martes, enero 13, 2009

362. MI HERMANO ES HIJO UNICO + EL JUEGO DE LAS IDEAS







Dirección: Daniele Luchetti.Países: Italia y Francia.Año: 2007.Duración: 100 min.Género: Drama.Interpretación: Elio Germano (Accio Benassi), Riccardo Scamarcio (Manrico Benassi), Diane Fleri (Francesca), Angela Finocchiaro (Sra. Benassi), Luca Zingaretti (Mario Nastri), Anna Bonaiuto (Bella), Massimo Popolizio (Benassi), Ascanio Celestini (padre Cavalli), Alba Rhorwacher (Violetta), Claudio Botosso (Montagna).Guión: Daniele Luchetti, Sandro Petraglia y Stefano Rulli; basado en la novela "Il fasciocomunista" de Antonio Pennacchi.Producción: Marco Chimenz, Giovanni Stabilini y Riccardo Tozzi.Música: Franco Piersanti.Fotografía: Claudio Collepiccolo.Montaje: Mirco Garrone.




Las escenas iniciales muestran - en la Italia de 1960 - algunas imágenes de la vida de ACCIO – niño aún – en un seminario salesiano. Pero luego, abandonado el seminario, se convertirá en un rebelde insoportable que no logra reintegrarse al ritmo y a las costumbres de su familia. El país sufre las agonías de una revolución social y económica y Accio – influenciado por un amigo de la familia que le ofrece protección - decide unirse a un partido neofascista para irritar a sus padres y sobre todo a su hermano. Intenta también impresionar a Francesca, la novia de su hermano mayor, Manrico, que es el principal líder local de la escena política de izquierdas, con todos los rituales y los compromisos de esos tiempos. Mientras los conflictos personales e ideológicos entre los hermanos se suceden, no les resulta ajenos la presencia de la mujer que coquetea con ambos, y al mismo tiempo se suceden los choques violentos aumentan entre las dos facciones políticas: la liberal y la fascista. Los íconos de aquellos años desfilan en diversas escenas de la película: Cuba, Rusia, Mao, el Che, las luchas revolucionarias, la conquista del poder, el enfrentamiento de los poderosos, la lucha de clases... mientras los nostalgiosos quieren recuperar la figura y el recuerdo del Duce.

Diversas frustraciones lo llevan a romper con el neofascismo y dedicarse a resolver problemas mas cercanos a la gente y menos sujetos a las cúpulas, la burocracia partidaria y las ideologías. Mientras tanto su hermano mayor pasará a vivir de manera clandestina y terminará como un héroe – década del 60/70 – muriendo por sus ideales.

Ambos – que han vivido peleándose hasta en la escena final – no terminan de comprender que están luchando por las mismas ideas, en territorios distintos, con metodologías diversas, pero imaginando las utopías de aquellos tiempos. ACCIO termina siendo el hijo único de la familia.

361. MOEBIUS + CINTA, CUENTO, PELÍCULA










Dirigida por Gustavo Mosquera R. y alumnos de la Universidad de Cine de Buenos Aires. Escrita por Arturo Oñativia, Natalia Urruty, Gabriel Lifschitz, Pedro Cristiani, María Ángeles Mira y G. Mosquera R., basado en el relato "Un tren llamado Moebius" ("A Subway Named Möbius) de A. J. Deutsch. Con: Guillermo Angelelli (Daniel Pratt), Roberto Carnaghi (Marcos Biasi), Jorge Petraglia (Mistein), Anabella Levy (Abril), Miguel Ángel Paludi (Aguirre), Fernando Llosa (Nazar), Martín Adjemian (Canotti), Daniel Dibiase (Kenn).

En la ciudad de Buenos Aires, un tren con más de treinta pasajeros desaparece súbitamente dentro del circuito cerrado de vías subterráneas. A este hecho, le siguen otros igual de extraños: ruidos de un vagón que nunca llega, túneles que se recorren sin ser vistos, una persona que desaparece dejando respuestas inconclusas. En medio de esta incertidumbre, un joven matemático se esfuerza por encontrar una explicación. ¿Pueden las matemáticas dar la respuesta a tales sucesos? y bajo las actuales condiciones, ¿hay alguien dispuesto a escucharla? Al final, la respuesta es más personal, mas trascendente. Moebius es una vía de llegada, más allá de nuestra realidad, acaso a un lugar más reconfortante.


Este film despierta inevitables simpatías por la historia de su gestación. Varios profesores de Cinematografía en la Universidad del Cine de Buenos Aires, capitaneados por GUSTAVO MOSQUERA habían tenido la buena idea de proponer a sus alumnos, como trabajo fin de sus estudios, un largometraje. Distribuidos por áreas, y bien coordinados, logran hacer realidad la declaración de principios con que se inicia la película: "entrar en el cine por la puerta grande".

Dentro del marco del fantástico, el film ofrece, a través del metro y sus misterios, una parábola inquietante sobre el hombre moderno que, encerrado en su pequeño mundo, no se abre a dialogar -hablar y escuchar- con sus semejantes.

Se elaboraron ocho guiones. Natalia Urruty, Federico Ostrofsky y Pablo Giorgelli, los tres de la FUC, y el músico Mariano Núñez West, invitado a la propuesta, entre otros, aceptaron el desafío que implica su destino como gente de cine. "La codirección tiene un límite. El director fue Gustavo Mosquera R., que reunió los aportes que se hicieron desde distintas áreas en la etapa previa al rodaje. Durante la filmación, la organización fue tradicional", dijo Urruty, que compartió la autoría del guión y la asistencia de dirección, esta última con Emiliano Torres. "Queríamos mostrar un Buenos Aires que no se ve, con una red de subterráneos inexistente mucho más grande de la real, y ese, creo, es uno de los ganchos principales de la película. Lo que está bajo tierra, lo que no se ve, seduce y esa es una seducción universal", subraya.

Es una excelente película, creativamente filmada, con personajes y actuaciones creíbles, con un buen manejo de los espacios y de la velocidad en los subterráneo de Buenos Aires, y con un resultado muy destacado.

El relato original tiene ya más de medio siglo de vida ya que fue publicado por primera vez en 1950, ese periodo de la ciencia ficción en el que el tema de la topología era uno de los importantes en el género, sobre todo en los relatos cortos que permiten con mayor facilidad jugar con las ideas. A Subway Named Moebius (1950), de A. J. Deutsch, aparecido en la revista Astounding en el número de diciembre de 1950. La historia ha tenido diversas traducciones al español, la primera como "Un túnel llamado Moebius" cuando se publicó en la revista Nueva Dimensión (número 10, página 8, julio/agosto de 1969). Un poco más tarde, se incluyó en la décima selección de las Antologías de Novelas de Anticipación (1970) que publicaba Acervo con el título, tal vez más acertado, de "Un metropolitano llamado Moebius". Cuando la revista electrónica argentina Axxon lo volvió a publicar, en el año 1996 en su número 86, lo llamó: "Un subterráneo llamado Moebius". O sea que hay traducciones para todos los gustos...

Poco se sabe del autor: Armin Joseph Deutsch (1918-1969) fue astrónomo y, según añade un tanto arriesgadamente la Wikipedia, escritor de ciencia ficción. Se graduó en astronomía en la universidad de Chicago en 1946 y, aunque tiene diversas publicaciones sobre astronomía y participaciones en sociedades como la American Astronomical Society, lo cierto es que el único texto de ciencia ficción que se le conoce es precisamente este relato que hoy comentamos. Un único relato que ha hecho famoso a su autor, le ha conseguido un premio Hugo póstumo y, junto a su obra como astrónomo, ha logrado que un cráter de la cara oscura de la Luna lleve su nombre. No es poco para un único relato....


La historia es sencilla: la autoridad del transporte público de Boston añade un nuevo ramal a la línea de metro. Con ese nuevo ramal, la topología de la red se hace tan compleja que uno de los trenes acaba desapareciendo, perdido tal vez en alguna nueva propiedad multi-dimensional de la topología de la red, una propiedad antes inexistente y "nacida" al incorporar la nueva conexión. Tal como dice el protagonista, por cierto, un matemático de Harvard, el Dr. Roger Tupelo: "El Sistema es una red de una asombrosa complejidad topológica. Ya era compleja antes de que se instalase la conexión de Boylston, y poseía un alto orden de conectividad. Pero ese ramal hace que la red sea absolutamente singular. No lo comprendo del todo, pero parece que la situación es más o menos como sigue: el ramal ha llevado la conectividad de todo el Sistema a un orden tan alto que no sé como calcularlo. Supongo que la conectividad ha llegado a ser infinita".

