domingo, mayo 17, 2009

384.¡QUE PENA! SOMOS UN POCO MAS HUERFANOS DESDE HOY



Una muerte que nos entristece... y la palabra que queda más a la intemperie sin su presencia... Hay muertes que uno quisiera que no llegaran nunca para quienes pueden hacer de nosotros, seres distintos.

lunes, mayo 04, 2009

383. ENTRE LOS MUROS + PRESENTE Y FUTURO DE LA ESCUELA


ENTRE LOS MUROS

Francia, 2008
Dirección: Laurent Cantet
Guión: Laurent Cantet, Robin Campillo, François Bégaudeau.
Interpretación: François Bégaudeau, Nassim Amrabt, Laura Baquela.
Género: Drama
Duración: 128 minutos


Más allá del ritmo mismo de la película que nos facilita la posibilidad de meternos en el mundo de las escuela y “sentarnos” en un lugar privilegiado para poder observar y entender lo que sucede en el interior de las aulas, en el intercambio permanente de mensajes entre los profesores y los alumnos, hay una verdadera “Enciclopedia de temas y problemas de la educación escolar”.

Lo que el autor del libro original y el director se proponen y logran es merodear por el universo de las escuelas y concluir que allí hay muchas cosas que no funcionan o funcionan con muchas limitaciones. Y – al mismo tiempo – rescatar el esfuerzo de los educadores, esfuerzo (o buena voluntad que no siempre tiene los efectos deseados)

En una unidad de espacio (una escuela, un aula) y de tiempo (un año escolar), la historia concentra todas las historia. Basta observar una experiencia – en este caso – para concluir que todas las restantes serán análogas, aunque la escuela y los alumnos elegidos sean preponderantemente inmigrantes que han invadido la sociedad, las calles y las instituciones europeas, sin renunciar a sus identidades de origen.

Podrían haber sido muchas historias, o muchos docentes, o numerosos grupos de alumnos, pero se trata de un docente (el protagonista, el autor del libro original), un grupo de alumnos y una escuela. A su alrededor están los otros alumnos (casi invisibles), los docentes que interactúan con el colega de la historia, el director, los padres de los alumnos, la institución.


Por eso uno puede observar, analizar y re-trabajar temas y problemas tales como: Acuerdos y conflictos; situación de los Alumnos, los diversos momentos del Año escolar (principalmente inicio, evaluación periódica y final); los procesos de Aprendizajes; la geografía del Aula; la interacción con la Comunidad; la emergencia y la resolución de los Conflictos; la personalidad de los alumnos y la personal del Docente, las diversas Costumbres; las diferencias sociales y étnicas (se trata de un grupo multiétnico de alumnos), los procesos de inclusión y de exclusión; el ejercicio de la Disciplina y las Sanciones; los procesos de Expulsión (con el eufemismo de la “reubicación en otra institución educativa”); la función que desempeña el Director (con su propio ámbito de trabajo); la presencia y las historias de los colegas docentes (de dónde proviene, cómo reaccionan ante los problemas, como respaldan, interpelan o critican al compañero de trabajo); los procesos de enseñanza (los medios tecnológicos son totalmente tradicionales: el uso de la palabra, el interrogatorio y el pizarrón); los saberes y las carencias de los alumnos (vocabulario básico); la libertad de los alumnos para aceptar la propuesta de aprendizaje o para cerrarse sobre sí mismos y resistir; el presente y el futuro de la Escuela (¿es una defensa? ¿es un ataque? ¿es una propuesta de cambio?); el peso de las familias que interactúan con el docente (entrevista), participan de las decisiones e intervienen en momentos claves de la vida institucional; la geografía de la escuela: aula, patio, sala de reuniones, dirección, los afuera y los adentro de los “muros” (¿cárcel?); lo enunciado en los discursos de los docentes y lo no-dicho pero que opera como lenguaje; las Palabras que enuncian y palabras que ocultan o que caen en una equivocidad peligrosa (los conflictos se generan a partir de las interpretaciones de lo ambiguo); la palabra liberadora que – a través del autorretrato – permite que cada alumno se reconozca y se construya, dándose a conocer a los demás; los diversos lenguajes que atraviesan la escuela (especialmente la madre del alumno de Mali que pronuncia algunas palabras en francés y prefiere manejarse en su propio idioma); la activa participación institucional de los alumnos (desde su rol y personalidad adolescente); la vigencia de los códigos y de los Reglamentos; los diversos tipos de relaciones educador – educandos; la vida personal de los docentes, sus propias historias; los diversos tipos de reuniones institucionales (inicio de año, evaluación, informales, para determinar alguna sanción); los tonos, las agresiones, las discusiones; los gestos de acercamiento y afecto, las resistencias; las disposiciones del sistema; el clima de amplia libertad de expresión de los alumnos; la diversidad de los estudiantes: discutidores, insolentes, participativos, extraños, irrecuperables, casi condenados desde el inicio y los brillantes que se destacan; los tiempos de la escuela: los timbres marcan finales indiscutibles y ya la palabra del educador entra en el olvido; los recreos que introducen – como a lo largo de la película – el fútbol como una referencia obligada de los alumnos varones; el sentido, el significado, la trascendencia de los aprendizajes escolares. La última frase de la película se pronuncia mientras docentes y alumnos juegan un partido de fútbol como despedida del año. Es un cántico de aliento, un clamor alegre, un deseo: ¡Todos juntos!


Y aunque han quedado muchos temas fuera: diseño curricular (apenas insinuado), variedad de materias, sistema educativo, aspectos administrativos, otro tipo de actividades… el conjunto de temas abordados es realmente muy rico para generar una verdadera reflexión sobre lo que sucede y sobre lo que nos sucede.

Entre los muros enfatizó la "vocación documental" del film, al señalar que los intérpretes fueron no profesionales, empezando por el docente protagonista, que escribió el libro original y colaboró con Cantet (“Recursos humanos”, “El empleo del tiempo”), en el guión. También se remarcó la premisa de concentrar toda la acción en una escuela, emulando el formato de "estudio de caso" propio de la observación antropológica mientras que la cámara en mano inquieta indicaría que quien mira se deja guiar por los hechos tal como ocurren en su fluir real, a la caza de escenas que luzcan tensas, pintorescas y, ante todo, espontáneas. Toda la película ocurre en el interior de esta escuela. “Intenté dar una impresión carcelaria, porque creo que es lo que sienten la mayoría de estos chicos al entrar cada día a la institución”, afirmó Cantet. “Más allá de los alumnos y de los profesores, nadie más sabe que sucede exactamente en la escuela” agregó.


La historia empezó cuando el realizador Laurente Contet, conocedor del libro y vecino del colegio, pidió permiso al director del centro para rodar una película basada en el libro de François Bégaudeau, profesor de francés en el François-Dolto que interpreta su propio papel.

Logrado el permiso, se pusieron en funcionamiento durante un año talleres de cine los miércoles por la tarde abiertos a los alumnos. De ahí salieron seleccionados los 24 adolescentes que rodaron en cinco semanas, de principios de julio a principios de agosto de 2007, las escenas que transcurren en las aulas. Para grabar las escenas en el aula se utilizaron tres cámaras, filmando de corrido y hablando con los chicos –que desconocían del guión- y perfeccionando la escena hasta lograr su objetivo en cada una.


François Bégaudeau, el autor del libro original, guionista y quien desempeña el papel principal, con respecto al oficio de enseñar señala “Enseñar no funciona nunca porque finalmente en la vida aprendemos solos. El profesor será feliz cuando renuncie a enseñar e intente simplemente dar a los alumnos un marco que les permita reflexionar, hacer trabajar sus ojos, sus orejas, su cerebro, y por qué no su cuerpo, su creatividad. Todos los países, o casi, atraviesan una crisis de la enseñanza porque rechazamos entrar en esta lógica. Puede ser utópico, y sin embargo es tan simple.” Los docentes saben que pueden hacerse cargo de una realidad que los excede, ni es posible trabajar sin mínimas normas de convivencia. Todo es muy complejo. Algunos ya están hartos de la escuela, la mayoría la pilotea como puede, una profesora celebra su embarazo. El mundo sigue su curso.


