http://www.filosofia.net/materiales/ensa/ensayo2.htm
http://www.instituto127.com.ar/libro_del_profesor_jorge_eduardo_noro.htm
http://www.luventicus.org/articulos/03ALR007/versionHTML.html
http://www.luventicus.org/libreria/filosofia/index.html
http://www.reduc.cl/raes.nsf/0/76f37fafcd69858304257165004c2065?OpenDocument
http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=818920
http://contexto-educativo.com.ar/archivo.htm
http://www.quepasa.cl/medio/articulo/0,0,38035857_165317001_207369805,00.html
http://contexto-educativo.com.ar/
http://www.ideasapiens.com/
http://weblog.educ.ar/espacio_docente/lengua/archives/001161.php
http://www.noveduc.com/93.htm
http://www.campus-oei.org/n2056.htm
http://www.rieoei.org/edu_val14.htm
http://www.educar-argentina.com.ar/AGO2000/educ5.htm
http://tierradegenistas.blog.com.es/?tag=fondo%20de%20armario
http://anabasisdigital.iespana.es/g/g4/g4_5.htm
http://dmoz.org/World/Espa%C3%B1ol/Sociedad/Filosof%C3%ADa/Fil%C3%B3sofos/B/Buber,_Martin/
http://www.bnm.me.gov.ar/i/centro_doc/boletin/06_04/hemeroteca/05.php
http://www.conexioneseducativas.cl/noticias/00005304
http://www.campus-oei.org/n4135.htm
http://www.sannicolasweb.com.ar/personales/juanchi/
http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/ceducacion/aportes1.html
http://www.espacioblog.com/mauriciobertero/post/2006/06/27/la-escuela-es-producto-historico-verdadera-construccion
http://www.bnm.me.gov.ar/cgi-bin/wxis.exe/opac/?IsisScript=opac/marc.xis&dbn=BINAM&mfn=074571&t=1
http://www.oei.es/decada/adhesionesp1.htm
http://www.ideasapiens.com/filosofia.sxx/feducacion/martin_%20buber_%20fil_%20educacion.htm
http://72.14.209.104/search?q=cache:BTqlMiStnBkJ:www.avizora.com/publicaciones/educacion/educacion_02.htm+%22Jorge+Eduardo+Noro%22&hl=es&ct=clnk&cd=37
http://directory.domaintools.com/IDEASAPIENS.COM
http://www.quepasa.cl/icarito/enciclopedia/portada/indice/0,0,38035857___J_7,00.html
http://www.aica.org/index.php?module=displaysection&edition_id=180&format=html
http://dialnet.unirioja.es/servlet/listaarticulos?tipo_busqueda=ANUALIDAD&revista_busqueda=2085&clave_busqueda=2005
http://elintruso.cl/laventana/?author=13
http://www.icarito.cl/medio/articulo/enviar/0,0,38035857_165317001_207369805,00.html?canal=p
http://www.pereiraeduca.gov.co/instituciones/galeriadigital/proyectos_ley/ed_ambiental/Revista%20Iberoamericana%20de%20Educaci%F3n.htm
http://webs.ono.com/usr002/IPSEIDAD/apoyos_foros.html
http://revista.iered.org/v1n2/html/maristizabal.html
http://www.quintopoderjournal.com.ar/educacion.htm
http://abc.gov.ar/paginaescuela/0109IS0039/Educasupecomparada.htm
http://www.esap.edu.co/ModulosAPT/Teorias_Estado_Poder.pdf
http://www.mylanguage.gov.au/es/1418387
http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.htm
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-atraviesan-una-crisis-de-sentido_a950.html
http://www.chilepotenciaalimentaria.cl/?m=200605&paged=2
http://www.atinachile.cl/node/12903
http://www.campus-oei.org/oeivirt/n.htm
http://www.filosofia.net/materiales/ensa/ensa22.htm
http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=noticias.VisualizaNoticiaIU.visualiza¬icia_id=1492
http://www.chilepotenciaalimentaria.cl/?p=469
http://www.rieoei.org/deloslectores.htm
http://centrocientificotecnologico.blogspot.com/
http://enlaceweb.net/pipermail/interlink/2006-June/006664.html
http://72.14.209.104/search?q=cache:C6jZHIw-bbAJ:www.ilhn.com/ediciones/4152.php+Noro+Jorge+Eduardo&hl=es&ct=clnk&cd=38
http://www.quadernsdigitals.net/datos_web/boletines/b_284/284.html
http://html.rincondelvago.com/socrates_5.html
http://www.noveduc.com/2dasjornadas/trabajosaceptados.htm
http://www.oceano.com/oceano/pdf/boletin_n10.pdf
http://miseditoriales.blogspot.com/
http://www.luventicus.org/articulos/03DyE002/index.html
http://elintruso.cl/laventana/?cat=29
http://kairos26.bitacoras.com/categorias/filosofia-y-pensamiento
http://kairos.bitacoras.com/
http://kairos26.bitacoras.com/
http://www.ilhn.com/ediciones/4152.php
viernes, noviembre 17, 2006
PREFERIRIA NO HACERLO
Un extraño libro, un cuento largo, en realidad, llegó a mis manos - desde un recóndito estante de mi biblioteca - por la recomendación y referencia de Paula Sibila: Bartleby, El escribiente de Menville. Es un texto curioso, de 1853 en donde se plantea una situación kafkiana antes de la aparición de Kafka: esos sinsentidos que nos rodean en la vida cotidiana por los que las cosas suceden sin que podamos dar cuenta de la razòn por la que efectivamente suceden... y a su vez la imposibilidad de poder cortarlas, darles otro giro, producir el cambio. Bartleby - en el relato del abogado que lo emplea como escribiente en su estudio - es un empleado fiel que construye el mundo y sus decisiones según su antojo. Nadie lo mueve de su mundo ni de sus decisiones. La frase que recorre todo el texto, es una frase mortal: Preferiría no hacerlo... De esta manera el escribiendo se aisla, renuncia a obedecer, no da explicaciones, hace lo que le parece y termina ignorando todos los preceptos: los laborales, los sociales, los relacionales. Esa extraña actitud que finalmente se sumará a un estado de absoluta pasividad e invasión del bufet del abogado lo llevará a ser encerrado en una prisión y terminará muriendo en ella por la repetición de la misma frase: Preferiría no hacerlo. El verbo preferiría se convierte en un escudo que deja abierta una posibilidad que en realidad nunca existe, por Bartleby no está dispuesto a ningún cambio, nada en él admitirá algún cambio de actitud. Es un relato curioso, contagioso, con una situación al mismo tiempo disparata y posible, en el contexto de una ocupación, la de escribientes, que ocupaba mano de obra necesaria para dar cuenta de las necesidades administrativas del período... Los escribientes eran - seguramente - un producto de las escuela de la época y una ocupación subordinada al pensamiento y a las determinaciones de las profesiones relevantes de la época.
martes, noviembre 14, 2006
DI BENEDETTO + ZAMA
Ha sido una experiencia maravillosa a pesar del período en que pude leerlo. Se trata de una obra magistralmente escrita en donde el lenguaje encuentra el lugar justo y donde las frases resuenan absolutamente libres en su manera de decir y de hacer. Porque no se trata de una novela que se desarrolla en la historia (Paraguay y finales del siglo XVIII), sino que el ZAMA es alguien que comparte con el lector su pensamiento, su vida, su curiosa mirada sobre la existencia y la realidad. Tiene referencias directas a la costumbres de aquellos tiempos y de aquel lugar, pero tiene la suficientemente universalidad como para mostrarse como el ser humano que somos. Un ser humano cruzado por el escepticismo, la nada, la indecisión, el descuido, la imposibilidad de establecer relaciones, de crear un mundo medianamente a la medida de sí mismo. No hace lo que quisiera, no vive donde desea, no posee a las mujeres que quiere, no tiene dinero, no puede disfrutar, parece perseguido, nada le sale a la medido de algún proyecto, porque ni el sabe cuáles pueden ser sus proyectos.