Deutsch, se refugió creativamente en la autoridad de Moebius para justificar su relato. Al fin y al cabo, Deutsch era astrónomo profesional, el mismo trabajo que, al final, acabaría realizando el matemático alemán August Ferdinand Moebius (1790-1868). Moebius es hoy famoso por la cinta que recibe su nombre y que procede de su trabajo sobre las superficies de una sola cara que sometió en una memoria a la Academia de Ciencias de Paris sin excesivo éxito, y que sólo fue conocida tras su muerte. Moebius había estudiado con Carl Friedrich Gauss y llegó a ser profesor (de astronomía, no de matemáticas) de la Universidad de Leipzig donde alcanzó un cierto renombre como astrónomo teórico. Hoy se le honra con el asteroide que lleva su nombre, el 28516 Moebius, y el dramaturgo Friedrich Dürrenmat dio el nombre de Johann Wilhelm Moebius al protagonista de su interesante obra Los físicos (Die Physiker, 1962).
Otro de los elementos destacables del relato de Deutsch es que el protagonista es un matemático, algo que no suele ocurrir en la ficción. Resulta curioso leer como la autoridad del transporte de Boston (ingenieros incluidos) recurre a la ayuda de un profesor de matemática de Harvard. Ya es raro que un ingeniero pida ayuda a un matemático pero, cabe recordarlo, se trata tan solo de un relato de ciencia ficción...

En cualquier caso, la historia se ha hecho famosa, y, al menos a los lectores de ciencia ficción que, ingenuos, creían saberlo todo de cintas de Moebius y botellas de Klein, les creó de nuevo la sensación de que esto de la topología podía llegar a ser complicado: incluso se perdían trenes en el metro de Boston...

La película toma las líneas fundamentales del argumento, aunque produce cambios significativo: DANIEL PRATT es un especialista en Topología y sabe que el que puede resolver el problema es su profesor Mistein que no viaja circunstancialmente en el tren nº 89, el tren perdido, sino que es quien ha generado esa salida de cauce, aprovechando la infinita combinatoria que se produce a partir de una concepción insospechada del espacio ( y del tiempo). No hay diálogo entre ambos en el cuento original, y es clave el diálogo en la película

LA CINTA MOEBIO

Esta superficie es famosa por tener una sola cara y por borde una circunferencia (y no dos como la cinta cilíndrica). Además, no es orientable (un supuesto habitante de dimensión dos que viviese en esta superficie podría aparecer después de rodear toda la banda con su corazón en el lado izquierdo, o si tuviese un reloj de pulsera, las agujas girarían en sentido contrario al usual). AUGUSTO MÖBIUS O MOEBIO (1790-1868) publica una descripción de esta superficie y sus propiedades más destacables en 1865 (aunque ya J. B. Listing publicó 4 años antes un artículo sobre superficies no orientables). Esta superficie está llena de sorpresas, por ejemplo, al cortarla justo por su mitad, por una línea paralela al borde, se consigue una sola pieza (y no dos como ocurre con la cinta cilíndrica). Tiene las siguientes propiedades (1) Tiene sólo una cara: si se colorea la superficie de una cinta de Möbius, comenzando por la "aparentemente" cara exterior, al final queda coloreada toda la cinta, por tanto, sólo tiene una cara y no tiene sentido hablar de cara interior y cara exterior. (2) Tiene sólo un borde: lo que se puede comprobar siguiendo el borde con un dedo, notando que se alcanza el punto de partida habiendo recorrido "ambos bordes", por tanto, sólo tiene un borde. (3) Esta superficie no es orientable: Una persona que se desliza tumbada sobre una banda de Möbius, mirando hacia la derecha, al dar una vuelta completa aparecerá mirando hacia la izquierda. Si se parte con una pareja de ejes perpendiculares orientados, al desplazarse paralelamente a lo largo de la cinta, se llegará al punto de partida con la orientación invertida.

BOTELLA DE KLEIN

En el cuento – no en la película – se menciona también a otro clásico de la TOPOLOGIA: la botella de Klein que es una superficie no orientable cerrada de característica de Euler igual a 0 que no tiene ni interior ni exterior. Fue concebida por el matemático alemán Christian Klein, de donde se deriva el nombre. Se puede obtener una representación tridimensional de una Botella de Klein introduciendo el extremo delgado de una botella o de un matraz a través de uno de los lados del recipiente y uniéndolo a la base. Hay que recalcar que dicha representación no es una Botella de Klein. Físicamente puede ser realizada sólo en un espacio de cuatro dimensiones, puesto que debe pasar a través de sí misma sin la presencia de un agujero.

domingo, enero 11, 2009

361. LA FORMA DE LAS COSAS + AUTOR

Neil LaBute es un dramaturgo americano que dará que hablar. De hecho, ya está dando que hablar: es uno de los más reconocidos enfants terribles del Off-Broadway y del cine independiente, bendecido por la crítica (inglesa y norteamericana) y que ha conseguido algo tan difícil para los jóvenes americanos de su generación como estrenar, dos temporadas seguidas, en el Almeida, el teatro más prestigioso de Londres. LaBute, de origen canadiense y de religión mormona (lo cual es bastante singular), tiene 35 años y ya ha rodado cuatro películas -In the company of men, su debut, premio de la crítica de Nueva York; Your friends and neighbours; Nurse Betty (presentada en el festival de Cannes), y Possession-. Con The shape of things (2001), LaBute lleva siete obras estrenadas, las cuatro primeras en circuitos alternativos. En 2000 presentó Bash en el Almeida, que en 1999 había estrenado en el Douglas Fairbanks Theater, en Nueva York; son tres piezas en un acto terroríficamente duras, tres 'tragedias contemporáneas' sobre el mal en estado puro. La forma de las cosas (The shape of things) ha sido la sensación de la temporada en Londres, en buena medida por su reparto, compuesto por jóvenes estrellas de Hollywood, pero sobre todo por su capacidad polémica. La pieza es una comedia negra brillantísima, soberbiamente construida y dialogada, que gira en torno a los límites del arte contemporáneo, aunque su tema básico es la manipulación de las relaciones humanas.

Sus protagonistas son cuatro adolescentes, Evelyn, Adam, Jenny y Philip, de una pequeña ciudad de provincias. Adam es un joven estudiante, inteligente y sensible, que sólo vive para los libros y no tiene el menor éxito con las mujeres. Jenny y Philip son sus mejores amigos. Para pagarse los estudios, Adam trabaja como vigilante en un museo de la ciudad, donde conocerá a Evelyn, la chica de sus sueños (hermosa, rebelde, imprevisible, 'artista'), cuando ésta se dispone, con toda tranquilidad, a pintar con un aerosol una enorme polla sobre la hoja de parra que cubre las vergüenzas de una escultura. Como responsable de la sala, Adam intenta evitar que Evelyn pinte el graffiti, pero ella acaba convenciéndole de que su acción es una 'intervención artística', una respuesta al conservadurismo de su ciudad. Al final de esa primera escena, Adam ya está completamente fascinado por el perfil rebelde de Evelyn: le dice que nunca ha conocido a nadie como ella, la invita a cenar y acaban en la cama. Antes de acostarse juntos, Evelyn insiste en filmar el encuentro con una cámara, porque dice que le excita mucho más. Adam, embobado, acepta. Asistimos, poco a poco, al proceso de reeducación de Adam, que, a instancias de Evelyn, comienza a cambiar físicamente.

Cambia de vestuario, sustituye sus gafas por lentillas, adelgaza, acude a un gimnasio e incluso se somete a una operación de cirugía estética para reducir el tamaño de su nariz. Adam se siente un hombre nuevo, fuerte, atractivo, y con una novia espléndida, 'moderna' y rompedora. Tan seguro de sí mismo se encuentra que no tarda en producirse una fuerte corriente de atracción entre Adam y Jenny, la novia de Philip. En el último tercio de la función, Evelyn, que ha descubierto su relación con Jenny y se la ha revelado a Philip, lo que ha provocado la ruptura de la pareja, exige a Adam, como muestra de amor hacia ella, que rompa definitivamente con ambos.