El director, hablando de los adolescentes en nivel escolar, expresó que “están estigmatizados, se los considera idiotas, incapaces de concentrarse… es muy fácil decirlo, pero al escucharlos bien nos damos cuenta de que están más insertos en la sociedad que lo que pensamos”. Y aclaró para finalizar el tema: “la escuela prepara a los alumnos a ser buenos actores”.

viernes, mayo 01, 2009

382. 32 AÑOS: LA LETRA QUE FALTABA, LA FORMA PERFECTA


El lenguaje no es solamente un medio, algo que sirve para comunicarnos teniendo como referencia los signos y los significantes, sino que es algo que está entre el yo y la realidad, un conjunto de designaciones (léxico) capaz de crear tanto al yo como a la realidad. El lenguaje y el mundo – afirma Wittgenstein – son co-extensivos, los límites de uno son exactamente los límites del otro. Tanto pensamiento tienes como lenguaje tienen y tanto mundo tienes como palabras manejas.
De pronto, la palabra me devolvió el mundo olvidado, silenciado, oculto, obstruido, cerrado. La imagen primero, la palabra luego. Dos llamados (23 y 29 de abril) me permitiieron– palabras mediante – reconstruir el mundo perdido, a las palabras de ese mundo que me aceptaron como propios y que me mostraron como míos, como partes necesarias de mi pasado. Y – también – esas palabras me re-construyeron: porque soy parte de ese pasado de hace 32 ó 35 años y no quiero silenciar que aquellos tiempos prepararon todos los presentes que le sucedieron.

Algunos mensajes le dieron forma al mundo recobrado:

Querida amiga! Por algo suceden las cosas... hace años que vengo escribiendo cada 24 de marzo sobre un pasado que me cuesta recuperar. Los exilios interiores, la sensación de habitaciones del pasado obturadas, las separaciones de amigos del alma, de compañeros entrañables de trabajo y de temores...fueron construyendo un muro que trabajosamente - mucho mas libre con el paso de los años - voy desarticulando. Encontrar noticias del video, tuyas y del P. Pedro fue un gesto clave.
Soy el producto de aquel pasado maravilloso que tuvo demasiadas cosas... y no quiero dejar de recuperar a los que formaron parte de ese pasado. Creo haber seguido fiel a mis principios, como en aquellos tiempos, pero miro agradecido el espíritu el lucha, la construcción común, las reflexiones, las preparaciones comunes de clases y estrategias, los miedos compartidos, la amistad que circulaba.
Llamarte hoy era el gesto necesario para cerrar el círculo. Re - iniciamos el contacto. Y quiero comunicarme con PEDRO, proponer que alguna vez nos juntemos para recuperarnos mutuamente... verlos el video fue muy impactante.
No te olvides mandarme medios de contacto con Pedro.
Un abrazo. Jorge

Hola Jorge! Antes que nada, te cuento que recién hoy y de casualidad, abro el correo no deseado y ahí estaban tus mail, no sé porqué, por eso recién te contesto... me alegra saber lo que estás haciendo y que recuerdes así el pasado, es un duro y maravilloso trabajo; yo reivindico cada día lo hecho y me permito revisar los modos y los tiempos personales en relación a los tiempos sociales, pero sigo rescatando como un privilegio haber sido joven en los 70 , fueron terribles los años de exilio, la cárcel de afuera es una historia aún no narrada. Te cuento que trabajo en la universidad en el campo de la práctica docente y la educación por el arte, la creación como espacio de conocimiento es mi tabla de salvación, en este momento estoy trabajando en la puesta en escena de un fragmento de El evangelio según Jesucristo de Saramago, acabo de recibir su autorización para mi proyecto, ni yo lo creo. Es en el arte donde siento que está el desafío que nos permitirá imaginar y transformar... Seguramente en algún momento nos juntaremos, un abrazo, Ester.

Recordada amiga: primero pensé que el pasado se me “cerraba” nuevamente. Luego, con una lectura más pragmática y propia de los años (que no pasan en vano) supuse lo del “correo no deseado”, situación que me suele pasar con colegas y alumnos con quienes decidimos armar grupos de intercambios: les suelo decir, “por favor, colóquenme entre los deseados”… Que bueno es reencontrarte con proyectos tan creativos. Somos los mismos, aunque seguramente somos distintos. Y no faltará oportunidad de intercambiar experiencias y saberes que estos años nos han regalado.
Lo mejor para vos, éxitos en tus proyectos y hasta cualquier momento. Si llego a viajar con más tiempo a Paraná, te aviso y unos buenos mates serán la excusa para la charla debida.
Un abrazo.

momentos despuès =



TERMINO DE HABLAR CON PEDRO. A QUIEN ENCONTRE EN UN ALEJANDRO LUGAR, EN JUJUY. HAY UN PASADO QUE COMIENZA A FORMAR PARTE DEL ROMPECABEZAS DE MI VIDA… SIN ESAS PIEZAS, SIN TODO LO HECHO, PENSADO, DISCUTIDO, JUGADO Y VIVIDO, NO SE PUEDE ENTENDER ESTE PRESENTE. Y ME GUSTA SENTIRME CON-MOVIDO POR ESTOS RE-ENCUENTROS.
EN ALGUN MOMENTO NOS REUNIREMOS LOS TRES (JUNTO CON OTROS AMIGOS, APARECIDOS) Y NOS PONDREMOS AL DIA.
GRACIAS. UN ABRAZO.

miércoles, abril 15, 2009

381. VICKY CRISTINA BARCELONA + LAS DIVERSAS FORMAS DEL AMOR


AÑO: 2008
DURACIÓN: 96 min.
PAÍS: EEUU / ESPAÑA
DIRECTOR: Woody Allen
GUIÓN: Woody Allen
FOTOGRAFÍA: Javier Aguirresarobe
REPARTO: Intérpretes: Rebecca Hall (Vicky), Scarlett Johansson (Cristina), Javier Bardem (Juan Antonio), Penélope Cruz (Maria Elena), Chris Messina (Doug), Patricia Clarkson (Judy Nash), Kevin Dunn (Mark Nash), Julio Perillán (Charles)
PRODUCTORA: Coproducción USA-España

Dos chicas norteamericanas aceptan la invitación de una familia amiga para pasar un verano en Barcelona. Vicky desea ampliar sus investigaciones sobre la cultura catalana y Cristina disfrutar del lugar. Mientras la primera tiene arreglado ya el próximo matrimonio, la segunda vive buscando un amor imposible y desechando las oportunidades que se le presentan.

Conocen a un curioso pintor (José Antonio: Badem), que les cambiará la vida a ambas y cambiará la vida de todos. José Antonio viene de un amor violento con Penélope Cruz, un amor necesario que no soporta la convivencia. Con la habilidad de un sutil conquistador - que sabe encontrar el lenguaje propio para cada una - va apropiándose del mundo de ambas mujeres: primero de Cristina, mas desprejuiciada y confiada (con la que terminará conviviendo por un tiempo), pero luego también el amor (la inquietud, la pasión, la sospecha) de Vicky que parece mas reacia a pensar posibilidades ajenas al prometido amor de su futuro esposo. Hay un juego se secretos y verdades, de revelaciones o reservas que atraviesan las relaciones de las amigas, de los amantes, de los matrimonios.