Esos pensamientos que van y vienen no son del siglo XVIII, sino del XX y Zama somos en parte todos nosotros, 50 años después de la creación de su autor.
"Si un hombre quiere se puede ser la una y ser la otra. El consigue ver a una mujer como es y como lo desea". (203). La realidad, en suma, es nuestra construcción... pero muchas veces ni siquiera tenemos valor para imaginar los mundos posibles.
Para recomendar y volver a trabajar.
domingo, noviembre 12, 2006
MUERTES EN LA HISTORIA + SILENCIO DE LOS INOCENTES
Cuatro chicos, cuatro criaturas, cuatro niños han abonado la literatura y la historia de nuestra patria. Y el llanto y la muerte de esos inocentes resuenan desde el pasado y golpean sobre el presente. Es el silencio de los inocentes que no pueden gritar pero que algo nos dicen: el bebé que el indio mata delante de la cautiva y que se colvierte en molestian y ayuda en la silenciosa pelea que se produce entre Fierro y el indígena; el chico rubio, el cautivo rubio a quienes los indígenas sacrifican porque consideran (tal vez no sin razón) que son los blancos los cuasantes de la peste; el chico al que le vuelan la cabeza cuando el toro descontrolado se escapa del matadero de Echeverria y el lazo hace un movimiento inesperado cercenándole la cabeza y manteniéndo el resto del cuerpo erguido sobre uno de los troncos de los corrales... Y el chico al que Santos Perez mata sin razón, porque sí, cuando en la emboscada de Barranca Yaco da cuenta de Facundo... Desde algún lugar de la historia nos están diciendo algo.
021. DEMASIADA SANGRE HAY EN NUESTRA HISTORIA
“Facundo, con gesto airado y palabras groseramente enérgicas, le hace entender [al doctor Ortiz] que hay mayor peligro en contrariarlo allí, que el que le aguarda en Barranca Yaco, y fuerza es someterse sin más réplica. Quiroga manda a su asistente, que es un valiente negro, a que limpie algunas armas de fuego que vienen en la galera y las cargue: a esto se reducen todas sus precauciones.
Llega el día, por fin, y la galera se pone en camino. Acompáñale, a más del postillón que va en el tiro, el niño aquel, dos correos que se han reunido por casualidad y el negro, que va a caballo. Llega al punto fatal, y dos descargas traspasan la galera por ambos lados, pero sin herir a nadie; los soldados se echan sobre ella, con los sables desnudos, y en un momento inutilizan los caballos y descuartizan al postillón, correos y asistente. Quiroga entonces asoma la cabeza, y hace, por el momento, vacilar a aquella turba. Pregunta por el comandante de la partida, le manda acercarse, y a la cuestión de Quiroga “¿Qué significa esto?”, recibe por toda contestación un balazo en un ojo, que le deja muerto.
Entonces Santos Pérez atraviesa repetidas veces con su espada al malaventurado secretario y manda, concluida la ejecución, tirar hacia el bosque la galera llena de cadáveres, con los caballos hechos pedazos, y el postillón, que con la cabeza abierta se mantiene aún a caballo. “¿Qué muchacho es éste? –pregunta, viendo al niño de posta, único que está vivo-. –Este es un sobrino mío –contesta el sargento de la partida-; yo respondo de él con mi vida”. Santos Pérez se acerca al sargento, le atraviesa el corazón de un balazo, y en seguida, desmontándose, toma de un brazo al niño, lo tiende en el suelo y lo degüella, a pesar de sus gemidos de niño que se ve amenazado de un peligro.
Este último gemido del niño es, sin embargo, el único suplicio que martiriza a Santos Pérez; después, huyendo de las partidas que lo persiguen, oculto en las breñas de las rocas, o en los bosques enmarañados, el viento le trae al oído el gemido lastimero del niño. “ (SARMIENTO, FACUNDO. CIVILIZACION O BARBARIE)
Llega el día, por fin, y la galera se pone en camino. Acompáñale, a más del postillón que va en el tiro, el niño aquel, dos correos que se han reunido por casualidad y el negro, que va a caballo. Llega al punto fatal, y dos descargas traspasan la galera por ambos lados, pero sin herir a nadie; los soldados se echan sobre ella, con los sables desnudos, y en un momento inutilizan los caballos y descuartizan al postillón, correos y asistente. Quiroga entonces asoma la cabeza, y hace, por el momento, vacilar a aquella turba. Pregunta por el comandante de la partida, le manda acercarse, y a la cuestión de Quiroga “¿Qué significa esto?”, recibe por toda contestación un balazo en un ojo, que le deja muerto.
Entonces Santos Pérez atraviesa repetidas veces con su espada al malaventurado secretario y manda, concluida la ejecución, tirar hacia el bosque la galera llena de cadáveres, con los caballos hechos pedazos, y el postillón, que con la cabeza abierta se mantiene aún a caballo. “¿Qué muchacho es éste? –pregunta, viendo al niño de posta, único que está vivo-. –Este es un sobrino mío –contesta el sargento de la partida-; yo respondo de él con mi vida”. Santos Pérez se acerca al sargento, le atraviesa el corazón de un balazo, y en seguida, desmontándose, toma de un brazo al niño, lo tiende en el suelo y lo degüella, a pesar de sus gemidos de niño que se ve amenazado de un peligro.
Este último gemido del niño es, sin embargo, el único suplicio que martiriza a Santos Pérez; después, huyendo de las partidas que lo persiguen, oculto en las breñas de las rocas, o en los bosques enmarañados, el viento le trae al oído el gemido lastimero del niño. “ (SARMIENTO, FACUNDO. CIVILIZACION O BARBARIE)
viernes, noviembre 10, 2006
020. CAMBIO DE EPOCA
De pronto, la cartografía disponible se torna inservible, las brújulas y los sistemas de orientación no nos ayudan en nada, los paradigmas se vuelven inservibles y nos encontramos sumergidos en un territorio del que nada sabemos. Creíamos que era el lugar de siempre, la geografía acostumbrada, pero todo ha cambiado. Los mismos rituales que en su momento fueron nuestros recursos cotidianos se han vuelto inservibles, las señales que aguardamos encontrar han sido destruidas y avanzamos a ciegas tratando de encontrar nuevamente el camino y reconocer la realidad. Tal vez se trata de armar nuevamente los mapas, trazar nuevamente las coordenadas, explorar el territorio y salir a la búsqueda de la mejor respuesta posible, convencidos de que – de ahora en más – los cambios en la geografía se volverán una práctica permanente. No será fácil, pero posiblemente sea el único recurso de supervivencia y de salvación.
Lo que digamos no es necesariamente toda la verdad, sino parte de una verdad que podemos construir a partir de lo que nos pasa (“estamos tocando fondo”, dice Gabriel Celaya) No pretendemos lograr la aprobación sino despertar interrogantes para poder analizar lo que sucede y tener una mirada que sabe combinar un sano realismo con una esperanza militante: tal vez estemos navegando en una embarcación que comienza a hundirse; no se trata de un naufragio, pero debemos despertar a todos los marineros, no sea que, mientras el banco de hunde, algunos sigan festejando o se dediquen a pintar el casco o las paredes y adornar inútilmente los camarotes.