Adam accede, y en la penúltima escena se ven los tres por última vez, en la sala de conferencias, atiborrada de público, donde Evelyn va a presentar su trabajo de licenciatura en arte. En un discurso de una frialdad inesperada, impersonal, creciente, aterradora, Evelyn revela que su trabajo es una 'escultura humana'. Eligió a un hombre al azar (Adam, naturalmente) para enamorarle y así poder 'modelarlo' a su antojo (¿una recreación muy ingeniosa de Pigmalión?) Mientras habla, Evelyn va mostrando diapositivas del antes y el después de Adam: sus ropas, su rostro con y sin gafas, antes y después de la operación de cirugía estética; los vídeos de ambos haciendo el amor, etcétera. Evelyn acaba su larga exposición manifestando que no siente remordimiento alguno, que no cree en nada salvo en el arte y que un artista ha de pasar por encima de todo para realizar su obra. Philip y Jenny abandonan la sala de conferencias entre espantados y asqueados.

360. LA FORMA DE LAS COSAS

La frescura del diálogo, la espontaneidad de los personajes, la absoluta sinceridad con que se relacionan, son el mejor recurso para el engaño. Porque en realidad uno piensa que todo es una verdadera trama de amores y desamores juveniles, con nuevos códigos, fieles a lo que siempre hace, produce, genera el amor. Porque lo que la hermosa EVELYN hace con ADAM no es mas que una progresiva transformación propia de las relaciones de amor… se trata de convertir al otro en una adecuación de los propios gustos. De hecho, en un diálogo entre las dos chicas (Evelyn y Jeny) lo manifiestan: la posibilidad y la necesidad de cambiar a los otros y de hacerlos a nuestra imagen…

El problema es que los cambios, nos cambian…y mutan nuestras relaciones. Y eso es lo que pasa. Si uno cambia, todo cambia… Pero no es ese el lugar a dónde nos lleva la trama y el autor: ADAM, JENNY Y PHILIPS – sentados entre los espectadores –no pueden imaginar que el presunto amor no es verdad o forma parte de otra verdad (el arte),que EVELYN ha hecho con ADAM un experimento de transformación, que su fingido amor es solo un recurso para probar su tesis: con la materia prima (persona humana) y con su cincel(los afectos y amor) uno puede lograr y probar transformaciones extraordinarias. El se convierte en algo absolutamente instrumental y funcional.

El autor lleva hasta el extremo, hasta el ridículo lo que puede ser en realidad una práctica oculta entre nosotros. Juega muy bien con el concepto de verdad /no verdad; de subjetiva construcción de la realidad, de los otros, de la mirada… por lo que todo, absolutamente todo, es discutible, opinable, propio. Si en Pigmalión, el artista cambia para liberar y hacer crecer al otro, aqui, el cambio se produce para generar la mayor subordinación de los otros...¿Una curiosa y crítica mirada de cierto tipo de arte de nuestro tiempo? En manos de un elenco joven es todavía más contundente, porque parecería ser el código de los nuevos tiempos, al que mejor se adaptan los nuevos.

Cuantas veces – sin llegar a la deliberada y genial exageración de Lein Labute – somos objetos (o somos sujetos) de esta manera de manipular a los otros, de conquistarlos para “probar algo”: lo que somos, lo que podemos lograr, la debilidad del otro, la fragilidad de su poder, lo que sea…A la mas linda, al mas feo, al profesor, al jefe, a la secretaria, a la mujer casada, a la solterona, a la exquisita, a la histórica, al que tiene una sexualidad diferente. A veces nosotros mismos no podemos creer que alguien se haya fijado en nosotros…y terminamos sospechando que somos parte de una trama, de un juego, que no descubrimos pero que con seguridad está allí agazapada para saltarnos y matarnos con una decepción… No es tan inverosímil el planteo de la obra: como el arte no trabaja con la verdad sino con la verosimilitud, cualquier parecido con la realidad es deliberada pero sospechosa coincidencia. Recuerdo a alguien, a quien reiteradamente le dije, por meses: “No es verdad. No puede ser. Esto es un sueño, es un imposible: yo soy apenas un arroyito y vos vivís rodeada de ríos torrentosos… ¿por qué fijarte en mi?”. “Precisamente por eso.”, me respondió, y agregó: “Cuando descubran por qué te elegí, vos que nunca fuiste ni sos un arroyito, serás para todos un río caudaloso”. Confieso que cuando desde la primera fila, butaca 17 veía las primeras escenas, pensé inmediatamente en ella.

La obra tiene en la dirección a Daniel Veronese y está protagonizada por Fernán Mirás, Griselda Siciliani, Magela Zanotta y Sergio Surraco, en el Multiteatro de la calle Corrientes. Hay – además-un ingenioso y dinámico manejo escénico para definir con rapidez los cambios de lugares, situaciones y personajes.


martes, enero 06, 2009

359. NADIE SABE ADONDE VA LA NOCHE

Aunque hay una introducción que se atribuye el prólogo al escrito de Ricardo Rojas, el periplo del profesor de literatura inglesa y norteamericana, por ATOPIA (¿Rosario?) comienza luego:
INICIO : "Mi madre había sido una persona tan alegre que cuando vi desaparecer su féretro en el correspondiente nicho - como un cajón cuyos contenidos se retiraran de la vida hasta ser nuevamente convocados - no imaginé que mi padre podría haberla empujado hasta ahí. Y sin embargo, ahora que había visto abrir nerviosamente los cajones de la cristalera, encaprichado en hallar cierto mantel en particular con la tozudez que yo sólo recuerdo haber tenido de niño, sentí alivio: su mente ya no tenía poder sobre la mía". (13)
FINAL: "- ¿La gente cambia de nombre cuando muere?. - No. Miriam es María en hebreo: María no ascendió viva a los cielos. - ¿Está en el cielo y acá?. - Está en todas partes, porque es la Madre de Dios. - ¿Está en los bares? - Está en todas partes. Está en todas, todas partes. - ¿De día y de noche? ¿de nochje también? - Siempre - me respondió [mi madre] - Y para siempre" (96)
Es verdad que el periplo de Ricardo Rojas – también conocido por su seudónimo Dick Redds - por la noche y el territorio de Atopia se asemeja a los periplos de los héroes, al ULYSES de Joyce (que tengo muy leído y marcado en todas sus páginas, desde mi formación en la universidad), a Adan Buenosayres (que se asoma en el cuarto estante de mi biblioteca)... pero creo que tiene mucho de búsqueda de la mujer, la diosa, el origen primordial, la matriz, el origen del mundo. En todas las mujeres, una mujer, la mujer: en todos los cuerpo, el cuerpo iniciático y definitivo, mezcla de madre y mujer, de protección y deseo, de dadora de vida y procreadora de todos los deseos.
No es extraño que circule por un territorio postmoderno, propio de una noche de viernes y de una sociedad de nuestros días: sobreabundan los vicios de una sociedad farandulera en la que proliferan adolescentes frívolas, ex alumnos caídos en desgracia, taxistas que parecen estrellas de rock, prostitutas, camaradas de la noche y toda una galería de fenómenos. "Podría haber sido el fin del mundo y no me hubiera importado gran cosa, a esa altura, tal era mi satisfacción".(90)
Ese personaje masculino en decadencia, ese intelectual que no puede ejercer su rol a esas horas necesita de esa mujer para cerrar su viaje, para regresar a su Itaca, para reencontrarse con su isla. Los remeros y navegantes del pasado son ahora los taxistas que pueden llevar - dormido como llevan los Feacios a Ulises - a Rojas hasta su destino definitivo.
En el capítulo 11, hay una descripción de los cuerpos femeninos "fabricados" por la gimnasia, las dietas, las cirugías, los aparatos, las ortopedias de nuestro tiempo (Christian Ferrrer) que repiten clones femeninos en todas las que concurren a determinados lugares: " El lugar se veía bastante animado, aunque lo poblaban la clase de hombres que yo detesto. (...) Me senté a la barra, pedí un whisky importado y me dediqué a observar a las mujeres. Parecía como si alguna siniestra dictadura del futuro las hubiera fabricado una por una, amasándola en carne picada, y luego las hubiera forrado en piel. Si uno se ponía a calcular la cantidad de horas de gimnasio, quirófano, cama solar y peluquería que llevaban echadas encima aquellos cuerpos, llegaba a la conclusión de que encontraba solo en medio de un montón de máquinas de gastar tarjetas de crédito". (39)

VIGNOLI BEATRIZ (2007), NADIE SABE ADONDE VA LA NOCHE. nouvelle. BAJOLALUNA. BUENOS AIRES


358. PADRES PERFECTOS + ¿RELIGION O ALIENACION?


Padres Perfectos (2006) (Perfects Parents) Inglaterra. Christopher Eccleston, Susannah Harker, Maddy Garrood, Brendan Coyle, Andrew French. Director: Joe Ahearne. Duración: 92 minutos.


