaba entonces- necesitan decisiones. La verdadera cuestión no es evitar el surgimiento del Príncipe, sino cómo se logra domesticarlo. Porque cuando no hay un príncipe que decide (hablamos de "príncipe" en términos republicanos, está claro) los que deciden son poderes ocultos; los grandes poderes económicos, los sectores del Estado, los servicios secretos, las corporaciones transnacionales. Si sacamos a la superficie al Príncipe, sabemos quién toma las decisiones. Pero hay que crear equilibrios." (SERGIO FABBRINI: POLITOLOGO ITALIANO)

161. MARATON DEL VIERNES Y UN POEMA

Yo sé que debería describir lo que ha sido este viernes para ellos. Pero la maratónica tarea que los ha tenido entretenidos por mas de una hora haría que me olvide de mis propias tareas. Y aunque anduvo ALCUINO y los MEDIEVALES merodeando en mis escritorio, no puede dejar de transcribir un bello poema de FABIO MORABITO (1955) sacada de un recomendable (aunque desconocido entre nosotros) libro LA OLA QUE REGRESA (poseía reunida). En realidad - ahora lo pienso - viéndolos debería haber transcripto hoy CUARTETO DE POMPEYA, bellísimo poema que comienza con "Nos desnudamos tanto..." y que finaliza con una estrofa antológica: "Esa noche la lava/mudó el paisaje en piedra./ Tú y yo fuimos lo único/ que se murió de veras". Pero he optado por este:

Hay hermanos que no aprenden
con la edad a caminar parejos
a nivelar sus años en la calle.
Uno se apura y se adelanta,
y el otro, pisando
el surco abierto por su hermano,
se ensimisma,
tomando el surco como propio,
aligerando la tarea del que abre paso,
de modo que el favor el mutuo:
el de adelante se hace cargo del trayecto
y deja al otro libre de soñar
y especular,
quizá de ver mas lejos,
y el sonador, al emular
los pasos del hermano que se apura,
los absorbe
para que el otro sienta cada paso propio envuelto
en otros pasos que lo siguen,
que lo disculpan
y lo exoneran de pisar,
que borran cada paso suyo
para que vuele y no camine.

160. EL MITO DEL ETERNO RETORNO + MUY LEJOS DEL FINAL

Es la necesidad permanente de volver, de regresar, de recrear. Uno no puede resignarse que la primera vez, la única vez, la última vez es la definitiva, que se ha jugado todas las cartas en ese juego y que, mas allá del resultado de la partida, anda a la búsqueda de otra oportunidad. Así sucedió en un lejano 1972, del que casi ya no quedan ni recuerdos ni testigos... y así anda merodeando por nuestras vidas en este invierno demorado. Uno tiene la impresión de que es necesario comenzar nuevamente y sentirle el gusto al amor, al deseo, a la ansiedad. Es verdad que guarda en el recuerdo vestigios de momentos análogos, pero parecen definitivamente sepultados. Tiene la extraña sensación de que ya nada puede pasar, que - aunque lejano - solo le resta aguardar el final. Y entonces lo sobresalta el interés por volver nuevamente a crear el ciclo. Y armar el cuerpo de las antiguas energías y salir a buscar territorios desconocidos y llenar de besos los lugares que nunca había descubierto, y descubrirle el sonido a las propias palabras y a las ajenas. Y las risas, y los llamados y los mensajes, y la espera, y la fuerza de la vida.
Debe ser eso, nos decimos, ese debe ser ese el secreto de la fuerza que nos mueve mas allá o mas acá de la geografía habilitada. Tal vez sea una explícita renuncia a la avaricia, a la usura, a la propiedad propiedad privada, y la deliberada opción por la pluralidad: y el cuerpo vuelve a ser una posibilidad, un ofrecimiento, un diálogo. Y descubre que la piel aun está viva, que los labios o la lengua son un torbellino a la búsqueda de oposiciones. Y la síntesis dialéctica proviene de una antítesis que hemos modificado, sustituido, construido, desplazando o eliminando la anterior. Visible e invisible. Y entonces estamos nosotros dos, sin saber cómo se producen los milagros, sin intentar remover el pensamiento para buscar razones o reconocer culpas, con todos los sentidos puestos en el nuevo ciclo, sobreviviendo de los ciclos anteriores, de los movimientos de la dialéctica del pasado. Y estamos imaginando el futuro, llenando de presente, de intensidad, de entrega, de riesgos, de maratónicos encuentros nuestras vidas. Debe ser el mito del eterno retorno. No nos bañamos nunca dos veces en el mismo río. Nunca amamos dos veces los mismos labios. Ni miamos los mismos ojos. Ni escuchamos las mismas voces. Ni pronunciamos las mismas palabras. Los "te amo" siempre son distintos. No abrazamos tres veces el mismo cuerpo. No hacemos nunca el amor de la misma manera. No vivimos nunca la misma vida... y si a pesar de todas las leyes de la ontología: besamos los mismos labios, abrazamos el mismo cuerpo, repetimos el ritual del amor, vivimos para siempre la misma vida... es que - en cierto modo, de muchos modos - ya nos hemos muerto y no lo sabemos y jugamos a sobrevivir la misma vida en días que se repiten a sí mismos.
Estoy viajando. Suena en el CD un repertorio de canciones que nos agradan. Pienso en este saludable retorno - el tuyo, el mío - y me sonrío, mientras la niebla me impide avanzar a mas velocidad. La niebla es la vida misma... y yo me atrevo, piso el acelerador, salgo a la búsqueda de la eternidad, del infinito. Y canto las canciones que ya comienzo a reconocer. No sé por qué no estás a mi lado viajando. O estás y no te veo. Pero sé que por fin hay un lugar en donde elijo quedarme para siempre. Creo que es un lugar común: vos tambien me decís que querés quedarte para siempre.

lunes, agosto 13, 2007

159. CARPE DIEM

CATULLI VERONENSIS : CARMEN V

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum severiorum
omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille,deinde secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa,ne sciamus,
aut nequis malus invidere possit,
cum tantum sciet esse basiorum.