Lo que digamos no es necesariamente toda la verdad, sino parte de una verdad que podemos construir a partir de lo que nos pasa (“estamos tocando fondo”, dice Gabriel Celaya) No pretendemos lograr la aprobación sino despertar interrogantes para poder analizar lo que sucede y tener una mirada que sabe combinar un sano realismo con una esperanza militante: tal vez estemos navegando en una embarcación que comienza a hundirse; no se trata de un naufragio, pero debemos despertar a todos los marineros, no sea que, mientras el banco de hunde, algunos sigan festejando o se dediquen a pintar el casco o las paredes y adornar inútilmente los camarotes.
miércoles, noviembre 08, 2006
019. TACTICA Y ESTRETAGIA (2)
Los términos Táctica y Estrategia remiten al vocabulario militar y refieren al manejo de recursos para el desarrollo de una acción; se diferencian en su definición según los momentos y circunstancias. Si lo Estratégico responde a una lógica de orden vertical y refiere a los planteos previos -de acuerdo a hipótesis y suposiciones, que permitirían llegar posicionado a la acción-, lo Táctico responde a una lógica de orden horizontal y se refiere al manejo de todos los elementos durante el desarrollo de la acción misma, lo que implica ir variando los planteos de acuerdo a las circunstancias que se van presentando en el momento. La Estrategia orienta hacia una visión como ciencia; la Táctica, hacia un arte. Michael de Certau propone una iluminadora distinción entre estrategia y táctica que tal vez podría ubicarnos en algún camino. "La estrategia –nos dice– postula un lugar susceptible de ser circunscrito como algo propio y ser la base donde administrar las relaciones con una exterioridad de metas o de amenazas.” Al contrario, "la táctica no tiene más lugar que el del otro; debe actuar con el terreno que le impone y organiza la ley de una fuerza extraña". Tomando algunas otras distinciones que hace Certau, diremos que la estrategia responde a un conjunto de relaciones de fuerzas que hace posible, a un sujeto de voluntad y poder, formular la distinción de lo propio en relación con lo ajeno.
018. DE CERTEAU + TACTICA Y EXTRATEGIA
Estrategia, tactica y educacion : El que tiene el poder siempre define racionalmente una ESTRATEGIA, establece las reglas de juego que le permiten manejar la situación. Las instituciones de la sociedad se estructuran en torno a las estrategias de quienes la controlan. Las estrategias suponen reglan y movimientos que todos deben compartir. Pero lo cierto es que los que no tienen el poder pueden responder a la estrategias con las respuestas deseadas y se tornan funcionales a la dominación y o al orden establecido, o pueden producir sus propios movimientos generando sus propias tácticas. Las tácticas son movidas no pensadas por la estrategia, no imaginadas, imprevistas. El poder suele – entonces – rectificar sus estrategias para neutralizar las tácticas tratando de lograr la respuesta prevista y deseada.
La estrategia de un ejército es la racional previsión del ataque que ha sido definido evaluando las propias fuerzas, la posición del enemigo y las eventualidades de su desplazamiento… pero el enemigo no siempre responde de la manera que se imagina, sino que genera sus respuestas, creando sus tácticas que tienen mayor versatilidad y creatividad porque debe responder a situaciones reales.
Cuando la sociedad pensó en disciplinar a la población convirtiendo a los súbditos en voluntarios servidores del estado, a los feligreses en convencidos creyentes de una religión, a los soldados en valientes servidores de la patria, a los trabajadores en sacrificados constructores del futuro, pensó en la escuela: la escuela moderna es el fruto de una estrategia del estado moderno. El mayor grado de elaboración en la construcción del ciudadano: cuando el siglo XVIII pensó en la construcción del ciudadano e interpretó que la moralización disciplinaria y la civilización superadora de la barbarie eran los recursos necesarios para construir la mejor sociedad imaginada por el poder hegemónico de Europa. Pero la respuesta no siempre fue la esperada: muchos se sujetaron al juego que planteaba la estrategia, pero muchos quedaron afuera, resistiendo al modelo y jugando sus tácticas: el excluido, el que no ingresaba a la escuela, el que no se sometía, el que renunciaba a la sociedad, el que desconfiaba de la generosidad del estado estaba jugando con sus reglas, creando sus tácticas. Pero estas tácticas exigen otro tipo de investigaciones porque no han sido registrada por el discurso, la lectura, la escritura oficial, fiel a las estrategias hegemónicas.
En nuestros días, la educación en manos del Estado supone como estrategia el uso de la escuela y de sus discursos modernos como el único camino para su expresión. Los docentes como funcionarios suponen un juego, movidas y respuestas que no siempre responden a la realidad… porque los alumnos y usuarios de la escuela hacen sus propias jugadas, construyen sus propias movidas, tienen su propia táctica de subsistencia y resistencia al sistema. Mientras el sistema y el estado multiplican su intervención estratégica, los usuarios (y aparentes beneficiarios) efectúan su resistencia produciendo en marcha sus tácticas; abandono, ausencia de estudio, indisciplina, desprecio por el trabajo, ruptura de las reglas de juego, incumplimiento, desgana, enfrentamiento con la estructura escolar de la que no reniegan y a la que no combaten. Mientras el sistema tiene posibilidad de usar el discurso oficial para poder comprobar sus estrategias, las tácticas en manos de quienes resisten no siempre tienen posibilidad de ser conocidas.
sábado, noviembre 04, 2006
017. ALGUNOS MATERIALES DISPONIBLES
El tema del hombre. Fragmentarismo, ruptura e incertidumbre. www.anabasisdigital.comFilosofía.
Recuperar la función profética en las puertas del siglo XXI.
www.filosofia.net/materilales
Desafios de la Razón. Posibilidad de pensar en libertad.
www.filosofia.net/materilales
Filosofía, ideología y política. La cuestión educativa
www.filosofia.net/materilales
Nuevos escenarios para una nueva escuela
http://contenidoeducativo.com.ar
Martín Bubber: filosofia y educación.www. Ideasapiens.com/filosofia
Diez años después: razones de una transformación pendiente http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/ceducacion/index.html
El trabajo. Presente y futuro de un bien escaso.
http://www.luventicus.org/articulos/03U020.
Formación de Formadores. Docentes funcionales al sistema o intelectuales críticos y transformadores?
http://contexto-educativo.com.ar/2004/2/nota-06.htm
Etica y política. Reconciliación y perdón. http://www.luventicus.org
Actitudes y valores: la posibilidad de recrear una escuela significativa.
http://www.campus-oei.org/revista/edu_val14.htm
Vigilancia Epistemológica y Discurso Pedagógico http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.htmwww.instituto127.com.ar (biblioteca)
La realidad actual desde la escuela: Qué cambia en la escuela cuando todo cambia http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.htmwww.instituto127.com.ar (biblioteca)
Aportes para la Constitución de un Pensamiento Latinoamericano Original http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.
www.instituto127.com.ar
Educación y Escuela, A pesar de Todo
www.instituto127.com.ar
Platón: Las Leyes, filosofía y educación
www.instituto127.com.ar
Las escuelas necesarias
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-atraviesan-una-crisis-de-sentido_a950.html
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-necesitan-relatos-sectoriales_a1036.html
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-necesitan-una-nueva-matriz_
Recuperar la función profética en las puertas del siglo XXI.
www.filosofia.net/materilales
Desafios de la Razón. Posibilidad de pensar en libertad.
www.filosofia.net/materilales
Filosofía, ideología y política. La cuestión educativa
www.filosofia.net/materilales
Nuevos escenarios para una nueva escuela
http://contenidoeducativo.com.ar
Martín Bubber: filosofia y educación.www. Ideasapiens.com/filosofia
Diez años después: razones de una transformación pendiente http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/ceducacion/index.html
El trabajo. Presente y futuro de un bien escaso.
http://www.luventicus.org/articulos/03U020.