Stuart y Alison son los devotos padres de Lucy, una niña de 10 años, única hija a la que consagran sus vidas. La película comienza cuando Lucy presencia una pelea en su escuela, pelea que queda registrada en su celular. Cuando Stuart, su padre, se entera del peligroso contexto en el cual transcurren los días de su hija, decide hacerse cargo él mismo de su educación, hasta encontrar otra alternativa más segura. Recorre varias instituciones educativas pero en ninguna hay garantías de educación y seguridad. La única escuela de la zona que no está atravesada por la violencia y es un ejemplo de orden y disciplina, es un establecimiento católico en manos de una Orden de hermanas, empieza la disyuntiva para la familia: deben aceptar la fe o fingir que la tienen para lograr un lugar. Hay una serie de fraudes que permiten que Lucy pueda aspirar a un futuro más prometedor. Logran el ingreso al Establecimiento pero los problemas comienzan allí, cuando deben devolver o continuar con los fraudes para mantener los derechos. Pero juntos descubren que sostener una mentira puede suponer muchos sacrificios. Y mientras los padres van dando paso a la verdad, la hija que ha descubierto la fe termina convencida del valor de la misma. Una redención final que parece justificar la violencia que por momento parece exagerada.

Aunque hay una serie de lugares comunes en donde los temas de la religión transitan por los sitios más previsibles, hay discusiones de fondo en torno a la educación y a la propiedad de la “buena educación”. Las figuras religiosas tipos, únicas (monja – cura), sus costumbres y su trato, los argumentos para hacer lo que hacen, la extorsión por el abuso, el juego del poder son temas y cuestiones que se suponen demasiado a la mano.

La película pretende hablar de educación pero no se mete en las escuelas ni en las aulas ni en las clases: solo se queda con el tema administrativo, edilicio, de disciplina y de autoridades. Las verdaderas cuestiones educativas quedan afuera de la discusión. Hasta parece poco creíble que ese transitorio proceso de des-escolarización y educación familiar fuera posible. El juego religión y habilitación y no-creencia (ya que no hay un ateísmo militante) como ausencia de derechos genera algunos cruces interesantes… al tiempo que el barniz de religión y de prácticas parece un recorrido posible, no ausente en la historia de la humanidad (muchas veces las presuntas conversiones eran solamente eso). Habría que certificar hasta qué punto refleja la realidad de Inglaterra y por qué se han centrado en la educación y en una parroquia católica (con su liturgia).


No es una gran película, pero puede servir para un debate sobre actitudes y procedimientos de determinados sectores y sobre todo, ese “control de la buena educación” que tiene como marco las congregaciones religiosas…que hacen su selección para mantener su oferta

357. PENNAC + ESCUELA + CANCRE




“Burro, incapaz, inútil, “durazno”, idiota, bruto, animal, retrasado, retardado, perdido”, ¿cuántos calificativos utilizamos los docentes cuando, sueltos de boca, dejamos que las palabras sean más rápida que el pensamiento?

A Pennac la literatura le salvó la vida. Bueno, los salvavidas fueron la literatura y el amor. La primera en forma de profesor con una intuición genial, el amor en forma de chica que cree en él, en el último de la clase, en el más torpe del pelotón de los torpes, el cancre, como dicen los franceses. Ahora Mondadori publica en Mal de escuela (Chagrin d'école), el relato y las reflexiones que le inspiran ese rescate, un libro en cuya contraportada incluye un boletín escolar de Pennac por el que aprendemos que el profesor de francés le consideraba "un alumno alegre pero un triste alumno", el de matemáticas lamentaba que careciera de bases, mientras que para el de inglés "habla mucho pero ni una palabra en inglés". El de dibujo dice algo parecido: "Dibuja por todas partes excepto en clase".

Mal de escuela podría ser un libro sobre la enseñanza, los problemas de la enseñanza, un ensayo, pero no es eso porque "estadísticamente todo se explica, personalmente todo se complica". Y Pennac habla de él, del cancre Pennac y de los cancres que ha conocido cuando, luego, él pasó a ser profesor. "Que la palabra cancre no exista en castellano me recuerda ese viejo proyecto de hacer un diccionario universal de palabras que no existen en otros idiomas, un diccionario de palabras que no existen pero son imprescindibles. La realidad existe en todas las latitudes pero no siempre tiene la palabra adecuada. La saudade de brasileños y portugueses también nos alcanza a los franceses pero carecemos del término exacto. Ustedes, en España, pueden adjetivar la vergüenza y calificarla de ajena cuando provoca un efecto de empatía, pero eso en Francia no lo hacemos".

Hoy se ríe de su pasado de alumno catastrófico pero sólo es divertido porque puede contarlo. La situación se prolongó durante los primeros quince o dieciséis años de su vida. ¿Por qué? Un misterio. El padre, profesor de élite; la madre, en casa ocupándose de los hijos; los hermanos, alumnos brillantes. Menos Pennac. Daniel Pennacchioni para el registro civil o cuando pasaban lista en clase. "Esos años fueron terribles. Todo nace de una primera incomprensión, de un problema de inhibición, provocado por la timidez, el azar o cualquier otra causa. Y se acumula y se interioriza. Te dices a ti mismo que eres idiota, un cretino, que no hay nada que hacer contigo. Si te consideras idiota entonces quedas liberado de cualquier esfuerzo. Lo tuyo es irreparable. Luego, a partir de 1969, cuando empecé a trabajar como profesor de alumnos de bachillerato, nunca me topé con ningún muchacho idiota. Los padres pueden, podemos ser idiotas, la televisión, los libros, los grupos, pero los chavales no lo son. Los hay más vivos, más atrevidos, más rápidos, pero ningún cancre es idiota.

Francia o, mejor dicho, la República Francesa ha confiado en la escuela durante cien años. El hecho de ser pública, gratuita y obligatoria, de ofrecer un nivel de calidad y exigencia uniforme para toda la población le confería legitimidad y la convertía al mismo tiempo en elemento básico del llamado ascensor social. Era el símbolo de la igualdad de oportunidades en marcha. Pennac cree haber visto morir esa escuela. "Alrededor de 1975. Mayo del 68 era un movimiento anticonsumista, pero cuando sus efectos fueron desvaneciéndose y la sociedad francesa adoptó formas más liberales, entonces irrumpió el consumo de masas también en la escuela. Los niños y los padres pasaron a ser clientes y consumidores. Y la escuela no tiene nada que vender. Imparte saber, transmite conocimiento, algo que es necesario pero que raramente se desea. Hoy muchos chavales parecen un escaparate al servicio de diversas marcas. Los que tienen libertad de espíritu respecto a esa clientelización de la enseñanza son los que saben resistir mejor los espejismos del consumo".

El primer profesor que supo qué hacer con el cancre Pennacchioni era el responsable de lengua francesa. Vio que ese alumno desastroso, incapaz de comprender las normas más elementales de la gramática y la ortografía, era un lector compulsivo. "Me liberó de preguntas y exámenes pero me exigió que escribiera una novela. Era una responsabilidad nueva y extraordinaria. De pronto tenía un estatuto propio dentro del universo escolar. Eso fue importantísimo". Pero aún debió serlo más el amor. "La gente dice que el amor te vuelve idiota. ¡No se habrán enamorado nunca! El amor te hace más inteligente: el pulso se acelera, la adrenalina sube y tú, para seducir a la chica que te gusta, de la que estás locamente enamorado, inventas lo que haga falta. La chica y yo coincidimos en un curso de teatro, ensayando La doble inconstancia, de Marivaux. Yo era muy mal actor pero me entusiasmaba el teatro. Ella, que iba dos cursos más adelantada que yo, contumaz repetidor, que tenía unas notas extraordinarias, que era bella e inteligente, me eligió a mí, al cancre. ¡Alguien me llamaba por mi nombre y no era para ridiculizarme delante de los demás, para poner en evidencia mi idiotez! Eso también fue enorme para sacarme de la condición de cretino asumido".