Cada uno de los personajes quedará atravesado por estas cuestiones de relaciones, amores, posibilidades e imposibilidades, porque a partir de ese verano en Barcelona, la vida de todos no será igual, aunque en todos los casos cada uno hará lo que puede, lo que la vida o su carácter le permite asumir como destino y no necesariamente lo que quiere o lo que debe para alcanzar la felicidad. A veces el amor es un imposible que sólo funciona en condiciones extraordinarias: no todos están dispuestos a pagar su precio.

Los diálogos – como en todas las películas de Woody Allen, especialmente las últimas – son extraordinarios, sutiles, muy cuidados, profundos. Ese juego de Inglés y el castellano pone su cuota de contrapunto, especialmente cuando irrumpe Maria Elena que goza en romper las convenciones y generar la confusión. Es una película que no deja en paz al espectador, sino que lo inquieta, lo sobresalta, lo obliga a mirarse a sí mismo para saber qué es lo que realmente hace con su vida y con quien la comparte.

La imposibilidad de realización, la in-satisfacción plena y definitiva, atraviesa la historia y los deja a todos sin esperanza, conformándose con lo que tienen... nadie quiere estar donde está... pero no es fácil construir lo que quisieran ser... Cristina es una insatisfecha Vicky no se atreve a dar el paso como no se atreve la mujer grande y en la pareja de creadores, cruzados por la imposibilidad de convivir, no logran serenar las individualidades para poder con-vivir. Es fácil quedarse con el premio consuelo: uno se acostumbra a sobrevivir, cuando no se atreve a vivir... los rostros del final son aleccionadores: todos tienen cara de "no puedo y debo volver a lo que tengo y puedo".

Mas allá de las bellezas de Barcelona y de la frescura de la historia, lo que entra en debate es el tema del amor y de las transformaciones que se operan en los individuos y en las relaciones. Las bellezas femeninas y la presencia de Bardem no son en sí relevantes, sino en el ejercicios que todos hacen por responder o resisitir a la fuerza del amor; se vuelven bellos en esas circunstancias y entran en un cono de sombra cuando el amor los abandona, los apaga, los desarma. Hay un dinamismo que no reconoce limites que solamente aparece cuando se deja fluir el ritmo de la vida, se caen las barreras y cada uno elige ser quien quiere ser. He aquí una mezquina enumeración de todo lo que sucede en esas vacaciones en Barcelona:

1º. Hay un tipo de amor que se cierra sobre sí mismo o sobre la pareja, se subordinan mutuamente o unilateralmente y obedecen a las circunstancias: pueden no llegar a grandes niveles de pasión, pero sobreviven sin conflicto.
2º. Hay otro amor que se abre a la novedad, pero lo arriesga todo... aunque uno siempre puede mantenerse en su lugar (no ceder a la tentación o al cambio), reforzar sus defensas o perder y arriesgar lo que se tiene-
3º. Hay convivencias pacificas, en las que las parejas pueden compartir todo pero que ya ha dejado de ser amor para convertirse en amistad, compañerismo, camaradería. Se con-vive por costumbre, por comodidad... No es malo que exista esta relación, pero tampoco es bueno: se disfruta de la seguridad, pero se renuncia a la pasión.
4ª. Hay amores que por la personalidad de los miembros de las parejas son muy intensos, pero tóxicos, destructivos, violentos. Pueden amarse pero no pueden convivir. Para amar deben renunciar a la seguridad.
5º. Hay amores que necesitan una tercera persona para funcionar (con la figura que sea: en este caso Cristina tiene una presencia muy especial)... pero ese tercero no siembra la discordia sino la armonía: son triángulos armoniosos: hay un ángulo que sostiene la co-existencia de los otros dos.
6º. Amar porque si: los amores no tienen razones o motivos. Surgen, irrumpen, nos desbordan. No es lo físico o las cualidades. O no es sólo es. Sucede: hay mucha pasividad en ese ser invadido por la pasión (es el caso de Vicky)
7º. Frente al amor que desestabilizar (Vicky) uno puede negarse a verlo; atreverse y arriesgar; verlo pero no atreverse consciente de las consecuencias; atreverse y regresar a la seguridad... o finalmente, dejarse llevar-
8º. Hay quienes siempre están buscando: corazones inquietos (Cristina) que no saben dónde reposar.

Hay mucho para pensar y debatir... porque es la vida misma.





380. "FORMAR DOCENTES: VIDAS CON HISTORIAS" + VIDEO DOCUMENTAL




Como parte de las acciones realizadas en el PLAN DE MEJORA INSTITUCIONAL en el que trabajamos la necesidad de elevar la calidad de la enseñanza y de los aprendizajes en el Instituto Formador, comprometiendo a los docentes y a los alumnos del mismo, hemos producido un VIDEO DOCUMENTAL ("FORMAR DOCENTES: VIDA CON HISTORIA) para rescatar la memoria de los ex docentes y formadores, y convertir sus enseñanzas en insumos para la formación de los nuevos docentes.

La idea y producción estuvo a cargo del INSTITUTO FORMADOR (responsabilidad intelectual) y la realización técnica y artística a cargo de la productora SUBTERFUGIO, formada por egresados y alumnos avanzados de la Carrera de DISEÑO DE IMAGEN Y SONIDO de la UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES.

Respondiendo a OCHO cuestiones fundamentales, fueron entrevistados 16 docentes y de las más de 4 horas de filmación se llegó a un producto final de 45/50 minutos. La mayoría de los docentes han sido PROFESORES del profesorado y tres muy conocidos docentes del nivel medio. Todos testimonian como funcionaba la educación y la docencia en el pasado reciente, especialmente en un momento en que educación, docencia y estudio eran bienes apreciados por las familias y los usuarios y explícitamente valorados por la sociedad

Pretende ser un PRIMER PASO para registrar (imagen y sonido) la educación de nuestra ciudad y el saber de quienes han sido verdaderos “maestros”. Para muchos es una oportunidad para reencontrar la imagen y la palabra de colegas y antiguos profesores.

Consideramos que – especialmente en estos tiempos - tener memoria y lograr atesorarla para poder darla a conocer es una manera de construir el presente y el futuro. Consideramos que el material puede ser un valioso insumo para quienes trabajan en el ESPACIO DE LA PRACTICA o en la FORMACION DE LOS DOCENTES.


Hablamos de “primer paso” porque nos gustaría ampliar la galería de los entrevistados, hacer un trabajo similar con quienes están cerrando su carrera profesional docente, con quienes están en la mitad de su desempeño y con quienes están librando sus primeras batallas en el territorio de la educación formal de niños y adolescentes. Se trata de aprender de todos, especialmente de la experiencia de quienes más pueden decirnos porque no sólo han acumulado años, sino sabiduría.

domingo, marzo 29, 2009

379. CEGUERA + ¿VER DE OTRA MANERA?



Ceguera (T.O. Blindness) Drama. Dir. Fernando Meirelles. Guión: Don McKellar. Con Julianne Moore, Mark Ruffalo, Alice Braga, Gael García Bernal, Yoshino Kimura, Danny Glover . Fotografia: César Charlone. Música: Marco Antonio Guimaraes. Origen: Canáda - Brasil - Japón (2008) 121 minutos

El Director de la película, el brasileño FERNANDO MEIRELLES cuenta con una filmografía que incluye la gloriosa Ciudad de Dios (2002) y la sólida El Jardinero Fiel (2005), por lo que cualquier trabajo en el que esté relacionado interesa bastante. Ceguera está basada en una novela de José Saramago (que tardó mucho tiempo en aceptar la propuesta y autorizar la realización) y primó en su realización la idea de permanecer fiel a la ideal del autor (“al filmar – confiesa – me preocupaba la mirada y la opinión de Saramago”.