Formación de Formadores. Docentes funcionales al sistema o intelectuales críticos y transformadores?
http://contexto-educativo.com.ar/2004/2/nota-06.htm
Etica y política. Reconciliación y perdón. http://www.luventicus.org
Actitudes y valores: la posibilidad de recrear una escuela significativa.
http://www.campus-oei.org/revista/edu_val14.htm
Vigilancia Epistemológica y Discurso Pedagógico http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.htmwww.instituto127.com.ar (biblioteca)
La realidad actual desde la escuela: Qué cambia en la escuela cuando todo cambia http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.htmwww.instituto127.com.ar (biblioteca)
Aportes para la Constitución de un Pensamiento Latinoamericano Original http://www.malargue.gov.ar/english/exposit4.
www.instituto127.com.ar
Educación y Escuela, A pesar de Todo
www.instituto127.com.ar
Platón: Las Leyes, filosofía y educación
www.instituto127.com.ar
Las escuelas necesarias
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-atraviesan-una-crisis-de-sentido_a950.html
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-necesitan-relatos-sectoriales_a1036.html
http://www.tendencias21.net/Las-escuelas-necesitan-una-nueva-matriz_
viernes, noviembre 03, 2006
016. 76 - 83 O LA DESAPARICION DE LOS VINCULOS SOCIALES
Rompieron la trama, cortaron los hilos. Y la sociedad se fue desarmando de una manera irreversible. No regresamos más al estado original. Han pasado los años y no se ha podido reconstituir la trama original. Fueron sacando uno a uno los hilos, imperceptiblemente primero, violentamente después. Y finalmente lo dejaron en nuestras manos: fuimos nosotros mismos los que rompimos el tejido: rompimos lo que quedaba, destruimos lo que comprometía, cortamos lo que nos unía.
Como esos viejos tejido: un hilo, un punto… y la prenda ya muestra el quiebre de la continuidad. Los intentos de arreglos son vanos: la trama no será la original, y frecuentemente exhibe la falla y denuncia el final del proceso. Habrá que desarticular los hilos y tejer nuevamente todo. Difícil, demasiado difícil.
Minaron nuestra confianza y generaron la desconfianza. A partir de entonces se vivió un proceso de ruptura que depositó en ambas orillas la sospecha. “Se lo llevaron. Vino la policía. Anoche allanaron la casa: por algo será”: era el quiebre estigmatizador para algunos y sus amigos y su familia…” o “Es curiosa la vida que lleva: en algo andará” era la condena para los que colaboraban directa o indirectamente con la destrucción, se sentían vencedores y soñaban con el botín material o virtual que les aguardaba. Unos acusados de entregadores, de colaboracionistas…otros acusados de violentos, de zurdos, de peligrosa izquierda, de ser portadores de ideas raras, sospechosas, subversivas de un indefinido orden… Las miradas se cruzan pero se evitan las palabras: sin dar ni pedir explicaciones. Y es el juego feroz de las traiciones, de la delación, de la entrega mutua.
En el medio – expectantes como en todas las guerras - los que pretendían mantenerse a salvo: mirando a unos y a otros, escuchando a unos y a otros… obedeciendo a unos y a otros, hablando de unos y de otros. Temiendo, sobre todo, temiendo… y siempre es peligroso el miedo.En la misma familia, en el mismo barrio, en la misma escuela, en la misma ciudad: los unos y los otros, blancos o negros, puros o impuros, salvos o condenados, cielo o infierno.Si estás vivo, si nadie te ha molestado, si a vos no te han interrogado, algo pasa, no eres de los nuestros. Si estábamos reunidos nosotros cinco… y cuando regresamos a casa nos llamaron y amenazaron a nosotros cuatro: eres tú el responsable… ¿Por qué esas tus largas ausencias? ¿Dónde estuviste los últimos días? ¿No tenían algunos amigos militares? ¿Tu hijo no militaba el JP, en la universidad, no estuvo en las movilizaciones? ¿Vos también estuviste cuando regresó y en qué bando jugabas? ¿Hiciste la denuncia? ¿No te convenía callarte y no levantar sospecha? ¿No la hiciste? ¿No tenés miedo de que te estén probando?
Entonces, la trama se comenzó a rasgar, lentamente: no nos hablemos (por las dudas), no nos veamos (por las dudas), no nos visitemos (por las dudas), no nos relacionemos mas (por las dudas), quememos lo que nos une (por las dudas), tiremos todo (por las dudas), eliminemos esas fotos (por las dudas), borremos los nombres y la memoria (por las dudas)…Demasiada prudencia para poder seguir viviendo, demasiada prudencia para que la vida pudiera tener algún sentido…
Consideramos necesario borrar todos los contactos con la vida para sobre-vivir: dejamos de vivir para sobre-vivir, abandonamos a los nuestros para sobrevivir con ajenos. Construimos otras historias: en otro lugar, con otra gente, en medio de paisajes extraños. Como no nos quedaban vínculos, como los hilos estaban cortados, los teléfonos rotos, las direcciones borradas, los nombres olvidados nunca tuvimos regreso. Nunca.
Mataron a muchos, pero sobre todo mataron socialmente a todos. Una sociedad de la sospecha y del aislamiento: no nos reunamos, no podemos, no nos conviene, evitamos hablar de ciertas cosas. Evitamos que digas lo que sabes (no queremos quie nos pase como el Mosse Millán, el cura memorioso de la obra de Sender, culpable por haberse enterado de la verdad, seguro de la traición futura, casi inmediata), evitamos que te diga lo que sé: saber nos compromete porque pesa en nuestro interior como una culpa y puede depositarme en una de las dos orillas en el momento menos pensado. Optamos por vivir solos, con nuestras culpas familiares (nos allanaron, nos revisaron, nos tomaron declaración, llevaron preso a uno o a varios), como estigma y estigmatizados, sospecha y condena. Optamos por mirar desde las ventanas entornadas o en el silencio de la noche y de la casa oscura lo que sucedía a nuestro alrededor. Solos definitivamente solos.
Nos hemos quedado con nombres huérfanos. Nombres de gente que no está con nosotros, que nunca más volvió a nuestro lado… y que no está muerta, que ha elegido - como nosotros – lugares alternativos para seguir viviendo, sobreviviendo. Nos despedimos para siempre. Nunca lo supimos. Fueron las últimas miradas, las últimas palabras, los saludos postreros, las advertencias, los lugares comunes. Quedaron algunos papeles, libros, menciones… pero nunca más nos vimos. Esos son los otros desaparecidos de nuestras vidas: los que nunca más pudimos volver a encontrar y que resuenan en nuestra memoria en ciertas noches de insomnio clandestino. Viven en otra dimensión y se han desarticulado de nuestras vidas: ¿adónde habrán ido a parar las noches de discusiones y de risas, de estrategias y de utopías y esos simples gestos cotidianos que llenaban dulcemente nuestra existencia?Que nos hayan obligado a olvidarnos de nosotros, que nos hayan obligado a sepultar en el olvido no solo las convicciones (que mutan con el tiempo) sino también los afectos, los acuerdos, las amistades, las miradas, las palabras… ¿cómo se ejercita la memoria? ¿cómo se sale al encuentro?
Es verdad que hubo historia después, pero no pudo contra nuestro olvido, contra nuestras direcciones borradas, las cartas quemadas, los libros enterrados, los nombres sepultados, la memoria anestesiada.
Entonces comprendo que es verdad, que en realidad muy poco sabían la verdad, acerca de la verdad: la mayoría encerrada estaba encerrada dentro de sí misma, necesitado de silencio y de oscuridad, tratando de no escuchar, de no ver, de no hablar. Los padres y las consignas para los hijos. Los hijos y las advertencias a los padres. Si no veo, si no escucho, si no hablo, no existe. Ya se fue, ya no está: ha sido decididamente un sueño.
No lo entenderán las generaciones posteriores, aunque crecerán en esta nutriente de la prudencia y del silencio: no te metas. Pero nunca sabrán las oscuras razones, los misteriosos laberintos de la memoria y del olvido.
Me pregunto, simplemente, si habrá otra revancha, la posibilidad de recrearnos, de lograr re-aprender, de re-apropiarnos de lo que alguna vez olvidamos…
Como esos viejos tejido: un hilo, un punto… y la prenda ya muestra el quiebre de la continuidad. Los intentos de arreglos son vanos: la trama no será la original, y frecuentemente exhibe la falla y denuncia el final del proceso. Habrá que desarticular los hilos y tejer nuevamente todo. Difícil, demasiado difícil.