En Mal de escuela nos explica cómo se reconcilió con la memoria, con el hecho de almacenar conocimientos en el cerebro y también cómo logró hacer partícipes de esa misma reconciliación a sus alumnos. "La memoria no es una cuestión de acumulación sino de comprensión. Cuando estudiaba había que aprenderse un poema de memoria cada semana. Y éramos examinados sobre ese poema. Luego venía otro que permitía olvidar el anterior. ¡En realidad, te pedían que lo olvidases! Al final, cuando llegaba el momento de las pruebas de acceso a la universidad, le sugerían al alumno que utilizase elementos de su cultura personal para construir un discurso. ¿De qué cultura personal podía tratarse en esa lógica cuantitativa y cronológica, en la que a cada semana le correspondía su poema y el olvido del anterior? Con los alumnos decidimos aprender a memorizar una serie de textos: de ensayo, poemas, chistes, pasajes de novelas. Podía valer un aforismo de Woody Allen o una reflexión de Montesquieu. Lo importante era haber comprendido el texto, haber logrado amarlo. En vez de someterlo a esos análisis de forense que acaban con cualquier deseo -¿quién quiere hacer el amor con un cadáver?-, se trataba de hacer propio el texto, de darse cuenta de hasta qué punto aquello nos concernía. Hablar de bovarismo como concepto puede parecer abstruso, pero no lo es cuando recuerdas el pasaje de Emma Bovary mirando por la ventana. A final de curso nos acordábamos de todos, de los aprendidos las primeras semanas y de los que habían llegado más tarde. No hay nada más emocionante que ver cómo un chaval descubre que la memoria no es cuestión de acumulación".

La lógica de Pennac tiene mucho que ver con la sensatez. Él está convencido de que las dificultades gramaticales se resuelven gracias a la gramática, que las faltas de ortografía desaparecen haciendo ejercicios de ortografía, que el pavor ante los libros se arregla leyendo y que la incapacidad para comprender exige una inmersión en el texto.

No le gusta hablar de la crisis de la enseñanza. No se trata de negar los problemas pero sí de evitar las generalizaciones. "Todo puede resumirse en esa frase mil veces repetida que afirma que el alumno carece de bases sólidas. ¡Es lo mismo que decir que la culpa no es mía! El profesor de primaria se queja de la guardería y de que los padres no educan a los hijos, pero el de secundaria cree que el de primaria no ha hecho bien su trabajo. Cuando aprueban por fin el bachillerato siguen sin tener buenos cimientos y los catedráticos de universidad se quejan de cómo les llegan los alumnos a las aulas. Los padres creen que la culpa es de los profesores, éstos arremeten contra el ministerio, que se queja del Mayo del 68 o de lo que haga falta. ¡La culpa siempre es de los otros! Es un proceso de chivoexpiación global que impide hablar de nada y sobre todo intentar arreglar algo". La dramatización sistemática de los conflictos escolares también contamina la escuela".

"En cualquier caso, cuando se habla de violencia en la escuela no hay que olvidar que la escuela es, per se, el lugar de todas las violencias. Es el lugar donde se entrechocan el conocimiento y la ignorancia. Enseñar es violento, es violentar al otro. ¡Todo acto iniciático es violento!", concluye sin dejar de creer en que la violencia que el saber le aplica a la ignorancia está justificada y que el aprendizaje es una forma de canalización de la violencia. Los cancres, escudados en su caparazón de nulidades, puede que sufran esa violencia más que cualquier otro tipo de alumno. "El cancre, como todos los demás, cuando tiene que responder a una pregunta, puede elegir entre una respuesta correcta, otra equivocada o la absurda. Acostumbra a elegir la absurda. Cuando sucede esto el profesor no puede calificarle, decirle que su respuesta es errónea porque no lo es: es absurda, que es otra cosa. El cancre responde lo primero que le pasa por la cabeza porque aún no ha salido de la lógica infantil que hace que el niño crea que cuando el profesor pregunta es porque necesita una respuesta. El cancre responde para que le dejen tranquilo, para que quede claro que él, el cretino, el idiota, cumple con las reglas del juego y contesta aunque sea un absurdo". (EL PAIS. 2008. EL TORPE PENNAC)


PENNAC Daniel (2008) Mal de escuela.Traducción de Manuel Serrat Crespo. Mondadori. Barcelona, 2008. 256 páginas.

Aprender es una actividad dolorosa para un niño, mientras que comprender es una experiencia educativa altamente gratificante. Enseñar es violento, es violentar al otro. Pennac cree que la violencia que el saber aplica a la ignorancia está justificada y que el aprendizaje es una forma de canalización de la violencia. Los “cancres”, escudados en su caparazón de nulidades, puede que sufran esa violencia más que cualquier otro tipo de alumno. Esa sensación de sentirse excluido por no entender lo que el profesor explica, y avergonzarse muchas veces por ello, es una situación por la que la mayoría de los seres humanos pasamos en algún momento de nuestra trayectoria escolar y deja una cicatriz que nunca termina de borrarse del todo. Por ese motivo posiblemente todo lo que se narra en el libro provoca inmediata empatía con el lector.

El gran aporte del libro quizás sea el planteo de que únicamente conectando afectivamente con los alumnos, con la humanidad que ellos traen, será posible romper con las barreras de la incomprensión. La transmisión de saberes basada en un método pedagógico no basta: Pennac señala que el sistema educativo es un sistema muy enfocado en los resultados, las calificaciones, las evaluaciones. La clave está en los lazos afectivos que se establecen con los alumnos. El autor defiende al docente que se involucra y se implica tanto con su materia como con sus alumnos, y que sabe bien qué cuerdas tocar para rescatar los puntos fuertes de cada alumno. (EDUC-AR)

sábado, enero 03, 2009

356. DOS DOCUMENTALES + TOMAR CONCIENCIA + BUSCAR LA VERDAD













Dos documentales - asociados por el azar - me permitieron tomar conciencia del uso del testimonio visual y narrativo de dos momentos de las historias de dos países hermanos con historias análogas. Uno es el documental de chileno PATRICIO GUZMAN = SALVADOR ALLENDE, y el otros, el documental "M" de NICOLAS PRIDIVERA. Lo curioso, lo rico, lo valioso de ambos es el intento de reflejar lo que realmente ha pasado, lo que los testigos recuerdan, lo que los sobreviviente pueden y quieren contar. No se trata de una construcción arbitraria (aunque siempre lo sea) para imponer una mirada, sino de una construcción a partir de lo que se ha filmado (Allende), de lo que se va escuchando (M), con sus idas y venidas, sus contradicciones y sus incertidumbres, sus miradas cruzadas, inquietas, alejadas de certezas pre-armadas. Como espectador uno tiene la sensación de ir acompañando la búsqueda de PRIDIVERA que no logra "reconstruir" la vida y la muerte de su madre, las razones, su militancia, el grado de compromiso, las explicaciones necesarias. Ni los organismos oficiales de los DDHH, ni las organizaciones tienen ideas claras al respecto: carteles, consignas, archivos, informaciones nunca son completas, no están articuladas, están llenos se silencios, hiatos, ausencias. Pero, además, los compañeros de su madre, amigos de la juventud y del trabajo, compañeros de una presunta militancia no logran definirse, ni definir a la madre. Ni el grado de compromiso, ni sus actividades, hasta tienen dudas sobre su misma ideología. Por supuesto - y esta es la razón fundamental - nadie sabe del destino definitivo, de su muerte, de su desaparición, de su presencia en algún lugar de detención. Nada. Hay detalles de la detención, pero luego, nada. Hasta el nombre ha sido silenciado: como si la desaparición verdadera y profunda fuera esa, no haber dejado rastro alguno, mas que las cosas que han quedado en alguno de los cajones, en las numerosas fotos y en muchos de los videos. Hay nombres, lugares, muertos conocidos, instituciones (INTA), hasta posibles responsables, pero M no aparece, no aparece nunca. En los diálogos aparece la búsqueda sistemática, incisiva, metódica, racional de NICOLAS, y las respuestas titubantes, contradictorias, incompletas de los que vivieron esos días. Y las repreguntas vuelven sobre lo obvio, para tratar de aclarar, de dar luz. Y la luz no siempre aparece. No fueron tan claras las cosas: refleja mucho de lo que nos pasa a los que vivimos en ese período. Trae al recuerdo la conocida y reciente exposición que GERMANO hace de los desaparecidos de PARANA, jugando con la presencia y la ausencia de cada uno de ellos en las fotos del pasado y del presente: es el mismo lugar pero el tiempo lo ha cambiado todo. De muchos no podemos dar todos los testimonios, todas las versiones. Siempre había - en unos, en otros, en nosotros mismos - otras dimensiones que púdicamente ocultábamos. ¿Se puede juzgar desde el presente esas páginas del pasado? ¿Hubo algún tipo de rédito, de mínima victoria en esos esfuerzos heroicos, en los últimos esfuerzos heroicos próximos al fin de la historia? El compromiso de NICOLAS en la búsqueda (a los 36 años, la edad de la madre al desaparecer) y en la realización de la película, es impecable.