Respetando el deseo de Saramago de que la película, así como la novela, transcurriera en una ciudad no identificada, lo que le da una universalidad común a la trama, la producción de Ensayo Sobre la Ceguera decidió filmar en varios países diferentes. Así y todo, ninguna señal que pudiera identificarlos fue utilizada. La mayor parte de las escenas en exterior fueron filmadas en Sao Paulo, ciudad en la que vive Meirelles; las escenas, ambientadas en el asilo transformado en campos de cuarentena, fueron filmadas en una prisión abandonada en Guelph, Canadá; y el clímax de la película, que tiene lugar frente al paisaje destruido de una ciudad arruinada, fue filmado tanto en Sao Paulo como en Montevideo, en Uruguay (ciudad sugerida por el director de fotografía César Charlone, de origen uruguayo).

A lo largo de las filmaciones, Meirelles fue guiado principalmente por la cita en la cubierta de la novela de José Saramago (del antiguo Libro de las Exhortaciones): “Si eres capaz de ver, mira. Si eres capaz de mirar, observa”. A final de cuentas, esta historia sobre ceguera, Meirelles resume, “es realmente sobre aprender a ver”. Por eso la dirección recrea una atmósfera opresiva, en donde existe mucho desenfoque. Ahí, en cada plano, se esboza un confinamiento entendido no solo como una ceguera visual, si no como una ceguera social. Los personajes son embutidos en una sociedad de ocultas intenciones donde la ceguera, en este caso, permite ver la esencia de los personajes.

Mas allá de la historia que merece la lectura del libro y disfrutar la película: una a uno los habitantes de una ciudad comienzan a quedarse ciegos, víctimas de una inusual y desconocida afección (ceguera blanca) y sus autoridades deciden encerrarlos en un centro de aislamiento para preservar al resto de la población, custodiándolos con las fuerzas de seguridad que no temen disparar cuando hay algún intento de fuga. Dentro del centro, lentamente y con el ingreso de los nuevos habitantes, se inaugura un nuevo tipo de sociedad, que no respeta los principios, las leyes, los códigos de la anterior, sino que se adapta a las circunstancias de una supervivencia primitiva. Como sobrevivir y cómo regresar a la realidad, a una sociedad que ha aislado a los enfermos pero que está muriéndose – en el exterior – víctima del mismo mal, es el desarrollo de la película.

La película – como la obra de Saramago – trabaja una serie de tópicos que permiten revisar los CONTRATOS SOCIALES, la vigencia de la MORAL, los principios de la CONVIVENCIA:

01. Volverse ciego (no nacer ciego o perder lentamente la visión), sino volverse repentinamente ciego es una nueva forma de “ver” y de aprehender el mundo. Nada tiene que ver con la percepción que tenemos con uso de los ojos y la mirada. Para los ciegos, los otros son diferentes que se perciben solamente como otros, no llegan como una imagen sino por otras sensaciones. La ausencia de la vista permite descubrir un interior que ignora el color de piel, la edad, el aspecto físico, las nociones de belleza y de fealdad. Aun en el manejo de los cuerpos (vestimenta, desnudez) no hay censuras, porque los ciegos se tornan invisibles y desaparece el sentido del pudor. Somos los espectadores (lo confiesa el Director) los único que – junto con la protagonista – pueden verlos, descubrirlos…

02. Se forma una nueva sociedad en la que el único propósito es la subsistencia y el aislamiento: no hay ninguna actividad simbólica o cultural (en un momento aparece, por un momento, la música que emerge de una minúscula radio AM), y por lo tanto se altera la escala axiológica. Todo se somete a discusión tomando como referencia los nuevos valores: la comida y la subsistencia. La autoridad se debe re-definir y es la que eternamente se discute pero termina imponiéndose la autoridad y la ley de los mas fuertes y arbitrarios, las de quienes tienen la suficiente “libertad de principio y de conciencia” como para eliminar todo freno y inaugurar las prácticas mas eficaces. Por tanto se replantea todo: los contratos, la moral, lo bueno y lo malo, hasta el mismo amor es visto desde otras perspectivas (las simetrías y asimetrías de las relaciones). Es como si la humanidad (¿Rousseau?) se inauguraran de nuevo, y todo pudiera volver a construirse. La lucha por la vida y la alimentación admite el robo, la extorsión, la violencia simbólica, real o la posibilidad de comprar o vender utilizando cualquier medio de pago: dinero, objetos de valor, sexo.

03. La sociedad previa a la ceguera es limpia y ordenada. La sociedad de los ciego es sucia: los nuevos ciegos no saben que están envueltos en basura, que viven en la basura. Pero, a su vez, la suciedad es metáfora de la sociedad. Sociedad = suciedad… ya que no pueden limpiar lo que no pueden ver, y no puede ordenar lo que no pueden acordar. La sociedad convertida es suciedad asume formas de animalización, de vida primitiva. Los grupos sociales (cada uno de los pabellones, especialmente los que respaldan al REY del Pabellón nº 3) tienen sus tácticas y sus estrategias, su negociaciones, sus claudicaciones, la construcción – pragmática – de sus propios principios. Los cierto es que los principios que gobiernan la sociedad son todos negociables y que hay un mundo de apariencias en que desaparece cuando se llega a la situaciones límites…

“Si antes de cada acción pudiésemos prever todas sus consecuencias, nos pusiésemos a pensar en ellas seriamente, primero en las consecuencias inmediatas, después en las probables, más tarde las posibles, luego las imaginables, no llegaríamos siquiera a movernos de donde el primer pensamiento nos hubiera hecho detenernos. “ (SARAMAGO. Ensayo sobre la Ceguera)

04. La sociedad normal – como en todos los momentos de la historia y en todos los relatos – pretende sacarse de encima y aislar a los indeseables: encerrarlos, impedirles toda comunicación, dejarlos librados a sus posibilidades, desentenderse de sus necesidades, excluirlos para exterminarlos. Y hay discursos legitimadores para hacerlo: el locutor de la TV es la voz que desde la pantalla (paradójico) lo justifica… como el sermón que alguien predica en el interior de una iglesia abandonada e invadida, dándole marco bíblico a la ceguera… Hay un juego muy marcado de analogías con situaciones sociales que tienen estas mismas características: grupos de indeseables sociales, raciales, distintos de tipos de enfermedades (o que se construyen como tales) a los que se pretenden eliminar. Sin embargo la sociedad termina víctima del mal, aun cuando ha aislados cuidadosamente a los “portadores del virus”.

05. Cuando algo de la sociedad cambia, todo cambia: cuando un elemento naturalizado (la visión y la libertad) desaparece, todo se cae… uno quisiera seguir, pero no puede: esa imposibilidad es aprovechada por fuerzas ancestrales: violentos, sin escrúpulos, los que tienen ventaja competitiva (ciego de nacimiento). Uno puede concluir (Rousseau de nuevo) que la sociedad original no es igual, es desigual: el contrato es el que intenta volverla igual para todos los signatarios del contrato, o porque a partir del contrato de debe construir la igualdad (como ideal). Curiosamente, ninguno de los personajes tiene un nombre para identificarlos. Estos son sujetos lanzados en medio del quiebre en donde brota el desconcierto de esta sociedad

06. El final tiene mucho de esperanzador: el fuego, la libertad, la sociedad destruida y la casa como Arca de Noe en la que se puede encontrar la salvación. Pero es también escéptico: a partir de la experiencia de la ceguera, siempre puede estar el virus latente. Es similar al final de LA PESTE de CAMUS: las ratas se han ido, pero puede regresar.

"Pero sabía que, sin embargo, esta crónica no puede ser el relato de la victoria definitiva. No puede ser más que el testimonio de lo que fue necesario hacer y que sin duda deberían seguir haciendo contra el terror y su arma infatigable, a pesar de sus desgarramientos personales, todos los hombres que, no pudiendo ser santos, se niegan a admitir las plagas y se esfuerzan, no obstante, en ser médicos.
Oyendo los gritos de alegría que subían de la ciudad, Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada. Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa". (CAMUS. LA PESTE: FINAL) ¿Era solamente la liberación de Francia y de su sociedad de las ratas del nazismo o hay muchas ciudades invadidas?