Minaron nuestra confianza y generaron la desconfianza. A partir de entonces se vivió un proceso de ruptura que depositó en ambas orillas la sospecha. “Se lo llevaron. Vino la policía. Anoche allanaron la casa: por algo será”: era el quiebre estigmatizador para algunos y sus amigos y su familia…” o “Es curiosa la vida que lleva: en algo andará” era la condena para los que colaboraban directa o indirectamente con la destrucción, se sentían vencedores y soñaban con el botín material o virtual que les aguardaba. Unos acusados de entregadores, de colaboracionistas…otros acusados de violentos, de zurdos, de peligrosa izquierda, de ser portadores de ideas raras, sospechosas, subversivas de un indefinido orden… Las miradas se cruzan pero se evitan las palabras: sin dar ni pedir explicaciones. Y es el juego feroz de las traiciones, de la delación, de la entrega mutua.
En el medio – expectantes como en todas las guerras - los que pretendían mantenerse a salvo: mirando a unos y a otros, escuchando a unos y a otros… obedeciendo a unos y a otros, hablando de unos y de otros. Temiendo, sobre todo, temiendo… y siempre es peligroso el miedo.En la misma familia, en el mismo barrio, en la misma escuela, en la misma ciudad: los unos y los otros, blancos o negros, puros o impuros, salvos o condenados, cielo o infierno.Si estás vivo, si nadie te ha molestado, si a vos no te han interrogado, algo pasa, no eres de los nuestros. Si estábamos reunidos nosotros cinco… y cuando regresamos a casa nos llamaron y amenazaron a nosotros cuatro: eres tú el responsable… ¿Por qué esas tus largas ausencias? ¿Dónde estuviste los últimos días? ¿No tenían algunos amigos militares? ¿Tu hijo no militaba el JP, en la universidad, no estuvo en las movilizaciones? ¿Vos también estuviste cuando regresó y en qué bando jugabas? ¿Hiciste la denuncia? ¿No te convenía callarte y no levantar sospecha? ¿No la hiciste? ¿No tenés miedo de que te estén probando?
Entonces, la trama se comenzó a rasgar, lentamente: no nos hablemos (por las dudas), no nos veamos (por las dudas), no nos visitemos (por las dudas), no nos relacionemos mas (por las dudas), quememos lo que nos une (por las dudas), tiremos todo (por las dudas), eliminemos esas fotos (por las dudas), borremos los nombres y la memoria (por las dudas)…Demasiada prudencia para poder seguir viviendo, demasiada prudencia para que la vida pudiera tener algún sentido…
Consideramos necesario borrar todos los contactos con la vida para sobre-vivir: dejamos de vivir para sobre-vivir, abandonamos a los nuestros para sobrevivir con ajenos. Construimos otras historias: en otro lugar, con otra gente, en medio de paisajes extraños. Como no nos quedaban vínculos, como los hilos estaban cortados, los teléfonos rotos, las direcciones borradas, los nombres olvidados nunca tuvimos regreso. Nunca.
Mataron a muchos, pero sobre todo mataron socialmente a todos. Una sociedad de la sospecha y del aislamiento: no nos reunamos, no podemos, no nos conviene, evitamos hablar de ciertas cosas. Evitamos que digas lo que sabes (no queremos quie nos pase como el Mosse Millán, el cura memorioso de la obra de Sender, culpable por haberse enterado de la verdad, seguro de la traición futura, casi inmediata), evitamos que te diga lo que sé: saber nos compromete porque pesa en nuestro interior como una culpa y puede depositarme en una de las dos orillas en el momento menos pensado. Optamos por vivir solos, con nuestras culpas familiares (nos allanaron, nos revisaron, nos tomaron declaración, llevaron preso a uno o a varios), como estigma y estigmatizados, sospecha y condena. Optamos por mirar desde las ventanas entornadas o en el silencio de la noche y de la casa oscura lo que sucedía a nuestro alrededor. Solos definitivamente solos.
Nos hemos quedado con nombres huérfanos. Nombres de gente que no está con nosotros, que nunca más volvió a nuestro lado… y que no está muerta, que ha elegido - como nosotros – lugares alternativos para seguir viviendo, sobreviviendo. Nos despedimos para siempre. Nunca lo supimos. Fueron las últimas miradas, las últimas palabras, los saludos postreros, las advertencias, los lugares comunes. Quedaron algunos papeles, libros, menciones… pero nunca más nos vimos. Esos son los otros desaparecidos de nuestras vidas: los que nunca más pudimos volver a encontrar y que resuenan en nuestra memoria en ciertas noches de insomnio clandestino. Viven en otra dimensión y se han desarticulado de nuestras vidas: ¿adónde habrán ido a parar las noches de discusiones y de risas, de estrategias y de utopías y esos simples gestos cotidianos que llenaban dulcemente nuestra existencia?Que nos hayan obligado a olvidarnos de nosotros, que nos hayan obligado a sepultar en el olvido no solo las convicciones (que mutan con el tiempo) sino también los afectos, los acuerdos, las amistades, las miradas, las palabras… ¿cómo se ejercita la memoria? ¿cómo se sale al encuentro?
Es verdad que hubo historia después, pero no pudo contra nuestro olvido, contra nuestras direcciones borradas, las cartas quemadas, los libros enterrados, los nombres sepultados, la memoria anestesiada.
Entonces comprendo que es verdad, que en realidad muy poco sabían la verdad, acerca de la verdad: la mayoría encerrada estaba encerrada dentro de sí misma, necesitado de silencio y de oscuridad, tratando de no escuchar, de no ver, de no hablar. Los padres y las consignas para los hijos. Los hijos y las advertencias a los padres. Si no veo, si no escucho, si no hablo, no existe. Ya se fue, ya no está: ha sido decididamente un sueño.
No lo entenderán las generaciones posteriores, aunque crecerán en esta nutriente de la prudencia y del silencio: no te metas. Pero nunca sabrán las oscuras razones, los misteriosos laberintos de la memoria y del olvido.