Con ALLENDE uno se encuentra con la reivindicación prolija, detallada, admirablemente documentada de una historia de coherencia, de jugadas consecuentes. El Allende de los 70 es el último capítulo de un Allende que hunde sus raíces el 20 años de militancia. Tal vez haya que decir demasiadas cosas acerca de las estrategias del final, de la lucha definitiva, de sus últimas determinaciones... pero no se puede decir nada de toda de toda la vida que puso en cada una de sus acciones y decisiones con ese socialismo democrático que se construía sobre la convicción de que solamente a través de la democracia las transformaciones socialistas eran posible.

Los dos documentales nos dejan ese sabor amargo de la derrota. En el caso de Allende - como se dice - la sensación de que hubo derrota y olvido. En el caso de M... de que ha habido otra forma de olvido, oculto detrás de ciertas reivindicaciones que no han llegado a todos.

Memoria, justicia, aprendizajes.

La película SALVADOR ALLENDE puede asociarse - en un ciclo - a MACHUCA... y ambos documentales en un ciclo sobre los misterios y laberintos de la memoria.

355. GONZALO MILLAN + SALVADOR ALLENDE



El cuidado y muy elaborado documental del reconocido PATRICI0 GUZMAN sobre SALVADOR ALLENDE - impecable, preciso, justo, reivindicador de una figura injustamente silenciada -nos regala en el cierre el bello poema de GONZALLO MILLAN (muerto en el 2006) leído por el mismo y jugando con esa envidiable posibilidad de que todo vuelva atras, de que el tiempo regreso a los buenos, bellos, victoriosos momentos. Es bueno recordar a todos ellos.




El río invierte el curso de su corriente.
El agua de las cascadas sube.
La gente empieza a caminar retrocediendo.

Los caballos caminan hacia atrás.
Los militares deshacen lo desfilado.
Las balas salen de las carnes.
Las balas entran en los cañones.
Los oficiales enfundan sus pistolas.
La corriente se devuelve por los cables.
La corriente penetra por los enchufes.

Los torturados dejan de agitarse.
Los torturados cierran sus bocas.
Los campos de concentración se vacían.
Aparecen los desaparecidos.
Los muertos salen de sus tumbas.

Los aviones vuelan hacia atrás
Los rockets suben hacia los aviones.
Allende dispara.
Las llamas se apagan.
Se saca el casco.
La Moneda se reconstituye íntegra.
Su cráneo se recompone.
Sale a un balcón.

Allende retrocede hasta Tomás Moro.
Los detenidos salen de espalda de los estadios.
11 de Septiembre.
Regresan aviones con refugiados.
Chile es un país democrático.
Las fuerzas armadas respetan la constitución.
Los militares vuelven a sus cuarteles.

Renace Neruda.
Vuelve en una ambulancia a Isla Negra.
Le duele la próstata. Escribe.
Víctor Jara toca la guitarra. Canta.
Los discursos entran en las bocas.
El tirano abraza a Prat.
Desaparece. Prat revive.
Los cesantes son recontratados.
Los obreros desfilan cantando.
¡Venceremos!


La ciudad - ¿está allí este poema? - no es un simple catálogo de las fechorías dictatoriales que se intentan borran en el escenario de la post dictadura. Más importante es su apertura a lo político, entendiéndolo como lucha emancipatoria. En tiempos de fragmentos, post ideologías y derrotas, donde el escenario estético debe presentarse alejado de toda interferencia política, La ciudad instala una sutura donde se cruza lo político con la poesía, y no solamente por medio de la denuncia. Veamos, para terminar, este poema en donde Millán altera la corriente del tiempo para desmantelar fugazmente la teleología del capital que se mira como eterno, infinitamente reproducible, y hacernos pensar en un espacio fuera de la catástrofe actual. (Francisco Leal. 2006)

jueves, enero 01, 2009

354. MENSAJE VALIOSO


Benedetti : La gente que me gusta...

Primero que todo,
me gusta la gente que vibra.
Que no hay que empujarla,
que no hay que decirle que haga las cosas,
sino que sabe lo que hay que hacer
y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad
para medir las consecuencias de sus acciones,
la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma,
pero que no pierda de vista
que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa
que el trabajo en equipo, entre amigos,
produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca,
capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables
a las decisiones de un jefe.
Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero,
la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivoco.
Me gusta la gente que al aceptar sus errores,
se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente.
A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente,
que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados.
Con gente como esa, me comprometo a lo que sea,
ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.

353. REGRESOS


Primer día del año. Ha llegado el 2009. Llueve. En realidad ha llovido todo el día, pero la llovizna es una fiel compañera para estos días en que hay que recuperar fuerzas y bienestar físico. Charlamos con un amigo de toda la vida, mientras el auto circula por los lugares conocidos y se escuchan las incansables canciones de Pasión Vega. Recordamos los viejos tiempos. No hay nostalgia de la edad, sino algunos recuerdos que memoran algunas personas que hace mucho tiempo hemos pedido. Yo defiendo la posibilidad necesaria de los re-encuentros; digo que por este país ha pasado una aplanadora que - entre muchas cosas - hizo desaparecer los vínculos, primero sobre la base de la sospecha, luego por el juego de relaciones funcionales y pragmáticas de la postmododernidad y finalmente por los problemas de inseguridad que nos encierran en nuestras viviendas y en nuestras vida. Ray coincide en parte, pero sobre todo afirma que lo vivido, vivido está, que tal vez los que nosotros deseamos re-encontrar no quieren re-encontarse con nosotros, que es posible que haya olvido, silencios, arrepentimientos, lejanías, des-conocimientos... y que es preferible quedarnos solamente con el recuerdo. Jugamos a imaginar reencuentros, cada uno a su manera... y sospechamos que a la ceremonia de los abrazos, no le siguen las palabras, que es imposible contar tanta vida, que es imprudente, poco pudoroso, innecesario.

No discutimos, las palabras fluyen sin pasión, naturalmente. Y yo pido una tarde, solamente una tarde para operar la síntesis mágica, milagrosa, definitiva, dialéctica en que me reencuentre con los amigos de entonces (en el momento mas feliz) y lo que somos hoy; pido que haya un momento para encontrar, un momento que esté entre la vida que vivimos y la muerte que nos acecha, que haya una posibilidad de revancha, un regreso. Que vuelva algo de Vignaud, algo de Manucho, ciertos paseos junto al mar o jornadas de estudio en Viedma, los amigos perdidos de ciertos barrios, mi primera experiencia en la ciudad que habito en el mítico 72 - 73, el colegio La Salle de Paraná (Pedro, Esther, los Rodríguez, Stang, los hermanos, algunos alumnos), los amigos y conocidos que he frecuentado en este lugar, la experiencia de Junín, los compañeros del Doctorado... sólo pido un regreso, una tarde, unas horas, algo. Que no se pierda definitivamente todo en el olvido.

Sé que es imposible, que muchos de ellos se morirán sin que yo lo sepa. Y que yo mismo moriré en algún momento sin que muchos de ellos se enteren.

La vida tiene mucho de orfandad, de retornos imposible, de lejanía. Y cuando abrazo al amigo que comparte este primer día, regresan todos estos fantasmas. Pero las palabras, la lluvia, el primer día del año, la amistad ayudan a curarnos.

jueves, diciembre 25, 2008

352. SALUDOS NECESARIOS



A menudo los años se nos parecen. Este 2008 pudo haber sido feliz, victorioso, productivo, triste, conflictivo o plagado de incertidumbre. Pero será para siempre nuestro 2008. El tiempo - eternamente arbitrario - nos otorga una nueva oportunidad con el año que se inicia.

Que el 2009 represente un esfuerzo constante por construirlo cada día a la medida de nuestros deseos. Y que las instituciones – especialmente las educativas – descubran o renueven la sana costumbre de esperar, trabajar, crear juntos, fortaleciendo los vínculos e imaginando tiempos nuevos y mejores para todos.

¡FELIZ NAVIDAD! – ¡FELIZ AÑO NUEVO!