JOSE SARAMAGO: ENSAYO SOBRE LA CEGUERA (1996)

Un hombre parado ante un semáforo en rojo se queda ciego súbitamente. Es el primer caso de una «ceguera blanca» que se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos en la ciudad, los ciegos tendrán que enfrentarse con lo que existe de más primitivo en la naturaleza humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio. Ensayo sobre la ceguera es la ficción de un autor que nos alerta sobre «la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron». José Saramago traza en este libro una imagen aterradora y conmovedora de los tiempos que estamos viviendo. En un mundo así, ¿cabrá alguna esperanza? El lector conocerá una experiencia imaginativa única. En un punto donde se cruzan literatura y sabiduría, José Saramago nos obliga a parar, cerrar los ojos y ver. Recuperar la lucidez y rescatar el afecto son dos propuestas fundamentales de una novela que es, también, una reflexión sobre la ética del amor y la solidaridad.

FRAGMENTOS

(01) “Se iluminó el disco amarillo. De los coches que se acercaban, dos aceleraron antes de que se encendiera la señal roja. En el indicador del paso de peatones apareció la silueta del hombre verde. La gente empezó a cruzar la calle pisando las franjas blancas pintadas en la capa negra de asfalto, nada hay que se parezca menos a la cebra, pero así llaman a este paso. Los conductores, impacientes, con el pie en el pedal del embrague, mantenían los coches en tensión, avanzando, retrocediendo, como caballos nerviosos que vieran la fusta alzada en el aire. Habían terminado ya de pasar los peatones, pero la luz verde que daba paso libre a los automóviles tardó aún unos segundos en alumbrarse. Hay quien sostiene que esta tardanza, aparentemente insignificante, multiplicada por los miles de semáforos existentes en la ciudad y por los cambios sucesivos de los tres colores de cada uno, es una de las causas de los atascos de circulación o embotellamientos, si queremos utilizar la expresión común.
Al fin se encendió la señal verde y los coches arrancaron bruscamente, pero enseguida se advirtió que no todos habían arrancado. El primero de la fila en medio está parado, tendrá un problema mecánico, se le habrá soltado el cable del acelerador, o se le agarrotó la palanca de la caja de velocidades, o una avería en el sistema hidráulico, un bloque de frenos, un fallo en el circuito eléctrico, a no ser que, simplemente se haya quedado sin gasolina, no sería la primera vez que esto ocurre. El nuevo grupo de peatones que se está formando en las aceras ve al conductor inmovilizado braceando tras el parabrisas mientras los de los coches de atrás tocan frenéticos el claxon. Algunos conductores han saltado ya a la calzada, dispuestos a empujar el automóvil averiado hacia donde no moleste. Golpean impacientemente los cristales cerrados. El hombre que está dentro vuelve hacia ellos la cabeza, hacia un lado, hacia el otro, se ve que grita algo, por los movimientos de la boca se nota que repite una palabra, una no, dos, así es realmente, como sabemos cuando alguien, al fin, logre abrir una puerta. Estoy ciego.

Nadie lo diría. A primera vista, los ojos del hombre parecen sanos, el iris se presenta nítido, luminoso, la esclerótica blanca, compacta como porcelana. Los párpados muy abiertos, la piel de la cara crispada, las cejas repentinamente revueltas, todo eso que cualquiera puede comprobar, son trastornos de la angustia. En un movimiento rápido, lo que estaba a la vista desapareció tras los puños cerrados del hombre, como si aún quisiera retener en el interior del cerebro la última imagen recogida, una luz roja, redonda, en un semáforo. Estoy ciego, estoy ciego, repetía con desesperación mientras le ayudaban a salir del coche, y las lágrimas, al brotar, tornaron más brillantes los ojos que él decía que estaban muertos. Eso se pasa, ya verá, eso se pasa enseguida, a veces son nervios, dijo una mujer.”
(02) “De la puerta del ala derecha empezaron a llegar voces anunciando que ya no quedaba sitio, que todas las salas estaban llenas, hubo incluso ciegos que fueron empujados de nuevo hacia el zaguán, exactamente en el momento en que, deshecho el tapón humano que hasta entonces atrancaba la entrada principal, los ciegos que todavía estaban fuera, que eran muchos, empezaban a avanzar acogiéndose al techo bajo el cual, a salvo de las amenazas de los soldados, irían a vivir. El resultado de estos dos desplazamientos, prácticamente simultáneos, fue que se trabó de nuevo la pelea a la entrada del ala izquierda, otra vez golpes, de nuevo gritos, y, como si esto fuese poco, unos cuantos ciegos despistados, que habían encontrado y forzado la puerta del zaguán que daba acceso directo al cercado interior, empezaron a gritar que allí había muertos. Imagínese el pavor. Retrocedieron éstos como pudieron, Ahí hay muertos, hay muertos, repetían, como si los llamados a morir de inmediato fuesen ellos, en un segundo el zaguán volvió a ser un remolino furioso como en los peores momentos, después la masa humana se fue desviando en un impulso súbito y desesperado hacia el ala izquierda, llevándose todo por delante, rota ya la línea de defensa de los contagiados, muchos que ya habían dejado de serlo, otros que, corriendo como locos, intentaban escapar de la negra fatalidad.
Corrían en vano. Uno tras otro se fueron todos quedando ciegos, con los ojos de repente ahogados en la hedionda marea blanca que inundaba los corredores, las salas, el espacio entero. Fuera, en el zaguán, en el cercado, se arrastraban los ciegos desamparados, doloridos por los golpes unos, pisoteados otros, eran sobre todo los ancianos, las mujeres y los niños de siempre, seres en general aún o ya con pocas defensas, milagro que no resultaran de este trance muchos más muertos por enterrar. "


(03) Siguieron andando. Un poco más allá, dijo la mujer del médico, En el camino hay más muertos que de costumbre, Es nuestra resistencia lo que está llegando al fin, se acaba el tiempo, se agota el agua, proliferan las enfermedades, la comida se convierte en veneno, lo dijiste tú antes, recordó el médico, Quién sabe si entre estos muertos no estarán mis padres, dijo la chica de las gafas oscuras, y yo aquí, pasando a su lado, y no los veo, Es una vieja costumbre de la humanidad ésa de pasar al lado de los muertos y no verlos, dijo la mujer del médico.

domingo, marzo 15, 2009

378. ELEGY + EL ANIMAL MORIBUNDO + ¿LA ELEGIDA?


Dirección: Isabel Coixet. País: USA. Año: 2008. Duración: 108 min. Género: Drama. Interpretación: Penélope Cruz (Consuela Castillo), Ben Kingsley (David Kepesh), Dennis Hopper (George O'Hearn), Patricia Clarkson (Carolyn), Peter Sarsgaard (Dr. Kenny Kepesh), Deborah Harry (Amy O'Hearn). Guión: Nicholas Meyer; basado en la novela "El animal moribundo" de Philip Roth. Producción: Tom Rosenberg, Gary Lucchesi y Andre Lamal. Fotografía: Jean-Claude Larrieu. Montaje: Amy Duddleston. Diseño de producción: Claude Paré.

Al viejo profesor DAVID descubrir a CONSUELA le resultó en un primer momento parte de un juego conocido. Pero en la vida nada es conocido para siempre y siempre suele haber sorpresas, de esas que lo mueven todo, lo transforman todo. CONSUELA representa para este sabio profesor que deslumbra con su inteligencia desde los medios y domina el discurso de las clases proclamando la teoría de la lectura como una reconstrucción permanente del texto…un antes y un después. Porque CONSUELA se deja conquistar, entra en el juego, pero sabe manejar su vida y sus afectos: impone condiciones, pone límites, deja avanzar pero también avanza. Y eso a DAVID que aborrece el matrimonio y que adora su libertad, lo sobresalta, lo inquieta, lo inhibe.