Me pregunto, simplemente, si habrá otra revancha, la posibilidad de recrearnos, de lograr re-aprender, de re-apropiarnos de lo que alguna vez olvidamos…
jueves, noviembre 02, 2006
015. NUEVA VERSION DE LA FELICIDAD
Cada uno tiene su propia versión de la felicidad. Tal vez nunca se intente definirla, tal vez nunca se cuestione su presencia o su ausencia. Lo cierto o lo definitivo es que de la felicidad cada uno tiene su propia experiencia e interpretación. En la novela La Tregua, la madre de Laura Avellaneda afirma: “ la verdadera felicidad es un estado mucho menos angélico y hasta bastante menos agradable de lo que uno tiende siempre a soñar. La gente ha creído que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar de gozoso éxtasis, de festival permanente. Los presuntos desgraciados que no viven eso tan vez son ya felices pero no se han dado cuenta”. Y no es raro que uno se vea rodeado de concepciones de felicidad que le hace desconocer la felicidad que ya tiene entre sus manos. Porque uno no puede ser feliz respondiendo a la medida de una definición. La felicidad se deja describir a posteriori, cuando efectivamente se la ha disfrutado y se va desvaneciendo, del mismo modo que al despertar la realidad desplaza las bellezas del sueño…Para algunos la felicidad es algo cercano a la utopía, al mundo de los sueños, a un deseo nunca alcanzado y siempre esperado.La felicidad es la razón de una lucha perpetua, de la vida o de la muerte. Hay quienes prefieren contentarse con lo poco y bueno que tienen abandonando lo mucho y mejor que los demás parecen disfrutar: la vida, simplemente, el bienestar, las riquezas, todas y cada una de las cosas del mundo, el universo imposible o el cotidiano desarrollo de la existencia rutinaria pero segura.La felicidad es un carretel siempre dispuesto a albergar el hilo de nuestro goce. Nunca ofrece resistencia, ni impone criterios. Es pasiva, dócil, dispuesta. Por momentos se lanza desbocada por el camino de la promesa y con la misma violencia devuelve todo lo que por meses retuvo entre sus brazos. No quiere comprometerse con ningún formato, ni eternizarse en formas definitivas. No nos dice nada. No pronuncia palabra. Calla. Esta dispuesta a abrazar siempre nuestras decisiones… Cuando el carretel desaparece, cuando el hilo se corta, cuando todo fenece, uno se queda con los despojos de lo que pudo entretejer. La felicidad, en suma, depende de nosotros. Y yo aun no sé cuál es la mía.(febrero / 06 y algunos años antes, también)
martes, octubre 31, 2006
014. LA ESPERANZA
"A favor de una lívida oscuridad, vio un semicírculo de muros terrosos en los que había labrados unos escalones; y en lo alto, después de cinco o seis peldaños, una especie de pórtico negro que daba a un vasto corredor del que no le era posible entrever, desde abajo, más que los primeros arcos. Se arrastró hasta el nivel del umbral. Era realmente un corredor, pero casi infinito. Una luz pálida, con resplandores de sueño, lo iluminaba. Lámparas suspendidas de las bóvedas azulaban a trechos el color deslucido del aire; el fondo estaba en sombras. Ni una sola puerta en esa extensión. Por un lado, a la izquierda, troneras con rejas, troneras que por el espesor del muro dejaban pasar un crepúsculo que debía ser el del día, porque se proyectaba en cuadrículas rojas sobre el enlosado. Quizá allá lejos, en lo profundo de las brumas, una salida podía dar la libertad. La vacilante esperanza del judío era tenaz, porque era la última." (Villiers de L'Isle Adam, 1888)
lunes, octubre 30, 2006
013. TIEMPO Y RELOJES
Alguien - para hablar de las diversas organizaciones y concepciones del tiempo - utiliza la metáfora de los TRES RELOJES que - en épocas sucesivas - se encargan de medir el tiempo. El reloj de arena trabaja con un tiempo cíclico centrado en unidades limitadas que obligaban a "dar vuelta" el reloj para recomenzar con la medida: en esta concepción el tiempo siempre es repetición y una generación se encarga de transmitir sus contenidos a la otra que es quien deben prolongarla naturalmente. El reloj analógico o mecánico tiene la capacidad de romper con el tiempo natural y - aunque necesita que alguien lo sostenta o le dé cuerda para funcionar - tiene el sentido moderno de la linealidad y la progresividad: el tiempo es una flecha que se lanza hacia adelante, nunca para y siempre no conduce hacia el futuro que deseamos. Por su parte el reloj digital trabaja con un tiempo virtual que tienen la posibilidad de autoregularse, hacerse subjetivo, construirse a sí mismo, convertirse en referencia del sistema: es un tiempo que no necesariamente se relaciona con el pasado o con el futuro, sino que desborda presente. Las instituciones, los sujetos, los adultos, los jóvenes de nuestros días están atravesados por estos diversos tipos de tiempos y deben tratar de armonizar estas percepciones a veces antagónicas para poder sobrevivir. (ver FLEIXA: DEL RELOJ DE ARENA AL RELOJ DIGITAL)
domingo, octubre 29, 2006
012. PADRES E HIJOS
En un remoto país y en épocas extrañas, dos padres, preocupados por la educación de sus hijos, decidieron encontrar el mejor lugar en donde pudieran llegar con el paso del tiempo a ser hombres honorables y respetados por la sociedad. Uno de ellos hizo construir un laberinto, cuyo diseño le pertenecía y del que solamente él (y la gente de su confianza) tenían el plano y conocían efectivamente la forma de moverse y salir, sin quedar aprisionados por sus paredes. El otro hizo un largo viaje y llegó hasta los límites del desierto: estaba seguro que dejando a su hijo en la absoluta libertad y en la inmensidad de un paisaje sin referencias iba asegurar el crecimiento.
El padre que encerró a su hijo en el laberinto le otorgó una seguridad absoluta pero lo ahogó entre sus muros, lo hizo tan dependiente de é, de sus planos y de sus conocimientos que en lugar de ayudarlo a madurar y a crecer le impidió cualquier movimiento, porque cada vez que intentaba desplazarse o salir chocaba con el juego eterno de las bifurcaciones y paredes, y debía recurrir a su padre o a los ayudantes.
El padre que confió en la sabiduría del desierto lo expuso a demasiados peligros y, sobre todo, no tuvo en cuenta que sin referencias ni oposiciones es imposible construir la libertad. El hijo inició varios recorridos pero perdió toda orientación, desconoció el rumbo, luchó en vano por encontrar el camino de regreso y terminó perdiéndose para siempre.
La historia dice que – tiempo después - hubo un tercer padre que tomó conocimiento de lo acontecido y entendió que para llegar a destino es necesario elegir un camino que al mismo tiempo funcione como límite y dirección. Le enseñó a su hijo a caminar y a interpretar las diversas señales del camino. Y para asegurar su crecimiento, como padre fue alternando diversas posiciones: primero marchó adelante para que el hijo supiera que la mejor opción era seguirlo y confiar en su experiencia, luego se le puso a la par y fueron compartiendo el paso y las decisiones, y finalmente lo dejó avanzar y – desde atrás, con una mirada protectora pero distante – fue alegrándose cuando supo que su hijo iba razonablemente eligiendo su propio camino. Y observó cómo emprendía el vuelo propio.
El padre que encerró a su hijo en el laberinto le otorgó una seguridad absoluta pero lo ahogó entre sus muros, lo hizo tan dependiente de é, de sus planos y de sus conocimientos que en lugar de ayudarlo a madurar y a crecer le impidió cualquier movimiento, porque cada vez que intentaba desplazarse o salir chocaba con el juego eterno de las bifurcaciones y paredes, y debía recurrir a su padre o a los ayudantes.
El padre que confió en la sabiduría del desierto lo expuso a demasiados peligros y, sobre todo, no tuvo en cuenta que sin referencias ni oposiciones es imposible construir la libertad. El hijo inició varios recorridos pero perdió toda orientación, desconoció el rumbo, luchó en vano por encontrar el camino de regreso y terminó perdiéndose para siempre.
La historia dice que – tiempo después - hubo un tercer padre que tomó conocimiento de lo acontecido y entendió que para llegar a destino es necesario elegir un camino que al mismo tiempo funcione como límite y dirección. Le enseñó a su hijo a caminar y a interpretar las diversas señales del camino. Y para asegurar su crecimiento, como padre fue alternando diversas posiciones: primero marchó adelante para que el hijo supiera que la mejor opción era seguirlo y confiar en su experiencia, luego se le puso a la par y fueron compartiendo el paso y las decisiones, y finalmente lo dejó avanzar y – desde atrás, con una mirada protectora pero distante – fue alegrándose cuando supo que su hijo iba razonablemente eligiendo su propio camino. Y observó cómo emprendía el vuelo propio.
(*) libre adaptación del cuento de Borges: Los dos reyes y el laberinto
miércoles, octubre 25, 2006
011. ¿PLAYAS DE ESTACIONAMIENTO?
Muchas instituciones educativas se han convertido en playas de estacionamiento en las que los padres depositan sus hijos en horas determinadas con el único compromiso de pasar a retirarlos al concluir el turno. Como en las playas, los responsables entregan las llaves de sus vehículos o el control de sus hijos, aunque quienes trabajan allí sólo estén para cambiarlos de sitios y asegurarse mayor cantidad de lugar. A veces ofrecen servicios adicionales, pero siempre son superficiales: la limpieza, el lavado, el cuidado. Lo que interesa no es que el auto cambie, sino que esté disponible y sin riesgos – bajo control y encerrado – para regresarlo al dueño que lo pasa a retirar. Es por eso, tal vez que los padres prefieren no pedirle mayores cosas a la escuela con tal de que sus hijos estén seguros, vigilados y controlados, algunas horas por días y cinco días de la semana. Los autos, como los alumnos, pueden pasar años en la playa de estacionamiento: nada cambiará en ellos, sino que solamente acumularán años. La seguridad, como se ve, tiene sus costos: hay que admitir que los playeros (¿los docentes?) no están para remediar, agregar o prevenir: se les paga para estar, controlar la entrada y la salida, registrar, recibir y entregar la unidad. Las playas de estacionamiento suelen ser contagiosas: siempre hay más, y en algunos casos se amplían en cantidad y se extienden a todos los niveles.