351. OPERACION, DOLOR, ENFERMEDAD


Viernes 19 de diciembre. Todo el calor en la ciudad. A las 09,45 estábamos en la habitación 60 despidiendo y augurándole ánimo y suerte a Sergio. Le esperaba una operación riesgosa de cinco horas. Estaba tranquilo, pero estaba allí – como nosotros – ajeno a todo lo que él pudiera hacer, a merced de los profesionales. A las 10 se lo fueron tragando las diversas puertas de la clínica y finalmente desapareció en un sector de acceso restringido o prohibido.
Fuimos al sector dispuesto para los familiares que aguardan resultados de la operación. Y allí el tiempo se convirtió en eternidad. El lugar tenía ese obsceno de los hospitales, olores en que se mezclan los fármacos, los olores de los cuerpos que sufren, los desinfectantes, esos aromas que tienen el raro privilegio de disparar desde nuestro interior todos los recuerdos: nuestra propia enfermedad, el dolor de próximo de otros tiempos, muertes inesperadas, atenciones de urgencia, esa geografía llena de luces y de escasa presencia de sol, de aire, de vida real, de ruidos…
No podía silenciar esos olores que llegaban de todas partes, con una agresividad cómplices porque no son sino los olores esperados, los naturales, los que deben estar alli.
Y el festival de los colore, porque pasaban diversos agentes hospitalarios con sus uniformes y sus maneras de caminar y sus formas de ser y sus portes y su saber o no saber. Ellos están en su territorio. Ellos son dueños y testigos de la enfermedad, del dolor, de las alegrías, de la vida, de la muerte, de los rituales, de las costumbres, de la nada. Para ellos, nosotros somos los extraños, los que solamente habitamos ese lugar por algunas horas. Y vendràn otros a llorar, a rezar, a reir, a festejar o al maldecir.
Esperamos pacientemente hasta las 15.00. Nos pusimos impacientes. Sergio ponía el cuerpo, nosotros la ansiedad. Sin poder hacer nada. Cada uno de nosotros decide cosas en cada uno de sus trabajos en cada uno de los días: allí no decíamos nada, éramos juguete del hacer y de la decisión de otros.
Por años he hablado de las SITUACIONES LIMITES: estaba padeciendo una de ellas. Durante todo el segundo semestre trabajé en la formación de enfermeras: hablé del curar, del cuidar, del dolor y la salud, de la muerte y la vida, de los médicos y las enfermas, de las habitaciones, los servicios, el oficce, la atención… nunca pensé que cerraría el año con un TRABAJO PRACTICO para el docente.
A las 15,30 uno los médicos anunció que las cosas habían salido bien y que estaban cosiéndolo. Al rato salió el cirujano que nos saludó con afecto y nos ofreció una explicación que mezclaba los términos técnicos con un uso coloquial. Dio una mirada de satisfacción sobre el proceso y puso su cuota de prudente reparo con respecto al futuro inmediato.
Esperamos verlo salir de la sala de cirugía rumbo a terapia intensiva. Pasó dormido. Y al rato un permiso especial nos facilitó saludarlo y darle ánimo cuando se despertaba de la anestesia. Pasé frente a los internados de terapia… y me vinieron en tropel mis recuerdos de aquel noviembre/diciembre de 1980 o aquel febrero del 83.
Salimos y la ciudad envuelta en llama en un diciembre abrasador nos tragó para dejarnos partir.

viernes, diciembre 12, 2008

350. LA CONSTRUCCION DEL SUJETO AMOROSO

De manera análoga a la CONSTRUCCION DEL SUJETO PEDAGOGICO (PUIGGROS. 1990), podemos hablar de la CONSTRUCCION DEL SUJETO AMOROSO. Los sujetos sociales de las más diversas clases y condiciones participan en situaciones educativas. Todas ellas pretenden contribuir a la constitución y al cambio de otros sujetos a través de la educación. En el sistema educativo moderno siempre se trata de sujetos (educadores) que intentan incidir en otros sujetos (educandos) para lograr que se transformen en adultos, ciudadanos, trabajadores, soldados, emprendedores, feligreses, dirigentes, intelectuales, profesionales o lo que fuere. La educación es también una práctica productora de sujetos a partir de otros sujetos, es una mediación, que se realiza, se hace efectiva construyendo un sujeto mediador, que se denomina sujeto pedagógico. El sujeto pedagógico es un lugar de encuentro en donde lo que se articula no es la identidad de cada sujeto sino la diferencia, porque en ámbito en donde se encuentran los sujetos.

En las relaciones amorosas, los sujetos se encuentran, procediendo de subjetividades distintas, de individualidades diversas, de identidades inabordables. Cada uno es lo que es y sigue siendo el que lo que es a pesar del amor y durante el amor. El amor es un salir de la propia identidad para encontrarse con el otro que también sale de su identidad, con la tarea común de construir un nosotros amoroso. Ni el yo, ni el tú de la designación del lenguaje, sino el nosotros que sustituye la identidad por la diferencia, por este nuevo territorio compartido y común. Sólo hay amor cuando alguien abandona lo propio y se sumerge en la nueva entidad construida a través de la mirada, la palabra, el abrazo, el beso, el pensamiento, los cuerpos, el com-partir más absoluto.

Pero, a su vez, el amor no existe sino en esa construcción, en ese territorio de encuentro de tal manera que, de la misma manera que el sujeto pedagógico es el resultado de la construcción y por tanto expresión de la interacción mutua de los sujetos mas diversos (como muy bien lo ejemplifica PUIGGROS en el clásico Sujetos, disciplina y curriculum en los orígenes del sistema educativo argentino) de una manera análoga el amor es el resultado de la diversidad de sujetos, el sujeto amoroso es el producto absolutamente distinto de las variaciones de las identidades que se encuentran para crear la diferencia. Por eso los amores son siempre distintos o, dicho con mayor rigor, los sujetos amorosos son siempre innovadores, mas allá de que algunos logren refugiarse en la realización de un único y definitivo sujeto amoroso, otros los vayan mutando según edades y situaciones, y otros vayan en la búsqueda y no logren NUNCA construirlo. Tal vez, porque nunca abandona la identidad para abrirse a la diferencia.

En el sentido conviene leer algo que – en otro sentido y con absoluta claridad lógica – aporta BADIOU

“¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? El amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. Se pueden reconocer cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor. En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos. El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. La amistad también es la experiencia de los Dos pero es una experiencia mucho más débil que el amor. Por eso explicamos la amistad desde el punto de vista del amor y no a la inversa. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno – individual – sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia.” ALAIN BADIOU. ENTREVISTA. 2008

349. MAYO FRANCÉS + ALAIN BADIOU

“La complejidad de la pregunta consiste en que no hubo un Mayo del ’68 sino cuatro. Mayo del ’68 fue un acontecimiento, precisamente, porque estuvo compuesto por elementos diferentes. Cuando hablamos entonces de este acontecimiento, debemos precisar siempre de qué Mayo del ’68 estamos hablando. Para decirlo brevemente, hay un primer Mayo del ’68 que es la rebelión de la juventud; de hecho, no de toda la juventud sino de los estudiantes: es la revuelta de una minoría. Es la parte más visible del Mayo del ’68. Debemos decir también que esta parte no fue completamente original porque hacia fin de los sesenta hubo revueltas de los estudiantes prácticamente en todo el mundo: en México, Alemania, Estados Unidos, China… El segundo Mayo del ’68 es la huelga más importante de toda la historia de Francia. Es muy diferente del primero pues concierne a los trabajadores, millones de ellos, y no a los estudiantes. El tercer Mayo del ’68 es algo así como una revolución cultural. Tiene que ver con la agitación de los teatros y de los cineastas, también con la transformación de las reglas sexuales y con la revuelta feminista. El cuarto Mayo del ’68 es, finalmente, el más interesante. Consiste en la búsqueda de una nueva concepción de la política: la búsqueda por crear, por ejemplo, una colectividad entre trabajadores, estudiantes, extranjeros, etc. Creo que aquí yace el legado del Mayo del ’68. Porque la revuelta de los estudiantes en sí misma no es una cuestión universal, concierne a las universidades, a la relación entre la educación institucional y la educación pública. La huelga de trabajadores en sí misma es ampliamente controlada por el Partido Comunista y por los sindicatos tradicionales, no es un fenómeno nuevo. La transformación de las modalidades sexuales y la revolución cultural crean una modernidad, pero esta modernidad es compatible con el capitalismo. Hoy somos contemporáneos del Mayo del ’68 en la búsqueda de una nueva definición de la política. El problema clave es encontrar una forma de organización política que no se halla en la forma del viejo Partido Comunista (organización jerárquica, participación en las elecciones clásicas, etc). Este problema aún no esta resuelto “ ALAIN BADIOU: ENTREVISTA. 2008

martes, diciembre 09, 2008

348. CUATRO MINUTOS + ¿REDENCION?


Procedencia: Alemania (2006)
Dirección:
Chris Kraus
Intérpretes: Monica Bleibtreu, Hannah Herzsprung, Sven Pippig, Richy Müller, Jasmin Tabatabai, Stefan Kurt.
Guión:
Chris Kraus
Música: Annette Focks
Fotografía: Judith Kaufmann
Duración: 112 min.