Sus amores ocasionales (mas de 50 díce) o sus amores acostumbrados con sus rituales asumidos desde hace mas de veinte años (la amiga madura que comparte su lecho de vez en cuando, ajeno a su vida y a sus intereses, pero que también reclama exclusividad), no provoca el terremoto que representa CONSUELA.


A George – el escritor amigo que claramente sabe distinguir entre sexo y amor, entre aventura y matrimonio, entre placer y palabras – también lo desorienta esta joven, 35 años menor que DAVID que ha cambiado sus hábitos y lo ha desestabilizado.

El paso de la edad no lo ha afectado, sus cambios en el cuerpo no han afectado su interior: DAVID sigue mirando la vida desde una edad sin tiempo: el amor, el placer, la belleza, la mujer, el sexo… pero algo descubre en él, en esa mirada que lo mira y se reconoce como alguien que no puede tomar en serio la propuesta de estabilidad o el reconocimiento frente a los otros (la fiesta y la familia cubana de CONSUELA).

La inesperada muerte del amigo, los conflictos con su único hijo, médico prestigioso al que recurrirá en un momento clave, las discusiones con respecto al abandono del hogar, los debates en torno a los diversos tipos de infidelidad son algunos de los temas que recorren la película que genera muchos interrogantes, especialmente cuando aparecen algunas frases que obligan a pensar y a repensar lo que nos pasa con el paso del tiempo, el cambio de nuestras miradas, el agotamiento de nuestro cuerpo, la fragilidad de las enfermedades.

Si los libros nunca son los que los autores escribieron sino lo que los lectores crean en sus lectura y son distintos cada vez que los leemos o accedemos a ellos, los cuerpos, las personalidades, las historias de los de los demás y nuestros propios cuerpos nunca son los mismos, porque se construyen en los demás o los construimos con nuestros ojos y nuestra subjetividad: no hay belleza, sino “ojos que ven belleza”, en cada encuentro o con el paso de los años. Las dos mujeres de la película lo revelan con veinte años o con dos años: a la percepción interior se le suma la percepción exterior… La mujer madura se descubre definitivamente vieja y CONSUELA reconoce lo suyo con la enfermedad que lo cambia todo.

David no quiere asumir compromisos: tal vez porque no puede asumirlos ya… y curiosamente cuando se ha desprendido de sus ataduras afectivas (el hijo con el que discute, el amigo con el que debe hablar y dar explicaciones, Consuela a la que ha defraudado) se refugia en su trabajo, en su producción, en sus libros, en sus clases, en su saber. Y es lógico: el compromiso implica poner en marcha la maquinaria incontrolable de lo afectivo… el trabajo mantiene el orden obsesivo e incontaminado de la razón. Tal vez ese final en el que definitivamente en su vida debe hacerse cargo de alguien, represente el salto hacia la madurez que su posición social de profesor descuenta, pero que su vida ha evitado de manera deliberada. Es verdad que el sexo es una forma de venganza contra la muerte, una forma de morir que de burla de la muerte verdad, pero también es verdad que el paso del tiempo es un testigo insobornable de nuestro devenir, de nuestro pasar.

Isabel Coixet se ha permitido el lujo de dar un final feliz a Elegy, modificando el libro que adapta para su peícula, que tiene un final abierto. La historia es pequeña, pero es tan humana que se transforma en una gran historia. Alguien – en un comentario – mencionaba que la película le generaba “síndrome de Sthendal”: son tantos y tan profundos los temas que nos desbordan. ¡Qué bueno que las vidas, los libros, las películas, los saberes nos provoquen – de vez en cuando – “síndrome de Sthendal”!

Un párrafo final para la fotografía (no el video): porque la fotografía, las imágenes ponen coto al paso del tiempo. Inmovilizan: allí están. La mirada del que mira atraviesa el objetivo y aprisiona en el negativo la imagen. Allí quedará – sin modificaciones – para siempre. Esas mismas fotografías nos exhiben sin pudor y sin piedad todo lo que hemos cambiado o lo que vamos cambiando, cuando las yuxtaponemos o nos comparamos. Tal vez la fotografía sea lo opuesto al texto: es como es, siempre es como es, aunque los habitantes de las imágenes hayan dejado de serlo.
“¿Quienes son las nuevas personas? Son las mismas de antes pero con máscara. No hay en ellas nada nuevo, en absoluto. No son más que gente."

“La belleza está en los ojos de quien mira”(como los libros están en la lectura de quienes acceden a ellos)
“Las mujeres hermosas son invisibles… Nadie puede ver a la persona real… Estamos tan deslumbrados por el exterior que nunca conseguimos llegar al interior”.
“Ahora soy muy vulnerable a la belleza femenina… todo el mundo se encuentra indefenso ante algo, y en mi caso es eso. Veo la belleza y ya no puedo ver nada más”.
“Mi cuerpo se vuelve viejo…. Pero yo por dentro sigo siendo el mismo…¿Cómo es posible que en mi cabeza nada haya cambiado?”
“No me siento joven por jugar con veinteañeros. Notas la diferencia cada segundo del partido”.
“Me estoy haciendo vieja. La forma en que me miran los hombres cambia cada día”
“¿Sabes lo más gracioso? Ahora me siento mayor que tú”.



La película proviene de la novela original PHILIPS ROH: EL ANIMAL MORIBUNDO. En el original, David Kepesh es un profesor sesentón de una universidad americana, con cierta notoriedad por presentar un programa cultural en la televisión. Y vive una serie de aventuras con sus alumnas, una vez que han dejado de serlas al final del curso, acusaciones de acoso y censuras institucionales. Aventuras que renueva cada curso académico. David es alguien que bendice la lucha por la libertad sexual de la mujer, la pildora y la desinhibición. Alguien que no cree en el amor pero se maravilla por el sexo. Alguien odiado por su familia, pero probablemente envidiado en secreto.
Roth propone una lectura filosófica sobre todo ello, presentando la narración en primera persona por el propio Kepesh. Y no nos deja indiferentes, podemos odiar o admirar el comportamiento de su personaje, pero no pasa desapercibido en una sociedad que glorifica el sexo como finalidad de la vida humana.
Pero notamos algo en Kepesh, intuimos, entrevemos que en realidad no es plenamente feliz con esa vida, que ha escogido libremente. Y entonces aparece una relación perturbadora con una de sus estudiantes que hace que David se plantee sus principios de libertad y sensualidad. Relación que esta vez pasa de la libertad a obsesión, quizá la última que pueda mantener, pero que desgraciadamente también acaba. Para desgracia de Kepesh. Consuela, la voluptuosa cubana protagonista de esta última aventura, al final del libro reaparece con un latigazo de realidad. Y es cuando Kepesh se desmorona.


Una novela corta (176 páginas), pero de la que se pueden hacer muchas lecturas. Una exaltación de la sexualidad como parte de la naturaleza humana. Un reflejo del alma humana. Un estudio de la soledad a la que se enfrenta el hombre moderno. Una reflexión sobre inmanejable proceso del envejecimiento. David Kepesh ha sido protagonista de tres novelas de Roth, pero llevaba sin aparecer en sus libros desde 1977.

miércoles, marzo 11, 2009

377. CONSTRUCCION DEL SUJETO COMUN

El mundo es como aparece
ante mis cinco sentidos,
y ante los tuyos que son
las orillas de los míos.
El mundo de los demás
no es el nuestro: no es el mismo.
Lecho del agua que soy,tú,
los dos, somos el río
donde cuanto más profundo
se ve más despacio y límpido.
Imágenes de la vida:
cada vez las recibimos,
nos reciben entregados
más unidamente a un ritmo.
Pero las cosas se forman
con nuestros propios delirios.
El aire tiene el tamaño
del corazón que respiro
y el sol es como la luz
con que yo le desafío.
Ciegos para los demás,oscuros,
siempre remisos,
miramos siempre hacia adentro,
vemos desde lo más íntimo.
Trabajo y amor me cuesta
conmigo así, ver contigo:
aparecer, como el agua
con la arena, siempre unidos.
Nadie me verá del todo
ni es nadie como lo miro.
Somos algo más que vemos,
algo menos que inquirimos.
Algún suceso de todos
pasa desapercibido.
Nadie nos ha visto. A nadie
ciegos de ver, hemos visto.