Existe a su vez una curiosa relación con los autos y su antigüedad: a los nuevos, los dueños los cuidan con particular empeño, no tanto porque son frágiles sino porque temen por su seguridad, por su integridad y suponen que el ojo vigilante sobre lo que hacen quienes lo tienen provisoriamente a su cargo puede representar cierta garantía. A medida que pasan los años y los modelos envejecen los propietarios tienden a desentenderse de los mismos y, casi, no hacen más que reproducir rituales automáticos desconociendo en el fondo lo que realizan en su ausencia. De la misma manera que las mochilas y las instrumentos de estudios tienen una desaparición progresiva y sistemática con el correr de los años, la protección y el cuidado se desvanece con el paso de los días... y los playeros hacen (o dejan de hacer) sin mayores contemplaciones.
No todas las playas de estacionamientos son iguales. Coinciden en la función (todas guardan los autos) pero difieren en el trato y en las comodidades. Algunos llaman playas de estacionamientos a un espacio en la calle pública en donde los autos se acomodan guiados por algunos encargados en guiar las maniobras. Hay poca diferencia entre dejarlos en la calle – sin cuidado – y dejarlos en estos lugares que no son más que una porción de la vía publica sometida a cierta vigilancia. Otras playas tienen muros protectores, pero funcionan a cielo abierto y la protección también es relativa: simplemente se han encargado de cercar un espacio disponible sin ofrecer mayores protecciones. En otras, el espacio es mínimo y sólo la habilidad de los playeros permite encontrar un lugar en medio de una multitud de vehículos. Están las playas construidas arquitectónicamente para esa función que suman varios pisos para poder albergar la mayor cantidad de vehículos. Y finalmente están las playas de estacionamiento de lujo: cerradas, cubiertas, con cada uno de los box pre-definido y la posibilidad de ver cada una de las unidades custodiadas y cuidadas hasta en los mínimos detalles. Cada uno puede disfrutar de una playa al gusto de sus posibilidades económicas y la cercanía geográfica. Aunque hay propietarios que optan por hacer cotidianamente un esfuerzo extraordinario para lograr la mejor playa para sus autos.
Existe a su vez una curiosa relación con los autos y su antigüedad: a los nuevos, los dueños los cuidan con particular empeño, no tanto porque son frágiles sino porque temen por su seguridad, por su integridad y suponen que el ojo vigilante sobre lo que hacen quienes lo tienen provisoriamente a su cargo puede representar cierta garantía. A medida que pasan los años y los modelos envejecen los propietarios tienden a desentenderse de los mismos y, casi, no hacen más que reproducir rituales automáticos desconociendo en el fondo lo que realizan en su ausencia. De la misma manera que las mochilas y las instrumentos de estudios tienen una desaparición progresiva y sistemática con el correr de los años, la protección y el cuidado se desvanece con el paso de los días... y los playeros hacen (o dejan de hacer) sin mayores contemplaciones.
No todas las playas de estacionamientos son iguales. Coinciden en la función (todas guardan los autos) pero difieren en el trato y en las comodidades. Algunos llaman playas de estacionamientos a un espacio en la calle pública en donde los autos se acomodan guiados por algunos encargados en guiar las maniobras. Hay poca diferencia entre dejarlos en la calle – sin cuidado – y dejarlos en estos lugares que no son más que una porción de la vía publica sometida a cierta vigilancia. Otras playas tienen muros protectores, pero funcionan a cielo abierto y la protección también es relativa: simplemente se han encargado de cercar un espacio disponible sin ofrecer mayores protecciones. En otras, el espacio es mínimo y sólo la habilidad de los playeros permite encontrar un lugar en medio de una multitud de vehículos. Están las playas construidas arquitectónicamente para esa función que suman varios pisos para poder albergar la mayor cantidad de vehículos. Y finalmente están las playas de estacionamiento de lujo: cerradas, cubiertas, con cada uno de los box pre-definido y la posibilidad de ver cada una de las unidades custodiadas y cuidadas hasta en los mínimos detalles. Cada uno puede disfrutar de una playa al gusto de sus posibilidades económicas y la cercanía geográfica. Aunque hay propietarios que optan por hacer cotidianamente un esfuerzo extraordinario para lograr la mejor playa para sus autos.
martes, octubre 24, 2006
010. EL TIEMPO ES PURO CUENTO
Una mañana de sol, de calor y de octubre. Una mañana normal. Un pequeño malestar que algún medicamento se encargó de mitigar al tiempo que cambiaba el ánimo. No iba a ser una mañana más: cambiaría la vida seguramente. ¿Cuántas veces repetiría el 20/10/94? Por algún motivo lo que estaba gestándose desde hacía meses pero que en los días precedentes se había hecho más intenso encontró en ese día lunes una revelación. El lugar pequeño del trabajo, el escritorio como mediador, las miradas que trataban de esquivar la verdad, las palabras preguntando, dando vueltas, adelantándose e ingresando, proponiendo.
Primero fue la sorpresa y cierta estrategia de la huida. Luego, no: supimos que ya nada sería igual, todo sería distinto. Una larga historia fue ingresando en nuestras vidas para no dejarnos ir, aprisionados por aquella mañana de octubre, de sol, de calor, de miradas esquivas y palabras misteriosas.
Primero fue la sorpresa y cierta estrategia de la huida. Luego, no: supimos que ya nada sería igual, todo sería distinto. Una larga historia fue ingresando en nuestras vidas para no dejarnos ir, aprisionados por aquella mañana de octubre, de sol, de calor, de miradas esquivas y palabras misteriosas.
¿En qué lugar de la memoria, en que centímetro de piel, en qué recóndito sitio de la mirada están todos los momentos de esta historia única y definitiva?
Y allí está – en el juego de los días – mirándonos andar sin saber qué decirnos, qué contestar, buscando que demos una respuesta, que multipliquemos las palabras o los silencios.
Y allí está – en el juego de los días – mirándonos andar sin saber qué decirnos, qué contestar, buscando que demos una respuesta, que multipliquemos las palabras o los silencios.
Sólo sé que - paso a paso - repetiría esta historia desde aquel día...
lunes, octubre 23, 2006
009. PALABRAS, SIGNIFICADOS Y PROBLEMAS
Cuando terminé de exponer sobre el tema de la violencia alguien me cuestionó el uso de tres términos: DOMESTICACION, BARBARIE Y CULPA. Cada una tiene una carga semántica que las cruza con la historia de las ideas y con las ideologías. Sin referencias las palabras pueden sonar a oídos desprevenidos o demasiado cargados de saberes previos.
DOMESTICAR es un verbo demasiado fuerte para asimilarlo a la educación, pero sin embargo,
hay una etapa previa a la construcción específica del sujeto que consiste en volver un ser social, con posibilidad de ajustar a un régimen de convivencia, de vida común. Se trata de un recurso necesario para la sociedad (que pretende eliminar sus amenazas externas e internas) y para los sujetos (que deben reconocer sus posibilidades). Los individuos domesticados no son los disciplinados que se someten al sistema, sino los que han entendido que el contrato social y la vida en común son un derecho que implica una serie de compromisos y obligaciones. Cuando ciertos sujetos renuncian a la vida social, están poniendo en cuestión su propia vida y la subsistencia de la comunidad. Le corresponderá a la educación contribuir a desarrollo de los factores que lo personalicen y lo hagan crecer como persona sujeto de todos los derechos.
BARBARIE: no tiene la carga significativa del siglo XVIII (a calor de la razón civilizada europea) ni del siglo XIX (en el entorno significativo de la colonización y conquista del territorio americano). La barbarie es la responsable de los males de la civilización: se trata de jugar dialécticamente con los términos antagónico. Los civilizados construyen – al calor de la razón y justificados por ella (Adorno) – las peores expresiones de la barbarie. Superar la “barbarie” significa eliminar lo que nos amenaza y amenaza a cualquier ser humano que haya elegido serlo en el contexto de una comunidad.