La historia acontece en una cárcel de mujeres. Allí trabaja la veterana pianista Traude Krüger, en realidad Geltrud Krüger (1912 – 2004) que da clases de piano a las reclusas. Su presencia decadente, se suma al número exiguo y de escaso nivel de sus alumnas (solamente cuatro). Es natural que Traude viva disputando su presencia y su tarea con el director del penal. El descubrimiento del extraordinario talento musical de una alumna será una presencia diparadora para su vida. Jenny es un genio de la música, pero una expresión absoluta de la barbarie y el descontrol (sus rapto de violencia son impredecibles, incontenibles y sin límites) Pese a las dificultades de relación (parecen dos caracteres irreconciliables, ajenos, extraños, incomensurables) y los problemas para hacer entrar en razón a la talentosa Jenny (la joven está acusada de asesinato, su irascibilidad y rebeldía son casi patológicas), la maestra logrará poco a poco y con mucho esfuerzo no tanto impartirle las clases deseadas, sino hacer aflorar el verdadero talento para la música que Jenny tiene oculto detrás de su amor por el jazz y la música popular. Traude está convencida de que Jenny puede ganar el premio de un importante certamen musical, si es que se dedica al cultivo de la música clásica (Schuman, es el elegido).

Cuatro minutos es la segunda película de CHRIS KRAUSS (1963) como director y guionista. A la hora de explicar el punto de partida del film, Kraus declaró: "Siempre he pensado que la motivación era únicamente un sinónimo de talento. Pero ¿y si hubiera alguna diferencia? ¿Y si alguien tuviera talento pero le faltara motivación?". Sobre esta base, el director lleva esta idea por caminos nada convencionales, basado en un personaje real, pero trabajando con una historia verosímil. En la relación que se establece entre profesora y alumna nada es normal, la tensión es continua y nunca desaparece a pesar de ciertos momentos de calma: como espectador uno no logra saber cuándo reaccionará Jenny o cuando se cansará, se dará por vencida Traude. Ambas están contaminada por pasados distintos: Traude recuerda su historia asociada al nazismo, la relación de amor con una compañera a la que terminan ejecutando, acusándola de comunista y de la que deberá renegar – para poder sobrevivir – la maestra de piano. Jenny tiene un pasado loco, una relación patológica con su padre, una genialidad unida al descontrol, una muerte (real o atribuida) y un embarazo que termina en la muerte del bebé (porque le niegan, por ser presidiaria, la atención necesaria). Esos íntimos secretos – que aparecen en breves flash a lo largo de toda la historia – explican las reacciones y el carácter de ambas.

Sobre toda la historia pulula, lógicamente, la idea de la redención a través de la creatividad artística, en este caso por medio de la música. Pero también la presencia de la educación, de la maestra, que insiste una y otra vez porque sabe que los aprendizajes y los crecimientos son un acto de larga paciencia. Los personajes creados por Krauss – todos ellos, no sólo las dos mujeres - transmiten una tremenda amargura, y la puesta en escena carcelaria es tan áspera y gris como ellos. El final – en el teatro que va rodeando con su arquitectura y en diversas corazas protectoras el escenario – es de una belleza inimaginable, desde el punto de vista visual y musical. Es una película en la que se combinan la brutalidad y la ternura, el recuerdo del amor con la fuerza de un odio que no se sabe bien en quien depositar.

La solidez de la película, multipremiada en Alemania, tiene mucho que ver con el reparto. Probablemente, lo mejor del film es el trabajo de la debutante Hannah Herzsprung, elegida entre más de 1.200 chicas. Herzsprung, que había actuado antes en varias series de televisión, realiza una portentosa mimetización en la conflictiva y atormentada Jenny, una interpretación que llega al culmen en la impresionante y mencionada catarsis final. No en vano, desde muy lejos – y con varias copas bebidas – Traude feliz al triunfo de su alumna y ella le devuelve – por primera vez – la reverencia que tanto desea. La película está impecablemente filmada, con juegos muy curiosos de luces y sombras, de insinuaciones,. De miradas oblicuas.

La última actuación inesperada de sólo CUATRO MINUTOS (que da título al film, igual que sus 4 alumnos del principio) es lo que logra la maestra como permiso para su alumna, antes de que la apresen y la regresen a la cárcel de la que la ha sacado. Y la reverencia final en la que se congela la imagen, recuerda que puede ser cierto o no la frase con la que se encuentran y se presentan: “puedo ayudarte a convertirte en una mejor pianista, pero no en una mejor persona. Piénsalo”. De alguna manera hay algo de redención para todos: y en eso consiste ser mejor persona: en dejarse redimir, salvar, transformar.

viernes, diciembre 05, 2008

347. CUENTOS, RELATOS, SABERES

Los cuentos son una medicina. Me sentí fascinada por ellos desde que escuché el primero. Tienen un poder extraordinario; no exigen que hagamos, seamos o pongamos en práctica algo: basta con que escuchemos. Los cuentos contienen los remedios para reparar o recuperar cualquier pulsión perdida. Los cuentos engendran emociones, tristeza, preguntas, anhelos y comprensiones que hacen aflorar espontáneamente a la superficie el arquetipo.

Los cuentos están repletos de instrucciones que nos guían en medio de las complejidades de la vida. Los cuentos nos permiten comprender la necesidad de recobrar un arquetipo sumergido y los medios para hacerlo. (…)

A veces, varias capas culturales desdibujan los núcleos de los cuentos. Por ejemplo, en el caso de los hermanos Grimm (entre otros recopiladores de cuentos de hadas de los últimos siglos), hay poderosas sospechas de que sus confidentes (narradores de cuentos) de aquella época "purificaron" los relatos para no herir la susceptibilidad de los piadosos hermanos. A lo largo del tiempo, se superpusieron a los viejos símbolos paganos otros de carácter cristiano, de tal forma que el viejo curandero de un cuento se convirtió en una perversa bruja, un espíritu se transformó en un ángel, un velo de iniciación en un pañuelo o una niña llamada Bella (el nombre habitual de una criatura nacida durante el solsticio de verano) se rebautizó con el nombre de Schmerzenreich, Apenada. Los elementos sexuales se eliminaban. Las amables criaturas y animales se transmutaban a menudo en demonios y fantasmas

De esta manera se perdieron muchos relatos didácticos sobre el sexo, el amor, el dinero, el matrimonio, el nacimiento, la muerte y la transformación. De esta manera se borraron también los cuentos de hadas y los mitos que explican los antiguos misterios de las mujeres. Casi todas las viejas colecciones de cuentos de hadas y mitos que hoy en día se conservan se han expurgado de todo lo escatológico, lo sexual, lo perverso (incluso las advertencias contra todas estas cosas), lo precristiano, lo femenino, las diosas, los ritos de iniciación, los remedios para los distintos trastornos psicológicos y las instrucciones para los arrobamientos espirituales.

Pero no se han perdido para siempre. De niña escuché lo que me consta que son temas íntegros y sin retoque de antiguas historias, muchos de los cuales se incluyen en este libro. No obstante, hasta los fragmentos de relatos en su forma actual pueden contener todo el conjunto de la historia. He rebuscado un poco en lo que denomino en broma la medicina forense y la paliomitología de los cuentos de hadas, por más que la reconstrucción sea esencialmente una tarea larga, complicada y contemplativa. En pro de la efectividad, utilizo varías formas de exégesis, comparando los leitmotifs, considerando deducciones antropológicas e históricas y formas tanto nuevas como antiguas. Trato de reconstruir los relatos a partir de antiguas pautas arquetípicas aprendidas en mis estudios de psicología analítica y arquetípica, una disciplina que preserva y estudia todos los temas y argumentos de los cuentos de hadas, las leyendas y los mitos para poder entender las vidas instintivas de los seres humanos. Para ello me resultan útiles los patrones subyacentes en los mundos imaginarios, las imágenes colectivas del inconciente y las que aparecen en los sueños y en los estados de conciencia no ordinarios. Y para redondear la tarea con un toque más vistoso comparo las matrices de los relatos con los restos arqueológicos de las antiguas culturas, tales como objetos rituales de alfarería, máscaras y figurillas. Con pocas palabras y utilizando una locución típica de los cuentos de hadas, me he pasado mucho tiempo revisando las cenizas.
(Clarissa Pinkola Estés, Mujeres que corren con lobos.)