MIGUEL HERNANDEZ

sábado, febrero 28, 2009

376. LA EDAD DE LA IGNORANCIA O DE LA INOCENCIA


Dirección y guión: Denys Arcand. Canadá. 2007. 104 min. Interpretación: Marc Labrèche (Jean-Marc Leblanc), Diane Kruger (Véronica Star), Emma de Caunes (Karine Tendance), Rufus Wainwright (el príncipe cantante), Sylvie Léonard (Sylvie Cormier-Leblanc), Caroline Néron (Carole Bigras-Bourque), Didier Lucien (William Chérubin), Macha Grenon (Béatrice), Rosalie Julien (Laurence Métivier).

Esta película constituye el cierre de la trilogía del director que no teme depositar su mirada descarnada e impiadosa sobre el mundo, la época, la sociedad en la que vivimos: La caída del imperio americano, Las invasiones bárbaras y la Edad de la Ignorancia. El mismo autor aclara que – habiendo estudiado historia – fue utilizando títulos progresivos acompañando los diversos momentos de la historiografía (Roma, los Bárbaros, la Edad Media).
Jean Marc Leblanc no tiene nada y todo lo que tiene lo puede tener solamente en sus sueños: no tiene casa (hipotecada), no tiene mujer (alejado de ella que está absorbida por sus compromisos laborales y la relación con su jefe), no tiene hijas (conectadas a sus cosas y a sus entretenimientos electrónicos), no tiene trabajo (rodeado de vigilancias y agresiones), no tiene vida saludable (viajes eternos para llegar al trabajo), ni siquiera tiene en Québec una sociedad agradable, ordenada, protectora… y en esa nada, lo único que le queda es refugiarse en el mundo de los sueños en donde puede ser él, tratado y reconocido como tal, amado como quiere ser amado y por el tipo de mujer o de mujeres que desea. O caminar por la historia buscando los momentos en los que pueda desempeñar roles protagónicos, frente a sus agresores que sufren frente a su poder. Pero esos sueños son fugaces, engañosos, torpes… que deben negociar cruelmente con la congestionamiento del tránsito, el insulto de extraños, el aburrido y desgastante trabajo en una oficina gubernamental de servicio social (atendiendo todos los males que le presentan sus interlocutores), el acoso de sus jefes, la molesta presencia de su esposa.

Los sueños no sólo no resuelven el malestar sino que lo agravan: su madre esta internada esperando una muerte que sobreviene justo cuando él ha decidido cómo cambiar de realidad… y hasta con ella aparecen los sueños imaginando un futuro – sin eufemismo – que a todos nos aguarda…

Cuando finalmente decida, romper con el trabajo, con el lugar, con su familia, con sus hábitos le dará forma otro tipo de vida, que no sabemos si es mejor, pero por lo menos sabe desprenderse de los sueños con su peso de alienación y negociar con la sencillez de un pueblo, una vida primitiva, un trabajo sencillo, junto al mar, en una casa atravesada de luz. ¿Es el final de todas las películas del director?

Hay pasajes antológicos: los sueños con la rubia que lo espera, lo valora y lo protege (lo contrario de su esposa), el relato del docente que recurre a la protección del estado por la violencia que padece por parte de sus alumnos, la relación entre la frecuencia de las relaciones sexuales y el cárcel de próstata, las exageraciones en el tema del control de la discriminación (negro – enano) las palabras del médico que – en la fantasía – le diagnostica cárcel y le anticipa todo lo que le espera de tratamientos y dolor hasta llegar a la muerte, atravesado diversas reapariciones del mal, los problemas del tránsito o las conocidas reuniones y disparatadas capacitaciones de trabajo que pretenden cambiar los hábitos laborales de los empleados públicos…

lunes, febrero 23, 2009

375. MUERTE DE WALTER BENJAMIN + MIRADAS


LA VERSION HISTORICA DE LOS HECHOS

El 25 de septiembre de 1940, tras siete años de exilio, Walter Benjamin cruza los Pirineos en un desesperado intento de huir de los nazis. Se dispone a pasar la frontera clandestinamente junto con un reducido grupo de fugitivos para, tras atravesar el territorio español, embarcar en Lisboa rumbo a los Estados Unidos. Sin embargo, un súbito cambio en la legislación española le impide la entrada a la Península. Benjamin se ve obligado a pernoctar bajo vigilancia en la Fonda de Francia de Portbou, a la espera de ser deportado a tierras galas a la mañana siguiente.
Esa misma noche, el filósofo judeo-alemán inicia una agonía que lo llevará a la muerte veinticuatro horas más tarde.
A pesar de que el parte médico tipifica el deceso como muerte natural, durante muchos años se dio por supuesta la posibilidad de un suicidio inducido. En los años noventa se localizan las actas oficiales en las que se habla de muerte por causas naturales, lo cual arroja más sombra que luz sobre un caso plagado de irregularidades. Actualmente, tanto en el pueblo como fuera de él, hay quienes no tienen reparos en hablar abiertamente de un posible asesinato.
Una vecina que conoció personalmente al regente de la fonda, todavía hoy recuerda el momento en que éste irrumpió angustiado en la casa familiar, para dar noticia de la muerte de aquel inquilino desconocido.
La versión de ésta y otros vecinos del pueblo, testigos directos de la época, junto a nuestras propias pesquisas en archivos históricos y particulares, abre la puerta a nuevas investigaciones que entran en litigio con los presupuestos comúnmente manejados sobre la muerte de Walter Benjamin.
A partir de aquí, el documental sigue el hilo de los distintos testimonios que van creando una fotografía cada vez más diáfana de un acontecimiento, a todas luces, plagado de irregularidades policiales, médicas, eclesiásticas y administrativas.
¿Era el regente de la fonda un colaboracionista franquista, tal como afirman numerosos testimonios? ¿Encubrió el médico la verdadera causa de la muerte? ¿Tenían conocimiento las autoridades españolas acerca de la importancia de este “viajero extranjero” que fue enterrado según rito católico y bajo nombre equivocado? ¿Se trató realmente de un suicidio?



JUAN PABLO FEINMANN (LA ASTUCIA DE LA RAZON. 2007: 33 - 34)

“Theodor Adorno lo instó a emigrar a Estados Unidos y BENJAMIN respondió: Todavía quedan en Europa posiciones que defender, y no emigró y cuando los quiso hacer, ya era tarde, pero mas que tarde para emigrar era tarde para él, porque todo dolor tiene un límite, todo sufrimiento, si en algún instante no se detiene llega inexorablemente al otro: al instante de ya no poder ser tolerado y este instante, para WALTER BENJAMIN, llegó en septiembre de 1940, cuando, quebrado – entre otros variados y muy co0mplejos males – por un problema cardíaco, arribó junto con otros refugiados, a la frontera española, cargando en sus maletas quince compuestos de morfina, que, conjeturaba, lo protegerían en caso extremo, del horror en manos de la GESTAPO, y allí, en la frontera española, descubriría, brutalmente dibujada por la realidad, la simbología del final de su camino, porque el gobierno español había cerrado la frontera, no ayer, ni un mes atrás, ni siquiera una semana atrás, sino ese mismo día el gobierno español, el exacto día en que WALTER BENJAMIN llegó a ella para traspasarla, había cerrado la frontera y, entonces, WALTER BENJAMIN sintió que esa era la última frontera que se le cerraba y agotado por el viaje, pro su incierto y mas aun indeseado futuro en EEUU, por su inexpresable terror a la Gestapo abría de tomar, durante la noche, todas las pastillas que fuera necesario tomar para acceder a la última de sus certezas, la certeza de su propia, garantida, inevitable, cálida y protectora muerte, muerte que para tornar mas desgarrador el final de BENJAMIN no habría, ¡pese a tantas pastillas!, de acaecer durante la noche, ya que BENJAMIN, por un maldito milagro de la naturaleza, ese monstruo (…), BENJAMIN aun vivía durante la mañana siguiente, y entonces lo sometieron a un lavado gástrico y, entonces murió en medio de dolores atroces, de sufrimientos terribles. Apenas acababa de cumplir 48 años.”