CULPA: aunque la raíz de la culpa es religiosa, en cuanto la culpa remite a una falta contra un mandamiento que reclama algunas estrategias de reconciliación y perdón… la culpa es culturalmente la percepción subjetiva de un error, de una equivocación, que se debe enmendar. Es una consecuencia del ejercicio de la auto-conciencia que reconoce lo que no está bien hecho, las consecuencias del mal obrar, y se propone una re-constitución de los hechos. La raíz religiosa del término no debería inhabilitarlo, ni cargarlo de un sentido peyorativo que avanza sobre las consecuencias psicológicas de ciertas culpas. Su presencia en los sujetos y en la sociedad es saludable porque permite que cada uno sepa reconocer de qué se hace responsable y desde el reconocimiento construir una respuesta alternativa y superadora.
DOMESTICAR es un verbo demasiado fuerte para asimilarlo a la educación, pero sin embargo,
hay una etapa previa a la construcción específica del sujeto que consiste en volver un ser social, con posibilidad de ajustar a un régimen de convivencia, de vida común. Se trata de un recurso necesario para la sociedad (que pretende eliminar sus amenazas externas e internas) y para los sujetos (que deben reconocer sus posibilidades). Los individuos domesticados no son los disciplinados que se someten al sistema, sino los que han entendido que el contrato social y la vida en común son un derecho que implica una serie de compromisos y obligaciones. Cuando ciertos sujetos renuncian a la vida social, están poniendo en cuestión su propia vida y la subsistencia de la comunidad. Le corresponderá a la educación contribuir a desarrollo de los factores que lo personalicen y lo hagan crecer como persona sujeto de todos los derechos.
BARBARIE: no tiene la carga significativa del siglo XVIII (a calor de la razón civilizada europea) ni del siglo XIX (en el entorno significativo de la colonización y conquista del territorio americano). La barbarie es la responsable de los males de la civilización: se trata de jugar dialécticamente con los términos antagónico. Los civilizados construyen – al calor de la razón y justificados por ella (Adorno) – las peores expresiones de la barbarie. Superar la “barbarie” significa eliminar lo que nos amenaza y amenaza a cualquier ser humano que haya elegido serlo en el contexto de una comunidad.
CULPA: aunque la raíz de la culpa es religiosa, en cuanto la culpa remite a una falta contra un mandamiento que reclama algunas estrategias de reconciliación y perdón… la culpa es culturalmente la percepción subjetiva de un error, de una equivocación, que se debe enmendar. Es una consecuencia del ejercicio de la auto-conciencia que reconoce lo que no está bien hecho, las consecuencias del mal obrar, y se propone una re-constitución de los hechos. La raíz religiosa del término no debería inhabilitarlo, ni cargarlo de un sentido peyorativo que avanza sobre las consecuencias psicológicas de ciertas culpas. Su presencia en los sujetos y en la sociedad es saludable porque permite que cada uno sepa reconocer de qué se hace responsable y desde el reconocimiento construir una respuesta alternativa y superadora.
domingo, octubre 22, 2006
008. MAPAS Y TERRITORIOS
Nuestra percepción de la realidad - del territorio - no es la realidad, sino una representación - un mapa - de ella. ¡Cuántas semejanzas podemos establecer con nuestra responsabilidad como profesores en la organización de nuestras clases y en el recorrido específico de cada año académico! El mapa es siempre una representación mental o gráfica de la realidad. Lo que percibimos, siempre estará primariamente filtrado por nuestra selección u omisión, generalización o distorsión, de los detalles percibidos. Ninguna persona está más preparada que las otras para decir qué es la realidad, ningún modelo o teoría del mundo es más verdadero que los otros, por la simple razón que todos son falsos o todos son verdaderos para quien los sustenta. Si una persona obtiene un modelo del mundo, que le es satisfactorio le servirá, para obtener lo que en su vida es importante. Para su bien o su mal. Porque tendrá mas opciones y alternativas en uno u otro sentido. Un mapa no es el territorio porque los mapas son instrumentos, son representativos de algún territorio y se utilizan para hacer distinciones en el territorio. El mapa ideal sería el que se identifica con el mismo territorio: sólo es posible en las asombrosas ficciones de Borges.
007.A LOS GOLPES
Nuevamente la violencia se ha instalado en nuestra sociedad. No se trata de una violencia doméstica, oculta y perversa que se refugia en el calor del hogar, sino de una violencia descaragada y obsena que gana los escenarios sociales. Está allí en los medios exhibiéndose como un pasaporte seguro para lograr los propios objetivos.
La violencia parece haberse apropiado de ser sectores claves de la realidad: la política y el poder, el trabajo y los reclamos sociales, la diversión y el deporte. No funciona como último recurso, ni como respuesta a presuntas agresiones, sino como disparador y fuerza paralizante. Hay mucho por ganar, hay mucho por perder y por lo tanto los actores van cambiando de obra y de escenario pero están allí, siempre allí, imponiéndo la fuerza de una barbarie que suponíamos sepultada.
En las agresiones mutuas parece primar un sentido suicida y descontrolado que pone en riesgo todo: golpean, destrozan, rompen aun sabiendo que pueden ser las víctimas de quienes responden y atacan... Son los cuerpos descontrolados, los gritos, la suma de individuos, las armas, los palos, la furia.
De pronto, un pasado ancestrar y un pasado histórico vuelven a escena... y nos encuentran inermes porque hace mucho tiempo que hermos perdido la fórmula. Los mismos respresentantes para cubriendo "las necesidades" de diversos sectores: cambian sus identificaciones y sus consignas, y repiten sus rituales.
Tal vez haya que pensar nuevamente en ciertos baños de racionalidad para recuperar el sentido de la convivencia, de la negociación, de los acuerdos... Tal vez haya que resucitar - con mejor criterio que en el pasado - la civilización nuevamente... o tal vez haya que lograr una domesticación inicial, previa a los procesos de humanización, a los encuentros personales, a las relaciones marcados por la sensibilidad y el afecto.
lunes, octubre 16, 2006
006. OTRAS MUERTES, OTROS MUERTOS
No descarto el dolor de las desapariciones de los años oscuros. No pongo en tela de juicio los reclamos de quienes fueron silenciados, perseguidos, buscados, censurados, apresados, torturados, muertos, desaparecidos, olvidados, sepultados en los años del horror. No cuestiono el sufrimiento, la rabia, los reclamos, las demandas de quienes quedaron en algún lugar esperando un regreso, un llamado, una señal, el ejercicio de la paternidad o de la maternidad, al hijo ausente, al hermano definitivamente ido...
Pero quiero reclamar hoy por estos 30 años de otras "desapariciones" de las que fuimos víctimas: por miedo, por prudencia, por estrategias, por decisión nos fuimos separando de muchos amigos, compañeros, hermanos a quienes dejamos de ver, de llamar, de escuchar. Pasaron los años, se fueron los años oscuros, volvió la luz, reorganizamos la vida... pero anestesiados, insensibles, calgados de olvidos y desprovistos de memoria no reincoporamos a esos otros muertos que viven en otros lugares sus propias vidas... ni ellos nos reincoporaron: cada uno paga en secretos culpas indescifrables, innecesarias.
Tal vez, en cada uno de nosotros sobrevuele una sensación de responsabilidad por esta supervivencia, por lo que somos y seguimos siendo, por esta vida que tenemos.
¿Y si alguna vez hacemos justicia con nosotros mismos y recuperamos los nombres, las caras, los afectos, los abrazos, las palabras de los que poblaban nuestras vidas en aquellos tiempos? ¿O es que tenemos miedo de encontrarlos? ¿O es que no tendremos nada que decirnos? ¿ O es demasiado breve la vida para poder recuperar el tiempo definitivamente perdido?
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