RICARDO FORSTER (CRITICA Y SOSPECHA. 2003: 119 - 120)

“Su cuerpo extenuado le exige detenerse una y otra vez, a intervalos cada vez más corto. Las montañas se levantan ante su cansancio como un muro casi imposible de franquear, mientras los últimos restos del verano se van entrelazando con los primeros fríos otoñales. La pequeña caravana se desliza con lentitud por ese paso clandestino que les promete como destino final la posibilidad de la libertad que se intuye mas allá del océano Atlántico. (…) Camina desacompasadamente exigiéndole a su debilitado corazón un último esfuerzo. Muchos antes que él han hecho el camino esfuerzo hacia el exilio francés, después de la derrota de la República. (…) Muchos recorrerán ese mismo sendero, en 1940, tratando de escapar de la barbarie nazi. (…) Antes de partir y sabiendo de los riesgos que corría, WALTER BENJAMIN se ha encargado de enviar a sus amigos, por diversos medios, sus últimos escritos intuyendo que mas allá de su fortuna personal lo verdaderamente importante radica en la persistencia de la palabra escrita, de esas letras que deberán seguir su propio rumbo para dejar testimonio de una época y de su derrumbe. (…) Ese cruce tardío de los Pirineos no significa otra cosa que la pérdida de la esperanza en aquello que había constituido lo esencial de su biografía, la certeza de la catástrofe asediando aquello que más había amado. (…)
El refugiado ha logrado cruzar la frontera pero el azar de su vida vuelve a jugarle una mala pasada. La guardia civil no los dejará pasar porque en sus pasaportes figura su condición de apátridas y desde el gobierno franquista madrileño han llegado instrucciones taxativas de impedir el paso de los parias. Deberán egresar al infierno francés, a los campos de refugiados, a la muerte anunciada. BENJAMIN en la soledad de su pequeño cuarto de hotel, decide en su último acto de libertad, acabar con su vida. Final de partida.”

DOCUMENTAL: ¿QUIEN MATO A WALTER BENJAMIN? (2005) DIR. DAVID MAUAS

PORT BOU, 1940. El 25 de septiembre, luego de siete años de exilio, Walter Benjamin atraviesa los Pirineos en un desesperado intento de escapar de los nazis. Se dispone a pasar la frontera clandestinamente y, atravesando el territorio español, alcanzar Lisboa donde se embarcará rumbo a los Estados Unidos. Un súbito cambio en la legislación española, le impide la entrada a la Península. Benjamín se ve obligado a pernoctar en una fonda de Port Bou, bajo la estrecha vigilancia de tres policías que tienen órdenes de deportarlo a Francia a la mañana siguiente. Esa misma noche, Benjamin inicia una agonía que lo llevará a la muerte veinticuatro horas más tarde. Según sus allegados, se trata de un suicidio. Pero el parte médico tipifica el deceso como muerte natural.
¿Encubrió el médico la verdadera causa de la muerte? ¿Tenían conocimiento las autoridades españoles acerca de la importancia de este “viajero extranjero” que fue enterrado según rito católico y bajo un nombre equivocado? ¿se trató realmente de un suicidio?
¿Quién mató a Walter Benjamín? busca las respuestas a las dudosas circunstancias de la muerte, sesenta años atrás, de un ilustre refugiado, a la vez que establece el retrato de un pueblo de frontera, anclado entre dos frentes, testigo de evasiones, persecuciones y falsas esperanzas.
¿Quién mató a Walter Benjamín?, no supone solo la reconstrucción de una muerte, sino el retrato del escenario del crimen.

sábado, febrero 21, 2009

374. FINAL PARA EL FINAL DE LA HISTORIA

Aun resuena el artículo del FUKUYAMA en plena expansión del neoliberalismo y de un capitalismo sin límites y abierto a todas las posibilidades. Lo reforzó posteriormente con una serie de libros y publicaciones trataron de justificar la afirmación que le quitaba futuro a la historia porque no necesitaba ya progreso alguno (siglo XVIII), ni sujeto que se hiciera cargo de su construcción (Hegel o Marx en el siglo XIX). La historia no necesitaba avanzar, debía detenerse porque había encontrado su “parusía desacralizada” en el nuevo paraíso perfecto de las sociedades capitalistas de avanzadas. Sin oposición dialéctica, sin antítesis a la vista, sin alternativa y con una vida que podía darse todos los gustos, disfrutar de todos los placeres, generar el mejor estado de bienestar, construir los territorios mas privados… no había construcción de futuro (historia), sino repetición de presente.
Es verdad que había un desproporcionado mundo sin ese paraíso… pero bueno, esas diferencias eran con-naturales a esa misma historia, y en ese final, los excluido, los des-poseídos, los pobres, las sociedades margonales o debían sufrir sin aspirar a transformaciones ni a revoluciones imposibles, o debían trabajar con mucha tenacidad para llegar al estadio supremo de la historia. El capitalismo de las sociedades avanzadas provocaba una especie de “teosis profana “ en donde todo retornaba al bien supremo, la suma de todas las posibilidades.
El mismo Mario Benedetti, sospechando alguna jugada mentirosa lo reflejaba en uno de sus conocidos poemas:
Lo dice Fukuyama
la história se acabó / ya no hay remedio
se consumió la llama
y ha empezado el asedio
de la vana esperanza por el tedio
hegel lo anunció antes
y lo predijo marx (cuando valía)
y hubo otros hierofantes
cada uno en su día
que auguraron el fin de la utopía
en tiempos de cordura
oficial / ordenada / prefertnte
no cabrá la aventura
ya que juiciosamente
no alentará quimeras el presente
hemos llegado al techo
de lo posible / ¿no hay otra salida?
la suma de lo hecho
¿colmará la medida
de aquello que esperamos de la vida?
la história ¿habrá acabado?
¿será el fin de su paso vagabundo?
¿quedará aletargado
e inmóvil este mundo?
o será que empezó el tomo segundo?

Primero fue el 11 de setiembre del 2001: parecía que el final de la historia no le otorgaba seguridades a sus habitantes. Y en el corazón del paraíso, muy cerca de las oficina de todos los negocios y de los goces, apareció el infierno y la muerte. Pero era un ataque desde afuera, eran los otros, los demonios descontrolados que no lograban entender los avances inclaudicables de la historia.
Pero, de pronto, sobre finales del 2008, la historia irrumpe nuevamente, aparecen los males del paraíso perdido, alguien se encarga de recordar los pecados, de anunciar las condenas, de provocar la expulsión: caída de los mercados, crisis de los consumos, final de los trabajos seguros, derrumbe de los bancos, la muerte del dios del libre mercado… Y los que parecían ser los salvadores de la humanidad definitiva han sido sus destructores, los héroes del final de la historia se convirtieron en sus mas denostados traidores.
Un buen día y a partir de 2008, despertamos sabiendo que no había teosis ni parusía, que había humanidad en marcha, historia en construcción, que no había final, que sólo se trataba del espejismo de un alucinado que supuso que el brillo de la ruta se había convertido en el mar en el que podían navegar los predestinados dueños de la historia.